domingo, 27 de septiembre de 2009

Ni toros ni sensibilidad

Que en Sevilla se olviden los minutos de silencio en determinadas fechas no es nuevo, y en este caso los cinco lustros de la muerte de Paquirri no iban a ser una excepción a pesar de la que está cayendo mediáticamente por los de siempre, y que a veces el mundo del toro parece el más insensible consigo mismo. Quizás deberámos de preguntarnos adonde se ha ido la sensibilidad de esta plaza, que parece que se ha quedado ya sólo para sus silencios.
Así llevamos años viendo como se olvidan otras fechas más recientes de sucesos ocurridos en esta misma plaza como las de Manolo Montoliú o el pobre de Ramón Soto Vargas.
De la corrida de Parladé (Juan Pedro) más de lo mismo que en las últimas tardes en que se ha anunciado este ganadero en la Maestranza sólo nos hemos encontrado con toros chicos, enfermos, invalidos y descastados que imposibilitaban el triunfo de los diestros por mucho interés que estos pusieran.
Y es que sin toros, aunque sean más pequeños que los de las novilladas que hemos visto en los fines de semana atrás, nada es posible y la tarde, que tanta expectación había quedado entre los aficionados se queda en nada.
El cartel, por la lesión del Cid, se quedó en un mano a mano, en el que no disfrutamos de un sólo quite, donde no había ni atisbo de rivalidad.
Morante, impecablemente vetido de nazareno (de Gran Poder, dijo alguien en un tendido) y oro dejó algunos detallesen su primero, al tercero, con el que tenía prisas por pasaportar ya en banderillas, no lo quiso ni ver y ante el sexto, un toro con peligro apenas pudo hacer nada, sino demostrar que él estaba muy por encima de la res que en los medios no quiso ni atender a los engaños del cigarrero.
El triunfador de la tarde fue Castella, que se llevó, dentro de lo poco que vimos, el mejor toro de Parladé, al que resetó una faena marca de la casa, al que de no haber dejado el feo espadazo, hubieramos comprendido la oreja, que le fue concedida, pero que en nuestra opinión fue completamente exagerada tras el bajonazo.
Poco más, pudimos ver, si acaso la profesionalidad de Curro Molina, que siempre profesional bregó magnificamente en el primero de Castella y que fue obligado a desmonterarse tras un supremo par de banderillas.
Y es que sin toros, poco podemos contar de lo que vimos en el Baratillo en la primera de San Miguel.

sábado, 26 de septiembre de 2009

Paquirri, toreo eterno


Han pasado veinticinco años de aquella tarde maldita de Pozoblanco y no ha habido ni uno sólo desde entonces en que en esta fecha no haya venido rodeada por la polémica de asuntos ajenos a la fiesta, pero aunque muchos lo olviden por completo, aquel día entró en la historia para siempre Francisco Rivera Paquiri, quien ya por entonces era una gran figura del toreo.
Y hoy, como en estos días nos volveran a bombardear con las más trágicas imágenes que mostraron la grandeza de la fiesta, aquellas que grabara en aquella enfermería Antonio Salmoral, hoy algunos volveran a lucrarse con su guerra particular de las audiencias en busca de un morbo asqueroso tras el que se olvida la torería de un diestro poderoso que dejó su vida sobre la arena, conocedor de los terrenos, lider por derecho del escalafón e ídolo de masas al que parecía increible que un toro pudiera quitarle la vida.
Recordamos a Paquirri en una tarde de toros en la Maestranza, a través de la televisión, sería principio de los ochenta, en el que bajo la lluvia cruzaba el embarrado ruedo hacia la puerta de chiqueros para dar lo que a los ojos del niño sería una una mágica larga cambiada a portagayola, pero el toro se frenó y lo prendió de mala manera, el torero con rostro dolorido apenas se mantenía en pie pero sacó fuerzas para darle una larga de rodillas al hilo de las tablas...
Aquel día salió por la puerta de la enfermería, pero justo el día antes, lo habíamos visto de la mano de nuestro padre pasar a hombros tras cruzar la Puerta del Principe.
Desgraciadamente ese Paquirri, máxima figura, al que alguien denominó gran poder del toreo, triunfador excelso en los ruedos, es el que no nos muestran en estos días del aniversario de su grandeza, y por eso hoy hemos vuelto a buscar en esa vieja caja de fotos antiguas y hemos sacado una vieja foto en la que podemos admirar la gloria de su toreo, eterno como ya lo es su leyenda, a la que no hace falta vestir de morbo, porque ya de por si él fue grande en la hitoria de la fiesta.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Las Mercedarias


Quizás nuestros primeros recuerdos, los más tiernos y pueriles, tienen mucho que ver con aquel colegio de la calle San Vicente, de las Madres Mercedarias de la Asunción, aquel donde un día llegamos tras una breve estancia de apenas unos meses en el de las Mercedarias de San José.
Hablar de los recuerdos de cuando tienes apenas tres o cuatro años de vida, cuando la educación hoy día, ha variado tanto de cuando entonces, no deja de traerme aquellos olores de la plastilina y los lapices de cera, aquella corbata de cuadros escoceses del uniforme, de las meriendas en el patio los juegos en aquella ojiva, escondida, portada que fuera sin saberlo de la Iglesia de Santiago de la Espada a la que recordamos en las tardes de los primeros días de mayo cuando entrábamos con flores en las manos y cantos de "Venid y vamos todos con flores a María..."
Quien nos iba a decir entonces, que nuestras devociones hubieran de tener cobijo en esa Iglesia como en otros tiempos lejanos ya estuviera nuestra Hermandad del Traspaso, y que el escudo mercedario iba a ir allí donde tantas veces llevamos nuestra mirada, como mejor agradecimiento de nuestra Virgen Dulce que allí encontró su morada.
Los recuerdos se agolpan por los momentos vividos entre aquellos muros, junto aquellas Madres Mercedarias que un día, porque las circunstancias lo obligaron, hubieron de salir de sus clausuras para dedicarse a la enseñanza y hacernos participes de aquella Sevilla oculta tras sus muros, como olvidar a la Madre Mercedes o a la Madre Trinidad, recuerdos inquebrantables de quienes entre juegos nos enseñaron las primeras letras, la vida pasa y hoy ese colegio cumple 50 años, y por aquello de que nunca podremos olvidar aquel niño que fuimos en este día de la festividad de su Comendadora, ponemos nuestro ramo a los pies de su Virgen fernandina ante la que tantas veces nuestra hermana, nunca olvidemos que este siempre fue un colegio de niñas, se encomendó antes de aquel temible examen que todos tuvimos algún día.

martes, 22 de septiembre de 2009

El fin del verano


Tan sólo nos quedan ya los recuerdos de este verano que como un abrir y cerrar de ojos hemos dejado atrás. Y es que este, fue un verano distinto, si ya se, que no hay dos veranos iguales, pero este ha sido tan especial, por todo lo que en él hemos vivido, tan diferente, que apenas ya nos quedan en las alpargatas restos de la arena de aquella playa del sur, donde clavamos la mirada disfrutando de tu inigualable atardecer, de la mano de quien un día elegimos para compartir nuestros sueños.
Se ha marchado el verano, y quien sabe si con él, hemos dejado atrás para siempre esa eterna juventud de la que no queríamos despertar, esa que seguíamos queriendo paladear como una copa de Viruta en cualquier taberna perdida del Barrio Alto, si bien ya hace un lustro que entramos en la treintena...
El sol, la playa, los paseos por la orilla al atardecer con la bajamar, se que ya no volverán a ser iguales, pero quien sabe, si antes de que el calor apriete, nos reencontremos frente a ti, y volveremos la mirada atrás para recordar con ternura aquel verano tan especial en que soñábamos cada minuto con la llegada de esa flor de otoño que para siempre permanecerá en nuestras vidas.
Aún así, como cada vez que volvemos a ti, volveremos a buscar ilusionados nuestras últimas huellas, aquellas que cuando niños, siempre soñábamos que nos aguardaban, hasta nuestra vuelta, tras el último paseo por la bajamar.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Un Erasmus aventajado


Estas novilladas de septiembre en la Maestranza siempre guardan secretos misterios que se repiten año tras años, los cabales, esos que cada corrida buscan el frecor que la grada ofrece por sus ojos de buey y que te confiesan sin rubor lo larga que se le hacen las tardes zahínas del invierno sin a lo peor un un mal festival de noveles con los que poder matar la afición ni tan siquiera una corrida por televisión de alguna feria americana que echarse a la boca.
Conversaciones, entre humo de tabaco negro en las que se habla en voz baja, para no pervertir el silencio sagrado de la Maestranza, palabras sentidas sobre toreros antiguos, tardes de gloria de aquel banderillero que recibía los toros a una mano, suertes perdidas donde relucía la plata de ley de los buenos peones, mientras los turistas nipones lo aplauden absolutamente todo, incluso cuando el banderillero que viste de azul y plata, ha medido mal en la cara del novillo y este tras echarselo a los lomos ha podido herirlo de gravedad.
Y es que la Grada 4 se reparte entre los cabales de cada domingo, esos que comentan sin rubor que a pesar del "cartel tan sevillano" fuera de abono que nos van a dar el 12 de Octubre; Cortés, Pinar y Tendero; ellos acudiran fieles a su cita, y los guiris que no repetirán en su vida una corrida de toros, pero que por suerte para la empresa, serán sustituidos por otros guiris, que como siempre ocuparan nuestras gradas en días de sol y moscas.
En la vecina grada 6 dos guiris, ella italiana seguro y el puede que también, quien sabe si serán los primeros Erasmus de este curso, están disfrutando de otra variedad de faena que la que se está jugando más abajo sobre el albero, cosas de la vida y de la inquietud templada de su juventud.
Mientras, en el ruedo, el francés Tomas Joubert, antes Tomasito en los carteles, bien pudiera ser también un Erasmus aventajado que ante sus dos oponentes dejó la firma de su personalidad, y eso hoy día ya es algo, aunque no todo, y de los espejos en donde se mira, su compatriota Castella y el mito de su casi tocayo, José Tomás.
Puede que con su actuación se haya ganado la repetición para la novillada de triunfadores, a pesar la vuelta al ruedo que se pegó por la cara, pero bueno, aunque no lo compartamos, a veces también hay que entender a estos chavales, que como el caso del francés volvía a vestirse de luces tras una grave cornada y en el que parece que ha puesto sus ojos el taurino Antonio Corbacho.
De Lechuga y Rey poco podemos contar, el primero se encontró con el peor lote de la tarde y el otro y el segundo demostró pundonor ante sus oponentes, y es que el encierro de Mª Carmen Camacho, descastado y sin fuerza, no ayudó para nada al devenir de los chavales.
Cuando la corrida acabó y mientras los cabales se tomaban sus cervezas en el Bar de Ventura, vayase usted a saber si los dos jovenes Erasmus que dieron el otro espectaculo en la Grada no terminaron poniendo un candado más en el puente de Triana cual si fuera el Puente Milvio, y de lo poco que recordamos de la novillada al irnos a la cama, era de la decisión de este novillero francés que sólo Dios sabe si llegará a ser gente en esto.

Foto: http://www.toroimagen.com/

lunes, 14 de septiembre de 2009

El atardecer prometido


Estoy completamente seguro que ninguno de los dos intuíamos siquiera lo que aquella noche guardaba para nuestras vidas, aquella noche, aún no era ni tan siquiera madrugada, tú con ese bronceado recién traido de Sanlúcar y yo, con el recuerdo imborrable de los últimos días de playa en El Portil, curioso verdad, a la bajada de aquel puente, camino de la celebración del santo de mi hermana...
Cuantas veces hemos cruzado ese mismo puente en estos años, ese que tantas veces se convirtió en nuestro puente, como aquella esquina de Alfonso XII se convirtió en nuestra esquina, y aquellas canciones tuyas y mías se convirtieron en las nuestras.
Aquella madrugada fue hermosa, paseamos por Sevilla incansablemente hasta que las primeras luces del día nos descubrieron besándonos en un banco de la plaza del Museo.
A la tarde fuimos a la Maestranza, en aquella tarde en que un novillero, Raúl Caricol, llorando de impotencia se cortó la coleta, mientras desde cierta grada nos vigilaban con unos prismáticos, que cosas tiene la vida.
Han pasado once años desde entonces, pero superando ausencias y desalientos, aquí estamos esperando que llegue el día en que venga quien dará desde ahora nuevos sentidos a nuestra vida, once años desde aquel primer día en que paseamos como novios por la ciudad domida, diez desde aquel nuestro mágico atardecer de Sanlúcar que prometimos seguir contemplando en estos días...
Por eso, por que me gusta cumplir lo que prometimos, te traigo hoy este atardecer sanluqueño para que no te falte este aniversario, sabiendo que la próxima vez que lo contemplemos, se lo enseñaremos por primera vez a la pequeña María.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Unidos ante su Dulce Nombre


El calor de estas tardes de Septiembre se saborea perfectamente en los bancos pegados al coro de San Lorenzo, suenan altos los sones del organo que toca su organista, Miguel Ángel García, salpicando con las notas de aquella marcha de Lerate que el propio maestro desgranara con su violín en aquellos lejanos días de cultos de nuestra niñez en la parroquia que es morada de la Hermandad de la Bofetá.
Primer día de tríduo en San Lorenzo, en el altar mayor nuestra Madre del Dulce Nombre en esa joya efímera que Álberto, su prioste ha creado para el que será sin duda uno de los días más felices de su vida, y que todos los que lo admiramos quedamos extasiados ante su belleza, y es que bien parece que el paso de palio de la Gracia, haya querido volver a a cobijarla en estos días de misas votivas por su festividad.
En los bancos traseros, casi no cabe un alfiler, y eso que hay sitio de sobra en los de más alante, la Puerta que da a la Plaza permanece abierta, si bien se hecha de menos aquellas cortinajes por los que entraba la brisa de la plaza en otros tiempos, cuando la puerta que daba a la calle Hernán Cortés también contribuía a refrescar los centenarios muros.
Todos unidos ante su Dulce Nombre, todos prendados de Ella, por que Ella es nuestro faro y nuestra guía, pronto, quizás cuando Ella baje de su altar para recibir el cariño de su gente, igual que entonces hicieron con nosotros, le presentaremos a una nueva vida, flor perenne de un ramo que un día como aquel quedó ofrecido a sus pies, y es que bajo el hechizo de su mirada morena siempre ponemos nuestras vidas, porque Ella es tan de nosotros que esa nueva vida que llega sólo puede estar bajo el patrocinio de su Dulce Nombre.

Imagen: SPQHIS

martes, 8 de septiembre de 2009

Sólo Larios para los guiris


Apenas mil almas ocupaban los tendidos de la Maestranza, mil almas, en su mayoría foráneas, muchas de ellas en la primera y única vez que pisaran un coso taurino en su existencia, y que sintieron en sus carnes lo que sufren, quienes cada domingo, desafíando a las calores, son capaces de sentarse en un tendido recalentado tras horas de sol, a las siete de la tarde.
La novillada de Cebada Gago, impecablemente presentada y de juego variado, mejor que muchas corridas de toros que hemos visto este verano, es siempre una lotería y más para los novilleros que se presentaban este domingo en Sevilla, con poco bagaje y oficio.
De la terna sobresalío el pacense Manuel Larios, que toreó con gusto con el capote a sus dos oponentes, en su primero, un manso rajado que buscaba las tablas, dejó detalles si bien su labor fue silenciada tras pasar un calvario con la espada.
En su segundo, quizás el mejor novillo del encierro, le permitió torearlo muy centrado c, dejando muletazos de bella factura muy templados en sendas tandas con la derecha, por el pitón izquierdo sólo pudo darle una, si bien hay que destacar los larguísimos pases de pecho con los que concluyó las series. Tras pasaportarlos con una estocada efectiva, paseó una oreja de peso, que debería de abrirle paso en este dificil mundo.
Los compañeros de terna poco podemos contar, el también debutante, Raúl Saez, demostró tesón y entrega, se las vio con todo un tío en su segundo, que lo puso en serios aprietos y en su segundo, más de lo mismo, demostrando estar verde para este compromiso y sufriendo una fuerte voltereta. Tuvo el feo gesto de dar uha vuelta al ruedo por su cuenta, que sólo le servirá para poner la foto en casa.
El portugués Joao Augusto Moura, ante el peor lote poco pudo hacer, destacando sólo algún muletazo con la derecha en su primero.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Utrera sin toros un año más


Un año más, y ya van unos cuantos, no habrá toros en Utrera por la feria y fiestas en honor de la Virgen de Consolación.
Y es que, desaparecida desgraciadamente la centenaria plaza del Arrecife, donde tantas buenas tardes de toros se vivieron, la nueva plaza de usos multiples sigue sin estar terminada, por lo que la que es denominada "Cuna del Toro Bravo", donde nacieron y se forjaron los tres principales encastes funacionales del mediodía; Vistahermosa, Cabrera y Vázquez; se quedará incomprensiblemente, sin tardes de fiesta.
Ya hace un año, desde este Soberao nos hicimos eco de esta circunstancia, lamentando que tras los fastos que se organizaron con motivo del año Jubilar, que llegaron a acercar la fiesta con gran exito, a la mismísima plaza del Altozano, donde hace siglos se corrieron toros, no se organizara ni un sólo festejo aunque hubiera sido en una portatil, al no estar incomprensiblemente la nueva plaza, de titularidad municipal, terminada.
Una vez más, nos volvemos a solidarizar con esos buenos aficionados utreranos, muchos de ellos compañeros de localidad en nuestra Maestranza, y volvemos a colocar en nuestro Soberao la pegatina que TauroUtrera, ha editado este año para reclamar la Plaza de toros y usos multiples en ese lugar, cuna del toro bravo que alguien llegó a llamar un día Taurasia, por su importancia ganadera.
Asimismo nos hacemos eco del manifiesto que la citada asociación, nos envía para su públicidad.
Pueden leer el manifiesto pinchando aquí

domingo, 6 de septiembre de 2009

Septiembre


Siempre fue septiembre el mes de volver a la ciudad, en otros tiempos aguantábamos en la playa casi hasta Regla, antes de sumergirnos en la rutina cotidiana de colegios y trabajos.
En septiembre, siempre volvíamos a la Plaza, con los cultos de nuestra Virgen Dulce, sones de capilla musical que Lerate desgranaba desde el coro de la Parroquia y que un día de septiembre sonaron lejos de su parroaquía en uno de los días más felices de nuestras vidas.
Septiembre, siempre vuelve a la plaza más bonita del universo, esperando quizás un otoño de hojas caídas, de tardes melácolicas con gotas de lluvia que resbalaban tras los cristales...Pasaron los años, y septiembre siempre se nos descubría con sensaciones y experiencias nuevas, con el mes noveno, llegaron las primeros salidas en pandilla, los primeros amores, quizás el primer paseo de la mano, el primer beso, pero también los primeros sinsabores, las primeras desilusiones por los amores que no fueron correspondidos o que cuando lo fueron se escaparon de nuestras manos, como se escapa el agua entre las manos, dejándonos el alma hecha jirones.Pero también fue un día de septiembre cuando encontré al que es el gran amor de mi vida y si por entonces el mes era especial en otros aspectos, desde entonces es el mes que colmó nuestra existencia, y ahora por septiembre llegará el fruto que madurará nuestras vidas.
Siempre que llega septiembre nuestra vida espera, y este septiembre, la vida llegará colmándonos de dicha.

martes, 1 de septiembre de 2009

Sangre de agosto


Agosto siempre se despide sangriento, sangre de otros tiempos no tan lejanos, que ahí está la sangre del principe Yiyo en la plaza de Colmenar Viejo, aquel penúltimo día de septiembre.
Sangre torera que inunda los cosos, en las calurosas tardes de agosto, sangre que cambió el rumbo de la historia consiguiendo la inmortalidad como la de Manuel Rodríguez, Manolete en los carteles, y la cita anual en Linares por la festividad de San Agustín.
Agosto siempre viene con sangre caliente de los novilleros que en estos días tuvieron su bautizo de sangre, tardes que rozaron la tragedia, con femorales partidas y traqueas sesgadas, que no salen en los medios de comunicación, porque más vende el otro toro del morbo y el famoseo.
Agosto se despide con cornadas en las figuras, ahí está la cornada de Morante, pero también en los modestos hombres de plata, esos que siguen vistiendo la ilusión de sentirse toreros con banderillas y capotes de bregas o con la cornada de ese alguacilillo al que cazó uno de Miura.
Agosto, el mes de las fiestas de los pueblos se marcha con el sabor de los triunfos y con el aromas de los ules, que la grandeza de la fiesta permite triunfar siempre saliendo a hombros por la puerta grande o llevado en volandas camino de las enferemerías.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Crucifijo


Dicen, mi Catedrático, que molesta tu presencia en las aulas no ya de los centros públicos, sino también de los concertados, dicen que molesta tu figura, y es que realmente Cristo mío, tiene que ser molesta por todo lo que ello conlleva, en la vida cotidiana de a quienes están formando para un futuro en el que interesa que no tengán opinión.
Será, que tuvo que ser muy traumático para algunos ver a un hombre semidesnudo muerto en una cruz por unos ideales, será que ellos hoy día serían incapaces de morir por los suyos y cuando se les saca el tema ya se asbe que siempre sacan la historia parcial que muchos creíamos se había pasado página en estos años de democracia.
Hoy toca dar la cara y descubirnos de nuestros antifaces, cuando vemos a esos mismos que hoy propugnan quitar los crucifijos de las aulas o que los niños monten los tradicionales nacimientos , mañana tomaran las varas en las presidencias de las cofradías para ir poniendo la falsa sonrisa de profident y propugnarán cambiar los rótulos de las calles para erradicar cualquier vestigio histórico o religioso cuando sean los congresos de sus partidos y cuando se encuentren frente a la masa social, cuales dioses Janos pongan la otra cara y planteen lo contrario.
Pero no sólo aquí queda la cosa, en esta bendita ciudad, hay que quitarse los antifaces todos que las subvenciones envenenadas tienen a más de uno y de dos calladitos, y alzar la voz sin miedo y con valentía, como ya hiceron algunos hace unos meses el tema del aborto y otros se sumaron timidamente cuando no tuvieron más remedio y es que ya lo dice el refrán: "Camarón que se duerme..."
Si les molesta tu Buena Muerte, mi Catedrático, será porque no tendrán las conciencias tranquilas y en su laicismo militante les pica el orgullo de que en España, que una mayoría, que ya las quisieran algunos para si, de ciudadanos elijan para la educación de sus hijos la asignatura de religión.
Lástima que estos politiquillos de tres al cuarto que hoy nos rigen, olviden aquella anécdota del tan alabado Profesor Tierno Galván, quien agnóstico reconocido, impidió la retirada de un crucifijo de su mesa de alcaldía, porque era ante todo un símbolo de paz.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Cuando pasen tres años...


Vienen en esta noche a nuestro recuerdo, el aroma de la pólvora de esas viejas escopetas que son salvas almonteñas, que en una madrugada como la de hoy esperará el momento en que con las primeras luces le retiren el pañito a la Pastora, a su llegada al pueblo.
Porque la vida vuela, y en tres años, si tu quieres Señora, estaremos junto a ti, llevando de nuestras manos el fruto del amor, a los que habrá que enseñar a quererte, a esos que enseñaremos a rezarte por sevillanas, como nos enseñaron a nosotros un día, por que como dijimos en este Soberao hace justo un año, estos tiempos de espera no son nada… y son también toda una vida…
Sólo se que espero verte con esos tirabuzones que asoman bajo el sombrero, con esos lazos verde esmeralda que cuelgan por la espalda, admiando a las mujeres almoneñas que trasladan el ajuar de su reina,esos objetos que tras pasar nuestras dedos por ellos los llevaremos a nuestra boca para besarlos.
No se donde andaremos en ese momento, pero si Tú quieres, estoy seguro de iré acompañándote entre el olor de la pólvora de las escopetas, entre el polvo y el gentío, que te acompañarán en una madrugada como esta, camino del Rocío hasta Almonte y recordaremos aquella sevillana que cantabamos hace cuatro años:

"Cuando pasen siete años,
quien te volverá a ti a ver..."

lunes, 17 de agosto de 2009

La Octava


Los fieles de la Octava son más íntimos, más de sabatina que cada sábado del año se reencuentran en la Capilla Real y que a diferencia del gentío que inunda las naves durante la novena, son más de todos los días.
La Reina de los Reyes aguarda, como en la novena en su paso, pero a diferencia de los cultos previos a su festividad en el altar del Jubileo, se muestra cercana, con la capilla perfumada de los nardos que aún desafían en las cuatro esquinas de la tumbilla.
Avanza agosto con sus calores, pero en la soledad de la Capilla Real, en el remanso de fervor de su paso nos aguarda, la cera seca sigue manchando los adoquines de Alemanes, están retirando los gallardetes y los balcones están cerrados y desnudos de las colgaduras y de los damascos, todo ha pasado, pero Ella, como cada jornada, permanece y nos aguarda, como el Divino Infante que con su sonrisa guasona entre sus manos nos muestra..
Como siempre ocurre, pasado el día de la Virgen, la devoción que traía ríos de devoción desbordados se convierte en devoción doméstica, que se transmite y se alimenta, como la vida misma, en las pequeñas cosas y en los pequeños detalles, esos que viviremos con motivo del segundo besamanos y la apertura de la urna del rey santo.

sábado, 15 de agosto de 2009

Pidiendo sitio


El adelanto de la tradicional corrida del día de la Virgen de los Reyes a la noche anterior no varió mucho, ni en la temperatura ni en la afluencia de público, de lo que estamos acostumbrados quienes somos fieles a esta cita tan cargada de sevillanía como el cartucho de Pepe Luis, que precisamente en esta misma fecha se doctorará de manos de Pepote Bienvenida, hace ya la friolera de 69 años y que parece que la hubieramos vivido escuchando a nuestro abuelo contarnos como venía el de San Bernardo vestido, cual seise, de purísima y oro.
El cartel de este año, muy sevillano, formado por los tres últimos matadores que han tomado la alternativa en el coso del Arenal; Oliva Soto, Nazaré y Pepe Moral; frente a toros de Martín Lorca, nos hacía temer lo peor pues desde el día en que recibieron la alternativa no habían vuelto a vestirse de luces, lo que en el caso de Oliva Soto eran ya catorce meses, en los que también sufrió una fuerte neumonía que lo tuvo varias semanas postrado en una cama y una larga rehabilitación, pero ya se sabe quienes se visten de luces son los únicos que tienen en su mano cambiarnos la opinión.
El encierro de Martín Lorca, muy serio y sin el aroma de 'after shave' que se acostumbra cuando hay figuritas, sabía latín para no desmerecer a la festividad del día, pero hasta esto podemos decir que supieron sobrepasar los tres matadores, en esta que podemos denominar su confirmación como matadores en la Maestranza.
Muy valeroso estuvo Oliva Soto, ante el lote a contraestilo que le tocó en suerte, a su primero, manso, rajado y sin fuerzas, lo toreó con muchísimo gusto con el capote a la verónica y lo llevó al caballo con un galleo muy garboso por chicuelinas, en la muleta le sacó lo poco bueno que tenía matándolo de manera extrarodinaria, lo que bien pudo valerle una oreja pero por falta de petición mayoritaria hizo que diera una vuelta al ruedo con mucha fuerza.
En cambio si le cortó el camero la oreja a su segundo, con el que se volvió a lucir con el capote, y al que aguantó las coladas por ambos pitones, el manso sabía lo que se dejaba detrás, pero el torero no le volvió en ningún momento la cara y le propinó otra buena estocada que esta vez sí, le permitió el trofeo que fue solicitado mayoritariamente.
El otro triunfador de la tarde fue el torero de Dos Hermanas, Antonio Nazaré, que supo estar por encima de sus oponentes, en el primero su faena fue de más a menos, pero en el quinto se jugó la vida ante las embestidas descompuestas y violentas de su oponente que llegó a herirlo en la frente con la pala del pitón, en una de los multiples tarascadas y al que mató de una estocada.
Poco pudo hacer Pepe Moral ante el lote que le tocó en suerte, estuvo por encima de su primero que lo prendió de mala manera al entrar a matar y su segundo se rajó al verse podido.
Sólo esperamos que la empresa tome nota y la próxima temporada los traiga bien colocados en el abono, ese del que incomprensiblemente se dejó fuera a Oliva Soto este año, y lo más importante que estos triunfos sirvan para que puedan coger algunas sustituciones este año que puedan dar continuidad a las buenas maneras que ofrecieron en la nocturna maestrante.

viernes, 14 de agosto de 2009

Los nardos


Ya han llegado, pregonando con su aroma la estancia, la Capilla de las Doncellas, cual mejor para guardar el perfume de una Reina, embriagándola del sabor agosteño que mañana, en forma de mazos, cual trigales que custodian una amapola, vigilaran a la Reina de los Reyes.
Sevilla ya la aguarda, como la aguardan quienes en unas horas iniciaran ese regreso que forma parte del rito de ser y sentirse sevillano, ese que pide tres gracias ante la Puerta de los Palos cuando el primer rayo de sol, cruza por Mateos Gago para iluminar su mirada etrusca.
Ya hay quienes preparan, desde los alcores y el Aljarafe, la peregrinación de llegar desde sus puntos de residencia, tras haber caminado toda la noche, hasta las plantas mismas de la Virgen de los Reyes.
Pero todo eso estará aún por llegar, si bien ya han llegado los nardos, esos que pondrá las manos expertas de los hijos de Ramito, el aroma que acompañará a la Reina de los Reyes, durante todo el recorrido, ese que se nos meterá en la memoria, ese que nos traerá el recuerdo de la mañana agosteña cuando pasados los días descubramos su aroma en cualquier otro lugar o escuchemos el pino mayor de las campanas, que nos traeran tantos recuerdos inseparables de nuestra niñez, también de nuestra adolescencía, en la mañana única de un 15 de agosto en Sevilla.

lunes, 10 de agosto de 2009

La soledad de San Lorenzo


En estas noches en las que dicen que San Lorenzo llora sus lágrimas por el firmamento hemos recordado la soledad que hemos vivido en su parroquia sevillana durante las horas del Jubileo.
Y no deja de ser curioso, en una plaza donde no hace mucho se respiraba la vida, y no tenía porque ser en otras horas y en otras fechas, pues al aguardo de sus devociones la plaza era un hervidero de personas.
Pero es que la vida, cada día en estos barrios del centro se nos antoja más dificil, sobre todo para quienes no tienen la suerte de vivir en ellos, y que el venir a echar un rato de tertulia en cualquier bar es un autentico suplicio, sobre todo si para llegar hace falta previamente encontrar aparcamiento, y si en el mejor de los casos vienen andando, pasa por tener que sortear las eternas obras que circundan sus calles.
Hoy día del Santo de la Parrilla, nos hemos entristecido al contemplar la soledad del barrio, esa otra soledad que cada día habita más entre sus cales y que es la soledad que cada día se muestra más en esta ciudad a la que parece que algunos quieren aislar aún más de si misma, lástima que esos que lo intentan olviden que la verdadera fuerza de esta ciudad, esa que mueve masas que no entienden ni de Cecop ni de pieles sensibles, habita en este mismo lugar y que en el bálsamo de su mirada, tantos encuentran remedio para esas soledad y esa amargura que los hombres cultivan en su interior.

sábado, 8 de agosto de 2009

Sangre de artista

La faena de Morante en el Puerto, estaba siendo sencillamente sublime, cargada de barroquismo, de pureza y gracia ante un buen toro, sobrero de Mari Carmen Camacho, que había ido de menos a más y basada en la mano derecha, podía denominarse un retablo de hermosura, en la que hasta la música del pasodoble, la Concha flamenca, acompañaba, porque no se puede torear más despacio y con tanto empaque, tanto que en la Plaza de toros del Puerto, distinta por tantas cosas, "Quién no vió toros en El Puerto...", crujían los olés rotundos, y hasta nos levantaba de nuestras almohadillas, mientras ante nuestros ojos se dibujaban los trazos soñados que iban conformando la faena, de la que ya sólo esperábamos quizás una tanda por la mano izquierda previa al remate con la espada.
Pero todo se fue al garete, porque en un descuido, el toro le pisó la muleta al cigarrero y éste resbaló, lo que hizo que el toro hiciera por Morante corneandólo en el muslo, si bien en un primero momento temimos que también le hubiera hecho daño en el pecho por como lo prendió, y como el torero se quedó hecho un ovillo inerte, mientras las ayudas se llevaban al toro.
La sangre de artista de Morante besó el albero portuense, pero quienes presenciamos in situ, la cogida, nos quedamos en un primer momento conmocionados al ver como se llevaban desmadejado, a este torero que nos ha devuelto la ilusión.
Por ello, tras pasaportar al burel el director de lídia, Julio Aparicio, la plaza entera solicitó los trofeos para quien había trazado esta armonía de la belleza que fue la faena y la había rubricado con la firma de su sangre.
Lástima, que a veces en los palcos presidenciales no haya sensibilidades o éstas las aparquen por sentidos burocráticos o se dejen llevar por absurdos consejos, pues la obra merecía más que la oreja que paseó la cuadrilla a la que se obligó a dar dos vueltas al ruedo.
El percance de Morante viene en un momento que estaba siendo dulce para la carrera del matador, en un mes de agosto en el que iba a torear en numerosas tardes y con compromisos importantes como las dos tardes que está anunciado en Bilbao.
Esperemos, para el bien de la fiesta, que el torero se recupere pronto del percance en todos los sentidos y que pronto volvamos a verlo vestido de luces haciendo ese toreo que sólo los elegidos, como él, pueden ofrecer.
Ánimo torero.

Otrosí: La tarde de Manzanares en el Puerto merece por si sóla unas letras dedicadas para él.

Fotografía: Eva Morales, Toros en el Puerto

martes, 4 de agosto de 2009

Las manos de Sevilla


En esas manos de Madre, acudirá Sevilla en estos días, manos en las que poner la vida de quienes ya vienen, manos en las que poner tantas y tantas ilusiones de nuestras vidas y donde encontrar consuelo para tantos sinsabores en nuestro quehacer cotidiano.
Son las manos de la Reina de los Reyes, gastadas por los besos de las generaciones que pasaron, las que besaran las que habrán de venir, y esas que traeran quienes ya sentimos entre nosotros con el milagro de la vida, porque en sus manos, las manos de Sevilla, se sotiene la fe de esta ciudad.
Ella es el ombligo de Sevilla, como ya dijimos hace justo un año, por donde se unirán las generaciones de sevillanos, pues en esas manos están puestas las devociones que se legaron de abuelas a madres, de madres a hijas, de hijas a nietas, como ese cordón umbilical que a todos nos unió con el seno materno, hoy sus manos, que se ofrecen para ser besadas, serán las mismas manos que un día fueron besadas por tantos sevillanos que legaron sin saberlo la más grande devoción de la ciudad, la primera, pues no hubo antes otra, que esta, Aquella por la que Reinan los Reyes.

(Fotografía: Antonio Sánchez)

domingo, 2 de agosto de 2009

Jubileo en la Ronda


Está la Ronda desierta en estas horas del estío, en que la calor aprieta, y la luz poco recuerda a ese momento mágico del Jueves Santo cuando ésta penetra por las bambalinas del diseño inigualable de Juan Miguel Sánchez.
La tarde, en este primer domingo agosteño en Sevilla, es tranquila bajo el sol alto que cae a plomo y que no espera áún ni mucho menos dejar su último destello sobre la olvidada cúpula de la cercana Santa Catalina.
Pero en medio de tanta calor, hay un remanso de paz en la pequeña Capilla de Los Ángeles, donde se celebra el Jubileo de la Porciúncula, se respira el frescor de las rosas que parece aliviarnos del fuego exterior, mientras que Dios está presente, expuesto humildemente entre ceras, que la Hermandad de los Negros de Sevilla, parece no querer desprenderse de la humildad que siempre les caracterizó.
La campana anuncia las horas, la Reina de los Ángeles, aguarda en su altar para ser mediadora de la Gracia, y la Iglesia es un goteo incesante de fieles que buscan ganar el Jubileo Franciscano que cada 2 de agosto recuerda la gloria inmortal de la restauración por el Santo de Asís de la capilla de la Reina de los Ángeles.

Perera en Huelva


Siguiendo a Morante llegamos a Huelva y allí nos encontramos con las cuatro orejas que cortó Miguel Ángel Perera, en nuestra opinión excesivas, si bien lógicas dado el ambiente de la Plaza, que vienen a demostrar la actitud del torero de La Puebla de Prior que supo meter en la canasta al buen lote que le tocó en suerte, lo mejor del encierro de Pereda-La Dehesilla.
No debemos de dejar de reseñar que los toros, de presentación muy justa y con algún que otro pitón que desprendía aroma de "after-shave", fueron faltos de casta y emoción.
Morante, vestido de rosa y oro y con el chalequillo abierto que dejaba ver la amplia pañoleta negra, no tuvo su tarde, si bien no es menos cierto que le tocó a que dudarlo el peor lote, y apenas podemos destacar detalles como el inicio de faena en su primero, con el que pasó las de Caín para matarlo, con unos preciosos ayudados por alto.
En su segundo, un toro con guasa y malas ideas que tiró varios derrotes se inhibió de la lídia lo que molestó y mucho al personal, lo que hizo que escuchara una fuerte bronca, que en nuestra opinión fue excesiva, tras haber aplaudido al toro en el arrastre. Ver para creer.
Por su parte Enrique Ponce, al que en esta plaza se le quiere casi como si fuera un torero propio, cortó una oreja en su segundo, tras una feísima estocada por la que el Presidente, creemos no debió de haber sacado el pañuelo.
Pero si algo de verdad fue destacable sin duda fue la faena de Perera a su primero, un toro de La Dehesilla con nobleza y clase, que puede pasar a la historia de estos 25 años de la Plaza de toros de la Merced, como comentaban por los tendidos de la plaza y fuera de ésta, en los corrillos de aficionados.
Con el capote, tras el recibo a pies juntos, y apenas picarlo en el caballo, le recetó un quite muy variado en que combinó chicuelinas, tafalleras, gaoneras rematándolo con una larga cambiada.
Con la muleta, en una faena basada basicamente por la mano derecha, bajó la mano llevandolo muy despacio. Tras una tanda por bernardinas lo mató de un estoconazo fulminante, dando una vuelta al ruedo entre aclamaciones.
Vinimos a ver a Morante y nos fuimos con el regusto de ver torerar a Miguel Ángel Perera, lo que siempre es agradable, lástima que este año no lo hayamos visto torear en Sevilla.

viernes, 31 de julio de 2009

Atardecer en el Conquero


Han pasado los años, pero en estos días colombinos nos han recordado aquellos tiempos en que veraneábamos en El Portil y en los que compartimos playa y mil historias con un buen grupo de amigos en su mayoría choqueros.
Junto a ellos aprendimos a valorar una ciudad, Huelva, por la que cada vez que nos acercamos nos gusta pasear aunque sólo sea para embriagarnos de la nostalgia de aquellos años.
De aquellos paseos por las calles Concepción, Rascón, Bocas, Puerto o Tres de Agosto, por la Plazas de las Monjas o por la Gran Vía, siempre guardaremos gratos recuerdos, y que decir de aquella Biblioteca de la Merced en la que aparecimos un día sin conocer a nadie y de la que nos fuimos con un gran grupo de amigos con los que compartimos tantos desayunos en los bares de los alrededores de lo que hoy es el Rectorado y tantas cervezas en el Ocho, en el Desván o en el Berlín para acabar la noche en el Tagomago. Las noches en la Feria del Rompido o Mazagón, las madrugadas hermosas de Chiringuito y arena en Punta Umbría, los baños en la Flecha y las barbacoas bajo la luna llena, que acababan con una guitarra y cantes por Huelva.
Con ellos aprendí, que soy Atlántico, es decir mis gustos playeros prefieren las playas de este rincón del Sur, con su arena rubia y su ambiente familiar y por supuesto con el agua a una temperatura que no sea la del caldo del puchero de otros mares más orientales.
Pero si algo recuerdo siempre de Huelva, son sus atardeceres, sobre todos en la playa en tardes de marea baja y paseos inacabables, aunque nunca podré olvidar aquel desde el Conquero que se me grabó en el alma, quizás desde aquel día guardamos un cariño especial hacia esta tierra y hacía la Virgen de la Cinta, en que disfrutamos como nunca de un atardecer al contemplar la ría con las mágicas tonalidades que el cielo de Huelva puede brindar ante nuestros ojos, y es que Huelva encierra mucho más que lo que muchos se creen...
Y quien no se lo crea, que vaya a Huelva, suba un atardecer al Conquero y disfruter de un atardecer frente a la Ría.

viernes, 24 de julio de 2009

Tres avisos son sólo un borrón


La Maestranza en estas noches de julio, bien parece que se convirtiera en cualquier plaza de otro lugar de la Piel de Toro y es que al ambiente familiar que siempre acompañó a estas nocturnas sin caballo, en las que se vieron debutar a quienes pasados los años serían autenticas figuras del toreo, desde hace algunos años se ha acompañado con un ambiente casi de verbena, donde hay quienes se acercan a la plaza, más para hacer un botellón que para ver como unos chavales se juegan la vida y el prestigio de poder seguir aspirando a ser torero o por el contrario esas ilusiones se quedarán para siempre en la foto vestido de luces antes de iniciar el paseillo con los arcos maestrantes a su espalda.
Anoche, coincidiendo con la Velá trianera, se celebró la final, con una novillada de Macandro, impresentable por mansa y peligrosa, que dió al traste con las intenciones de tres novilleritos que empiezan a abrirse camino en este duro mundo de la tauromaquia.
Si algo podemos destacar de esta final fueron las buenas formas que demostró David Galán, de la Escuela de Jerez, que ya en su primera comparecencia cortó una oreja que le posibilitó entrar en esta final, ante un novillo, su primero, manso de libro y con malas ideas, con el que demostró tener inteligencia para someterlo y aprovechar las embestidas que posibilitaron ver lo mejor de toda la nocturna, lástima que los errores propios con la espada, la nula ayuda de su cuadrilla a la hora de auxiliarlo unido al mal asesoramiento desde el callejón le hicieran no sólo sufrir varias volteretas sino también ver como el novillo le era devuelto a los corrales, tras escuchar los tres avisos.
David Galán en su segundo daría una vuelta al ruedo tras enfrentarse con otro regalito manso y con más que peligro...
El triunfador de la noche y del ciclo, empero, fue Ángel Jiménez, quien tras cortar una oreja , pedida con insitencia por los numeros astigitanos que poblaban los tendidos, y concedida por un Presidente al que en nuestra opinión le viene grande el palco, se llevaría también el traje de luces, que regala La Maestranza al novillero triunfador.
El tercero de la terna, el palentino de Villada, Diego Fernández, poco pudo hacer ante los mansos e insufribles noviletes que le tocaron en suerte.
Es por ello que deseamos mejor suerte para los tres novilleros que tuvieron que enfrentarse a una corrida para quitar la afición a cualquiera y esperamos que David Galán olvide pronto el palo de los tres avisos y que sea sólo un borrón en su carrera y nos siga regalando esas buenas formas que atesora y que ya le hemos podido contemplar en sus actuaciones en la Maestranza. Y es que a poco que se entone con la espada aquí puede haber madera de torero caro.

jueves, 23 de julio de 2009

La vida en una cucaña


Corre en esta tarde la vida de tantos trianeros por ese palo lleno de sebo turquesa, que no queremos ni podemos olvidar tantas y tantas historias, esas que cayeron al río y no volvieron, esas que triunfaron en los días señalaitos llevándose el premio de una bandera, pero cayendo siempre a las aguas...
La cucaña es el reflejo de tantos y tantos, que se pasan la vida encaramados en el palo lleno de sebo, sorteando adversidades, pero triunfando al fin y al cabo, que a todos nos toca alguna vez caer a las aguas para por nosotros mismos volver a emerger de ellas.
La vida, con sus cosas, corre en estas tardes de julio en el palo de la cucaña junto a la primera zapata del puente en la Velá de Santa Ana.

miércoles, 22 de julio de 2009

Un paseo por la Velá


Triana reluce en la gracia de las vendedora de las avellanas verdes, en las macetas de pilistras de los patios de las casas y en aquellas otras de albahaca que espantan mosquitos y dan belleza verde a las ventanas.
Hemos cruzado por Callao, San Jorge y el Altozano, para admirar el alumbrado que en estas noches de los días señalaitos iluminan el cielo de nuestro barrio, mañána nos acercaremos a la cucaña, pero antes, he vuelto, como entonces, te acuerdas, a tomarte por el talle y a cruzar por el puente con sus farolillos y sus banderitas gitanas para asomarnos al espejo del río y ver la luna reflejada y con la mareita que sube de Barrameda robarte ese beso que entre suspiros me negabas en otras calles solitarias.
De pronto, una voz nos ofrece jazmines, jazmines en moña, y tu belleza morena se realza con esa joya caduca que en horas estará marchita, nos adentramos por Betis, olor a sardinas y a cervezas heladas, la Velá de nuestro barrio nos aguarda, para vivirla como ayer, disfrutarla como hoy y soñarla como siempre.

lunes, 20 de julio de 2009

Sanluquear


No hay mejor manera de desconectar del mundo que llegar a tus calles, desprendernos de esa monotonía que nos extresa y revivir aquello que ya nos sabemos de memoria, eso que alguien acertadamente llamó Sanluquear.
La vida se nos muestra como siempre fue, llegar temprano y buscar en la Plaza unas buenas papas y cazón de pata negra, para que cuando hayamos vuelto a la rutina podamos sentir ese sabor que tú sólo nos regalas...
La vida en este paseo mañanero, se convierte en rito, ese que que nos obliga a visitar a esa Virgen con tanta devoción en este lugar y después cruzar por Regina para depositar en San Jorge esa oración que tanto me recuerda esas mañanas de mi barrio al pasar por su retablo de San Jacinto.
Tras esto, un café rápido en la calle Ancha y tras cruzar la Plaza del Cabildo, en la Capillita acordarnos de aquellas mañanas de domingo de misas de la mano de quienes nos enseñaron a querer a este lugar tanto que hasta lo hayamos idealizado, después un paseo por la playa, cuando apenas hayan llegado quienes impedirán que podamos hacerlo horas más tarde, y tras cruzar la Calzada, buscar Trasbolsa y reencontrarnos con esa caña de Viruta que nos espera siempre en ese lugar casi secreto, al que fuimos de la mano de quien mejor te conocía.
Y así iniciar unos días de asueto, sanluqueando por tus calles, buscando allí donde probar una copa de manzanilla en rama, unos langostinos, unas puntillitas o esos pimientos rellenos a los que siempre uno está dispuesto a ponerle un monumento.
Y es que he vuelto a ti para sanluquear contigo, no me pregunteis mucho más y dejar que Sanlúcar os lleve, desde Bajo Guía a La Jara, desde las Piletas al Barrio Alto, desde El Pino hasta ese lugar escondido y secreto en la carretera de Chipiona donde se cría el mejor oro de nuestra tierra.
Sanluquear de la mano, de quien un día llegó a nosotros, procedente de ti, (lo que es la vida, verdad) y que pronto enseñaremos a quien ya viene, para que igual que a nosotros un día, nos enseñaron, aprendan la emoción inmensa que produce el disfrutar de un atardecer en la playa.

domingo, 19 de julio de 2009

Sin pena ni gloria


Poco podemos contar de lo que vimos en la tarde del pasado sábado en Sanlúcar y eso a pesar de las nueve orejas y un rabo que vimos pasear por el centenario coso del Pino. Desgraciadamente los novillos-toros, no podemos llamarlos toros a pesar del guarismo que mostraban, del Marqués de Domecq y de Ana Mª Bohórquez, fueron chicos y desiguales en su presentación ( de pitones mejor no hablar...).
Padilla, anduvo por allí, mostrando dominio ante los toritos, quizás los más manejables del encierro, y aunque su toreo realmente no nos dijo absolutamente nada, hay que comentar a su favor que los mató fenomenalmente bien, lo que propició que cortara las cuatro orejas de sus dos oponentes.
Morante tuvo quizás el peor lote de la tarde, totalmente a contraestilo, destacando en su primero un trincherazo, pero sobre todo las ganas que le puso en su segundo, cuando todos ya pensábamos que se iba a ir a por la espada, sobre todo después de literalmente no poder haberlo podido torear con el capote, pero este torero, no se puede dudar que es distinto y nos regaló al final de su faena con unos pases por alto de bella factura.
El Cid venía de triunfar en San Fernando tras la cogida de Pamplona, es cierto que esta temporada no anda tan fino como en anteriores, y estamos seguros de que en otros tiempos le habría sacado más jugo al sexto, el único toro que se dejó torear en la muleta y al que incomprensiblemente le dieron una vuelta al ruedo, que no vimos pedir a nadie.
Lo mejor de la tarde sin duda, la importante entrada que registraba la plaza de toros, lo que hoy día no es poco con la que está cayendo, lástima que la tarde pasara, a pesar del gran número de trofeos, sin pena ni gloria.

jueves, 16 de julio de 2009

Carmen de San Lorenzo


En este día de la Virgen del Carmen, no queremos ni podemos olvidarnos de esa imagen, en otros tiempos llena de grandeza desde su altar principal de la Casa Grande del Carmen y hoy toda sencillez y dulzura en su recogido altar de San Lorenzo.
Belleza cautiva de otros tiempos, que hoy parece pasar desapercibida junto a la capilla que durante siglos supo de los rezos al Que Todo lo Puede y a quien, ya casi toda una vida, a la Dulzura llena de gracia sevillana que es mediadora de nuestras vidas.
Va desde aquí hoy nuestra oración para esa imagen de alabastro que sostiene gracil al Divino Infante que a su vez sostiene un pajarillo que bien pudiera haber entrado por esa puerta que da paso a la Plaza más bonita del Universo.
Y es que la Virgen del Carmen de San Lorenzo, retiene en su mirada baja, la luz que en otros tiempos retuviera de la casa Grande y que hoy irradia hacía quienes ante Ella musitan una oración en este día.

Morante


Confieso que llevo días impactado por la faena de Morante en Pamplona, por como anduvo aquella tarde con sus dos toros, con detalles cuajados de torería y es que el de La Puebla del Río tiene la vitola de ser distinto, sacando suertes de otros tiempos, demostrando que el toreo es eterno, está entroncado con aquel que trajeron las figuras del ayer.
Ya sea toreando a la verónica, en un quite por chicuelinas, o ese por Tafalleras que nos emocionó en el toro de la merienda, por esos cambios de manos cargados de naturalidad o ese molinete abelmontado lleno de plasticidad.
Nos trae este Morante por la calle de la Ilusión, esa que nos hará cometer locuras este verano para irlo a ver torerar allá donde sepamos que su nombre se anuncie en los carteles, Sanlúcar, Huelva, El Puerto, Antequera... y es que a nuestra afición bien le hacía falta despertar por el empuje de este torero al que un día creímos totalmente perdido para la fiesta y que hoy es la firme realidad de lo que siempre esperamos desde aquellos ya lejanos tiempos en que lo vimos torear de novillero sin caballos.

lunes, 13 de julio de 2009

Chupinazo


Aquella mañana, había examen de Economía en la añorada Facultad de Derecho de la Fábrica de Tabacos, y nos consta que la noche algunos la había pasado casi en blanco, preparando el que sería el último de los exámenes antes de tomar el verano por banda y marcharse para las playas atlánticas de Cádiz y de Huelva donde algunos, nos consta que andaban escapados desde que decidieron dejar la asignatura para Septiembre.
La mañana en la facultad anunciaba verano, pero una sorpresa aguardaba para dos individuos, que tal y como terminaran el examen tipo test, saldrían pitando, cual cohete sanferminero, para el vehículo de alquiler que aquella misma mañana los trasladaría junto con otros dos compañeros hasta Pamplona...
Hasta aquí todo perfecto, acaba el examen, sonrisas, despedidas, abrazos, el habitual vamos a tomarnos una cerveza al Cristina y tal de todo fin de examen y estos dos compañeros que se despiden, porque se marchan para la vieja Iruña...
Pasada dos horas, andaban estos compañeros algo mosqueados, porque los otros dos compañeros de viaje no aparecían y es que las criaturitas en tanto esperaban que los otros acabaran el examen no se les había ocurrido nada mejor que dar el chupinazo en la Plaza Nueva y tomarse la primera cerveza en El Salvador...
Cuentan que a la tarde del día siguiente, los vieron confundidos entre el gentio que llenaban la solanera del coso pamplonica, que tiene aires de Monumental de San Bernardo.

sábado, 11 de julio de 2009

Nocturna en San Onofre


La belleza de la Plaza Nueva en esta madrugada del mes de julio, resalta en si misma, sin el bullicio que en tres horas la llenará de rutinas diarias, no hay a esta hora ni los sonidos de tranvías ni el de las motos que se aparcan en la vecina calle Barcelona, ni tan siquiera el del camión de Lipasam, que pasó regando hace ya algunas horas.
A esas horas, como en estas, apenas son las 4 de la mañana, el remanso de paz de San Onofre se ofrece para quienes recorren a diario la Plaza Nueva y cruzan el umbral de la pequeña capilla, a esta hora apenas un par de personas, pero siempre hay adoradores, ante la Real presencia permanente de Jesús Sacramentado, quien en esta joya del barroco enclavada en el corazón de la ciudad está de manifiesto las 24 horas del día, los 365 días del año.
Durante el turno de adoración, recordamos tantas cosas, tanto que agradecer cada día al amanecer bajo este cielo en el que un día nacimos y bajo el que también nacerán quienes nos continuaran en esta vida, la suerte de vivir donde queremos, de tener lo que elegimos, de amar y ser amados... Todo eso y mucho más lo ofreces ante el Señor en esta nocturna de San Onofre, en esta noche en que sientes que lo más profundo de tu interior es escuchado, allí donde habita el silencio pero para nada el olvido.
Cuando acaba el turno vuelves a casa, con el tiempo de dar una cabezada y volver a sumergirte después en la rutina diaria, pero algo en tu interior dice que esa hora de adoración ha servido para tanto que sólo te queda esperar que llegue el día en que te vuelve a tocar el turno en San Onofre.

sábado, 4 de julio de 2009

Iba de heliotropo y oro


Aquel domingo caluroso de julio se anunciaban toros en la Maestranza, era la Corrida de la Prensa y en ella se anunciaban con toros de Tassara la gracia sevillana de Chicuelo, a la postre el triunfador de la tarde, Rafael Vega de los Reyes, Gitanillo de Triana y la alternativa de aquel novillero cordobés, que había levantado tanta expectación en sus comparecencias desde aquella tarde de su debut en el Arenal, y que se anunciaba en los carteles como Manuel Rodríguez Manolete.
Quienes ocupaban aquella tarde de julio los tendidos de la Maestranza, con tantos brazaletes negros en los tendidos, desconocían que aquel toricantano que vestía de heliotropo y oro, y que tenía en sus formas taurinas esa seriedad que ya algunos llamaban senequista, vendría a ser la columna vertebral en la que se sustentaría el toreo del siglo XX, y parte del XXI,al que aguardaba años más tarde, la gloria de la verdad de la fiesta.
En su toreo, el temple de sus muñecas y la emotiva figura rectilinea, que cual junco del guadalquivir lo cimbrea la corriente, pero se mantiene estático y esbelto, con la majestad que sólo tuvo ese califa del toreo.
Se han cumplido 70 años de la alternativa del "Monstruo" en la Maestranza de manos de Chicuelo, lo cual no es casual, pues el de la Alameda había asimilado los conceptos de José y Juan y había aportado el toreo ligado, base del toreo actual a la que Manolete uniría sus formas hieráticas que ha sido, y es, santo y seña de la fiesta.
Días más tarde, un novillero de San Bernardo, llamado Pepe Luis cortará los máximos trofeos en esta misma plaza, pero eso será ya otra historia, si bien ambos, serán la base de los carteles de los años siguientes.

jueves, 2 de julio de 2009

Verano

Ayer volví a tus calles, infancia trianera que no se olvida, volví a cruzar tus soportales y me crucé con chiquillos en bicicletas, igual que entonces, otros jugaban a la pelota en la plazuela , como siempre fue, como hicimos entonces y como también hacen ahora, que hoy también jugarán con la wii, igual que nosotros lo compaginábamos con el Comodore 64 o el Spectrum.
El colegio ha acabado, y hoy muchos de esos niños que juegan en aquel parque son los hijos de aquellos hermanos mayores que ya no jugaban con nosotros. Las calles recuperan la vida que rompe la monotonía escolar, los niños vuelven a las bicicletas y a las pelotas, se comen pipas en los bancos y sin saberlo disfrutarán de momentos que cuando pasen los años disfrutaran desde la nostalgia.
Hoy he vuelto a revivir aquella infancia trianera, que en nuestra niñez tenía el color tiznado del humo de los tejares y el aroma de la cocción en sus hornos, que se colaba por las calles de aquel Núcleo Residencial.

sábado, 27 de junio de 2009

La sal de la O



Como está escrito en el calendario de nuestra memoria, en estas noches de junio hemos vuelto a la Tómbola, esa tómbola que desparrama gracia y trianería, que no hay nada más trianeramente auténtico que esa tómbola de la O de la Archicofradía más trianera del barrio a la que nunca le hace falta alardear de ello, ayer en aquel patio con limonero y hoy junto a la orilla de río.
Noche de cervezas y actuaciones, de la misa previa con el coro de Triana recordando el cirio blanco encendío que hace unas semanas iluminaba en las noches camperas la mirada de la Virgen Chiquita del Simpecado, de recordar con los amigos los momentos vividos y los que tendrán que venir, de organizar nuestro verano taurino planteando ir a ver a tal o cual torero al Puerto o a las Colombinas y entre cerveza y cerveza, papeleta de la tómbola que siempre toca, con esa gracia habitual, sal Chalupa y aceitunas, aceitunas y sal y cuando te toca otra cosa, va y pides que si te lo puede cambiar por la sal...
Arte, puro arte, el de la tómbola trianera de la Hermandad de la O, en la que siempre toca y se disfruta rodeado de amigos Rabanitos, trianeros de verdad, nada de importación, junto a la orilla del río en el paseo de la O.
PD: Este año, afortunadamente, nos volvió a tocar un kilo de sal.

domingo, 21 de junio de 2009

Triana con su Esperanza


Hace un cuarto de siglo de aquella efemérides de la coronación de la Esperanza y lo recordamos como si fuera ayer, cuando Triana la despedía en el Altozano aquella tarde nublada de Junio en el que de su mano cruzamos el puente junto a su paso o aquella vuelta de la Señora de la Arrogancia Coronada en aquella eterna madrugada de Triana con su Esperanza.
Veinticinco años después, la calle de Zaragoza, bien parecía una más del Arrabal, Puerta, Collación y Guarda, que de la collación de la Magdalena, sus balcones engalanados aguardaban a la Esperanza, que volvía tras recordar esa efemérides de su Coronación Canónica.
Desde un balcón, aguardábamos a nuestra Esperanza, y Ella, como una novia que sabía de la espera de su enamorado, retrasaba su llegada, quizás para llegar más guapa, quizás para mostrarse más bella en su arrogancia de niña guapa trianera.
Veinticinco años de espera, para volver a cruzar el puente de tu mano, venticinco años de espera desde aquella madrugada para volver a sentirnos tan de nuestro barrio como la Boca del León o el palo de la Cucaña...
Veinticinco años, toda una vida, cuando conversábamos con ese que hoy tan bien te conoce y te susurra al oído cuanto te quiere mientras te pone tan guapa, para que parezca que por ti nunca han pasado los tiempos y eres la misma rosa temprana que en San Jacinto se guardaba.
Como una riada de amor, llegó a nuestro balcón la Esperanza, llovieron pétalos del cielo y con los ojos cuajados de lágrimas abrazados a quienes tanto queremos te pedimos Spes Nostra, que así que pasen veinticinco años, nos reencontremos contigo y como entonces, hace cinco lustros y como esta madrugada, volvamos al barrio cruzando de tu mano el puente, cuando la brisa del río vuelva a darte en la cara y lleves delante a Sevilla entera, aunque no podamos verte de frente y como en el romancillo de Florencio, nos duela no verte la cara, per que más da, si el tiempo pasa, veinticinco que ya entonces, si Tú quieres, serán cincuenta, y en el río como hoy, y como ayer volveran a reflejarse la luces que dicen que Tú eres de Triana su Esperanza.

Al compás de tu latido


No has llegado aún, pero tu presencia ya se intuye entre nosotros, no hay conversación en estos días en que no estés presente ni momento en que no estés en nuestro pensamiento.
Hoy nos afanamos en buscarte el cochecito, que prometemos firmemente no sacar el Domingo de Ramos, en saber de ese vestuario lleno de lazos, que andan confeccionándote esos que tanto ya te quieren y que sueñan con verte crecer.
Sólo hemos escuchado tu latido y desde entonces toda nuestra vida gira alrededor de su compás, porque cuando este verano que hoy comienza llegue a su fin, posiblemente ya estarás con nosotros, llenando de dicha nuestras vidas.

miércoles, 10 de junio de 2009

Noche de mentiras efímeras


Ha llegado el día que precederá a la en otros tiempos noche de los escaparates y los altares, esos que cada día se ven menos, porque a un centro despoblado y sin vida al que se impide llegar al consumidor es complicado que exista ese comercio tradicional que engalana sus escaparates y las fachadas de sus establecimientos.
Pero a esar de ello, esta noche volveremos a cumpliar ese rito aprendido y heredado de tomar una cerveza helada en la Alicantina y su correspondiente tapa de ensaladilla.
Volveremos a esperar a la Hiniesta camino del Ayuntamiento y dejaremos pasar el tiempo, para cuando las calles estén con la calma recuperada en las horas ya de la madrugada, visitar esos monumentos efimeros que se levantan para que el Señor pase y reecontrarnos con esa ciudad perdida, que auardaba la hora para ver pasar la procesión, hoy insufrible del Corpus Christi.
Ya el aroma de la juncia y el romero nos aguardan, en esta noche que dejará paso al día que reluce más que el sol en la ciudad de las mentiras efímeras, con las que ella misma se engaña al llegar este día, cuando a esas mismas horas, ayer, las calles permanecían oscuras y solas.

viernes, 5 de junio de 2009

Adiós, tesoro marimeño


Atrás quedaron ya los cohetes, que anunciaban tu llegada por La Pañoleta, atrás quedó la Marcha Real a los sones de la gaita de Celedonio, que es marcha granadera que avisa que la Virgen Chiquitita nos va a pasar revista por Castilla y San Jorge.
Atrás quedó la primera de las últimas Salves en el Cachorro y los Vivas en La O al compás de las campanas, atrás quedaron ya los balcones engalanados y las petaladas, atrás se quedaron las miradas atrás con lágrimas en los ojos desde el Altozano a los momentos vividos durante siete días, y atrás quedó la Salve en la Estrella previo al adiós de sus carretas...
Ya el prioste, con la emoción contenida dio los últimos vivas al descender con cariño, delicadeza y esmero al Milagroso Simpecado desde la carreta de plata y las últimas sevillanas parecen resistirse a despedir a la Virgen en el umbral de su Capilla.
El Simpecado vuelve a Casa, ya suenan las guitarras y las voces trianeras cantan y nuestro alma llora por que "Te saludamos Blanca Paloma, te saludamos Madre de Dios...", y ya sólo quedan los recuerdos que durante todo un año nos acompañará y que pasan por nuestra cabeza mientras cantamos la Salve,"...si algún día tu senda dejamos, llévanos al redil con tus manos..." y sonarán los vivas de rigor, mientras nos acercamos a besar el Simpecado y suenan las voces trianeras que que cantan aquello de "Adiós Blanca Paloma, Adiós Tesoro Marismeño..."
Pero sabemos que el Adiós no será hasta el año que viene, porque ya esta mañana pasaremos por su casa para rezar el Ángelus al son de un Dios te Salve maría, Sol y Rocío y cada noche su medalla velará nuestros sueños a la espera de un nuevo Pentecostés...

Fotografía: J. Corchero

miércoles, 3 de junio de 2009

El Betis, el último romanticismo


Porque eres mucho más que alguien que vive en la calle Jabugo, porque eres mucho más que once tios vestidos de verdiblanco, porque eres mucho más que un descenso a segunda, porque eres mucho más que todo eso...
Porque eres mucho más que eso que nos hace ir a verte cada domingo al final de la Palmera, porque eres mucho más que aquellas lágrimas derramadas una noche calurosa de Junio en Madrid junto al Manzanares, porque eres mucho más que una bandera en el Gol Sur o el sentimiento que une generaciones que pasan de padres a hijos...
Ahora es cuando nos tendrás, como nos tienes siempre, porque serás cuando más nos necesites, apilados como balas de cañón, para animarte como te animaron otros ayer, mucho más que un Manque pierda o el Mucho Betis, porque eres mucho más que todo eso, siempre Betis, nuestro Betis, siempre.
Porque eres mucho más que un equipo de fútbol, simplemente porque tú siempre eres y serás mucho más que las cinco letras que nos ponen la carne de gallina cuando te vemos en cualquier lugar alejado de la ciudad, quizás porque tú eres el romanticismo hecho balompié...
Por todo eso y mucho más, aquí estaremos siempre para seguirte, porque tú simplemente eres eso que no se puede comprar con el dinero de un usurero, eso que no será nunca capaz de igualar los títulos de otros, y es que tú eres mucho más que todo eso, tú eres nuestro Betis y a veces no hay palabras para describir lo que se siente al ser tan tuyo como las trece barras, o el mostachón con las dos B de tu escudo.
Por eso estaremos el lunes en la Plaza Nueva, para demostrar que el Betis es mucho más que ciertas cosas, el Betis que nos legaron, el Betis que legaremos, que el año que viene jugará en la División de honor, porque ya es un honor para la liga Adelante o como se llame, tener al Betis entre sus equipos.

martes, 2 de junio de 2009

Un año en los carteles


Como pasa el tiempo, un año ya desde que nos sentamos delante de la pantalla del ordenador y decidimos dar rienda suelta a todo eso que un día callábamos.
Como pasa el tiempo desde aquel día, en que este aprendiz de novillero de tantas cosas, se presentó con la muletita muy planchada en el centro del ruedo de unas cuartillas en blanco con el firme propósito de publicarlas y citar con ellas al toro de la vida.
Es por eso que de espalda a la barrera, a la antigua usanza, brindo a todos aquellos que esperan mis letras cada día, a quienes disculpáis mis torpezas y hasta mis `espantás´, pues como dijera Rafael el Gallo, las broncas se las lleva el viento y las `cornás´ se las lleva uno, y es que a veces duele saber que puedes lastimar a personas que aprecias y quieres, por decir lo que consideramos nuestra verdad.
Así que no lo digo más, gracias a todos aquellos que me seguís, que no hay cosa mejor en esta vida que el sentirse correspondido y cada vez que leo un comentario o se que hay quienes entráis y comentáis que nos seguís, nos hacéis sentir, como si saliéramos por la Puerta del Príncipe.

Y llegaste


Llevaba tanto tiempo esperando ese momento, que cuando te vi acercarte entre la niebla y el rocío mañanero, sólo pude romper en sollozos...
Los trianeros aguardábamos junto al Simpecado y Tú, venías a lo lejos, vestida de sol, apartando las brumas, entre las tibias luces del alba que ya iluminaban los cielos ...
Cuanto soñaba volver a verte por Triana, cuanto tiempo había esperado tu llegada desde aquella ya lejana última vez, en que te vi volar, Paloma, por el Real.
Fue por ello que agarrábamos con fuerza ese cordón verde de nuestra medalla que es el nexo que nos une a ti en esas oscuras madrugadas, que cuanto sabe ese cordón de nuestras cosas, para que tu Rocío, nos empapara con tu luz.
Volvíamos a escuchar el sonido del campanil que te llamaba, rezábamos la Salve que Pablo, ese joven pastor que Tú pusiste un día en el camino de los trianeros, nos dictaba y el Simpecado aguardaba para traer a Triana la gracia de tu Rocío…
Tanto tiempo esperando que llegaras que cuando llegaste la emoción nos pudo y ya sólo sueño con volver a verte llegar, entre dos luces a Triana y enseñarle a quien viene, sangre de nuestra sangre, a quererte como un día aprendimos a quererte.

Fotografía: http://www.sienteconlamirada.com/