lunes, 29 de septiembre de 2008

Por San Miguel, suspensiones...


Si no tuvimos bastante con las tres suspensiones por el estado lamentable del albero de la pasada feria de Abril, escándalo incluido con el cese de un Presidente que veló por los intereses del público por encima de la intención de los espadas de tirar para adelante con el paseillo, el remate de la temporada lo han sido las suspensiones de los dos festejos mayores del abono por el mismo motivo que en Feria y que como ya ocurriera en la novillada suspendida en Abril, la autoridad para salvaguardarse y que no le ocurriera lo que a Pulido, lo remataron con el paseo de la tradicional tablilla con la siguiente leyenda “Por unanimidad de los espadas, Suspendida”.
Seis suspensiones en Sevilla por la misma causa, son muchas suspensiones en una temporada y a pesar de las promesas de que se arreglaría durante los meses de verano, está muy claro que no se ha hecho absolutamente nada.
Ahora nos sacan el comentario de que los plásticos no daban resultado, cuando realmente lo han dado toda la vida, porque efectivamente antes se colocaban y sólo había que tapar algunos charcos que se podían arreglar con unos cuantos operarios, los mismos que ahora son completamente incapaces de arreglar todo el barro que provoca todo un día y una noche de lluvia.
Pero en el fondo de la cuestión también anda la existencia de un seguro que antes no existía y que ahora cubre las suspensiones, con lo que en parte se asegura el desaguisado de la devolución de las entradas.
En otro orden de cosas tampoco debemos de olvidar que los carteles de San Miguel se programan en Febrero y llevamos años con sustituciones, que aunque en esta ocasión se han rematado con calidad, Morante por el enfermo Manzanares, otros años nos hemos tragado sustituciones que sobre el papel no eran ni mucho menos comparables.
Pero como aficionado, a pesar de nuestro malestar con la empresa y con la propiedad del coso por el asunto del mal estado del piso de la plaza, debemos de quedarnos con lo único que nos ha satisfecho este fin de semana y es con el excelente toreo que el palaciego Pepe Moral le recetó al magnífico novillo de Guadaira en la novillada del pasado viernes.
Esperemos que la oreja, que bien pudieron ser dos de no mediar la defectuosa colocación de la espada, le sirvan para que este buen novillero pueda volver a ser ese torero en que tantas esperanzas se pusieron cuando el pasado año fue el máximo exponente de la novillería con vista a un próximo doctorado que bien pudiera ser en Sevilla y en plena feria de Abril, esperemos que esta vez sea sin lluvias ni suspensiones.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Nocturna de Rinconcillo


Con la ilusión de un novillero, volví anoche al Rinconcillo, para volver a reencontrarme con pavías y coroneles, bacalao con tomate y espinacas con garbanzos… Allí en un cartel al que se había apuntado mucha gente sólos, cual tres mosqueteros sin D'Artagnan, brindamos, coroneles en altos y una compañía de soldados sobre la caoba churretosa, el ilustre Canónigo, el Guardián del Postigo del Aceite y este modesto matador.

Allí reímos y soñamos cuando nuestra pasión verdiblanca supo acallar a todo un gran campo frente al equipo de la Ciudad Condal, aquella que aún sigue soñando con el apasionado idilio entre su afición, Idilico y José Tomás, lástima que al final brindáramos por el manque pierda con coroneles llenos de Valdepeñas…

Así pasó la noche, hablando de todo y por todo, desde Roma y el Trastevere, de la naturaleza muerta de quien se deja los pavías a medio comer y las tortillas a medio empezar, de los fantasmas de esta ciudad, los que se pasean por sus calles y los que se pasean por las casas de algunos encendiendo y apagando luces de garajes y poniendo y quitando aparatos de radio y televisión para canguelo del personal, de los carteles que se cobran y de las fotografías que no, tanto que al final terminaron los coroneles multiplicándose en los espejos mientras a nuestro alrededor daban cuenta de esparragos rebozados…

Del establecimiento varias veces centenario, salieron los tres actuantes por su propio pié, lo que no es un milagro pero sí una pequeña odisea, pero eso ya fue harina de otro costal, costal de manta de viejos costaleros de la Puerta Osario de los que se reunían en El Punto con Vicente Pérez Caro antes de sacar a Santa Lucía.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Escuchando a Manuel Vallejo


Paseando por la calle San Luis, casi llegando a San Marcos, me encontré con el azulejo de Manuel Vallejo en su casa natal de la calle Padilla y por aquello de la Bienal de Flamenco y de sus recorridos culturales me vinieron a la memoria los sonidos de aquellos viejos discos de flamenco de mi abuelo, donde primaban sobre todo los de Vallejo junto con aquellos otros de El Carbonerillo o los de Manolo Caracol…
Manuel Jiménez Martínez de Pinillo, en los escenarios Manuel Vallejo,perteneció a la denominada Opera Flamenca dentro de la Edad de Oro del flamenco, y tras obtener la Copa Pavón en 1925 recibió la II Llave de Oro del cante de manos del mismísimo Manuel Torres un año después, en plena polémica con Centeno.
Pero para muchos aficionados, Vallejo fue mucho más que los datos anteriores, fue el espejo donde se miró una generación de cantaores, ya fueran profesionales o aficionados, en Vallejo se vertían las enseñanzas aprendidas en la Alameda en el kiosco del Pinto o en los cafés cantantes.
Vallejo modernizó la bulería, dándole el canon actual, si bien fue por seguiriyas el cante que mejor y más sentía como propio y la saeta su estandarte.
Devoto del Señor del Gran Poder, mi abuelo nos contaba de aquel año en que por circunstancias de la época no hubo Cofradías y cumplió su promesa de cantarle al Señor aquella saeta que está ya grabada a fuego en mi memoria:

«Descubrirse, hermanos míos,
vamos a hincarnos de rodillas,
que ahí dentro está el Gran Poder,
honra y gloria de Sevilla,
que no nos lo dejan ve!».

martes, 23 de septiembre de 2008

La coherencia de Ricardo Suárez


Sabíamos que Ricardo Suarez era consecuente con sus ideas, y lo sabemos sobradamente y hasta en carne propia, por eso cuando conocimos la noticia de que había rechazado el cartel de la Semana Santa sevillana por que no había remuneración no nos sorprendimos, ni mucho menos.
Lo que realmente nos ha sorprendido, quizás es el hecho de que el Consejo no hubiera tanteado previamente al pintor, como si hicieron los anteriores Consejos en casos como los de Carmen Laffón o Teresa Duclós, o el sofocón de algún consejero ante la negativa de Santiago del Campo, cuando ya había sido publicamente nominado, aunque la sangre finalmente no llegó al río, (y eso que estaba bastante cerca...), que nadie hubiera recordado las multiples declaraciones de Ricardo Suárez en este sentido, (será que en este consejo no hay quien confecciones dosieres), demuestra que este Consejo aún está muy bisoño en ciertas cuestiones, y sorprende aún más porque este Consejo está más que próximo a gente que conoce perfectamente al pintor con estudio en la Puerta Real, el cual siempre ha defendido que el cártel tuviera una mínima remuneración.
Desde nuestro Soberao felicitamos y aplaudimos a Ricardo Suárez por su coherencia y le deseamos lo mejor al elegido, el profesor Huguet Pretel.
Curiosamente la clave del cartelista ha estado muy cercana a la Plaza del Museo...

lunes, 22 de septiembre de 2008

Campanas de boda


Hay veces en la vida en las que todo aquellos que has aprendido y vivido junto a tu familia parece pasar ante ti, como si fuera el AVE. Eso nos pasó el pasado sábado, porque ante nuestros ojos pasó la historia de nuestra vida, esa de la que mis hermanos son parte inseparable.
Pensamos, cuantas veces a lo largo de nuestra vida hemos pasado por la puerta de ese Colegio de niñas de Triana, cuantas veces nos cruzaríamos con esa niña de uniforme que lucía blanca y radiante, todo eso y mucho más, mirabas a tu alrededor y veías a las personas queridas, esas con las que compartes la sangre, las ideas y los sentimientos, allí estaban todos, incluso los que ya no están físicamente con nosotros, allí estaban sus amigos para acompañarlos y la vida entera pasó ante nosotros…
Catorce años en esta vida, son toda una vida, por eso cuando mis hermanos se unieron ante Dios para formar un proyecto de vida en común, tras entrar del brazo de nuestros padres en aquella Capilla, muchos recuerdos se agolparon en nuestra memoria, en la que repicaron campanas de boda, cuando ya convertidos en marido y mujer salieron a la calle San Jacinto.

Enhorabuena y pasadlo bien en Nueva York…

viernes, 19 de septiembre de 2008

Tu última noche

Esta noche, querida habitación, será la última en la que alguien de nosotros dormirá en ti, a partir de mañana, ya nada será igual, como dejó de serlo hace ya casi dos años...
Esta noche será la última para ti, en ti hemos compartido sueños, juegos, estudios, esperanzas, discusiones, abrazos, lágrimas, risas, canciones, ordenadores... tantas cosas desde aquella primera noche de la que ya casi ni me acuerdo en que me depositaron en ti, y a la que poco tiempo después llegó quien hasta esta noche será tu último morador.
A partir de mañana ya nada será igual, en tus rincones estaran siempre los juegos de aquellos niños, en tus paredes quedaran siempre los agujeros de los posters y los cuadros, esde tu ventana veremos siempre el atardecer de nuestros sueños.
A ti querida habitación hoy te dedico mi soberao, por que esta noche vivirás la última noche en que uno de nosotros dos, tus únicos moradores, dormirá en ti, hace dos años me despedí de ti y mañana él, como yo entonces, lo hará también.
Ya nada será igual desde mañana, es ley de vida, pero para siempre serás en casa, la habitación de los niños y para nosotros dos nuestra habitación.

Arte en Espartinas


Tres toreros, tres conceptos de arte, tres cuerpos cosidos a cornadas, cornadas de las de verdad, de las que buscan al Pater para dar los dantos oleos, tras partirse los muslos y algo más al pasarse los toros más cerca que nadie, tres toreros de verdad, tres toreros capaces de volver loco al personal con sólo un trincherazo o un quiriquiquí o un molinete, para llenar el orbe taurino de carteles…

Que no me cuenten milongas ni historias raras, tres toreros como Ortega Cano, Pepe Luis y Julio Aparicio en un cartel pueden desparramar maestría, naturalidad y arte sobre el albero de Espartinas, y algunos me diran, - y miedo mucho miedo… Pero es que el miedo es innato de los humanos y el arte es sólo propiedad de los artistas.

Esperemos que el tiempo no impida la corrida y que si la impide nos permita eso ya tan complicado, por causa de los seguros, de que la aplacen para que podamos disfrutar de la terna en Espartinas.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Silbadores

(Fotografía: Antonio Sánchez)

Acudimos el pasado sábado a ver a la Virgen de la Luz de San Esteban en ese momento magnífico en que el cortejo buscaba tomar la calle Calería por la calle Imperial. Interpretaba tras el paso,la banda de las Cigarreras, La Macarena de Emilio Cebrián y parecíamos volver a otras épocas cuando el paso avanzaba entre nubes de incienso junto a los muros de la Casa de Pilatos, nos separamos un poco para ver aún mejor el trabajo de los que venían y podían con ese magnífico paso de Castillo Lastrucci, que al contemplarlo nos trae recuerdos de otras obras donde estuvo la mano de tan prolífico autor, pero toda aquella suntuosa belleza, toda aquella maravilla que traía la Virgen de la Luz con su manto de tisú celeste, se nos vino abajo, entre los dieciocho fotógrafos que cual bosque de ciriales de la Sagrada Mortaja dificultaban la visión y sobre todo con los que han tomado la moda de tatarear o silbar al compás la marcha, y es que como exclamaría un castizo, ahora autodenominados rancios, ¡Hay derecho a esto! Entonamos nuestro mea culpa particular porque puede que alguna vez inconcientemente hayamos podido tatarear mentalmente la marcha en la cabeza pero, no es menos cierto que estas formas sólo sirven para preguntarnos a que van algunos, de otros por sus condiciones ya sabemos que van a ver a si se convierten en judios como cada fin de semana, pero imaginaros por un momento que vais a la Opera y el tío de al lado se pone a cantar o a silbar lo mismo que interpretan en el escenario, la verdad es que la cosa pierde, y con estos silbadores perdemos todos.

martes, 16 de septiembre de 2008

Sentencia


La otra mañana por motivos estrictamente profesionales tuve que acudir a la calle San Fernando y a la vuelta sentí necesidad de entrar en la antigua Fábrica de Tabacos, y en una de las paredes de la Facultad de Derecho, encontré esta sentencia de leguleyo que me trajeron recuerdos de otros tiempos, de aquella carpeta de sabor taurino, de aquellos apuntes, de ella y de sus paranoias, de aquel Aula Magna, de aquella niña que me huía con su carpeta cofradiera, de aquella otra con la que crucé tantas miradas sentado en aquella Biblioteca del Rectorado y con la que jamás cruzamos una palabra, de las tertulias taurinas, de los cafés en Derecho o en Guadalprado, de Alfredo y sus historias de tuna, las ocurrencias de Guillermo, de mi compadre y sus cosas del Betis y San Isidoro, de volver a casa con Ramón comentando mil historias... de un plumazo recordé tantas cosas y pensé si realmente entonces fui yo, quien había perdido el juicio…

Gracias a mi Catedrático, hoy se que la vida sigue y no se para, y que por mucho que te estanques y entonces perdieras el juicio, siempre se abren nuevas puertas y oportunidades en la vida que te demuestran a ti mismo lo que puedes llegar a valer.

lunes, 15 de septiembre de 2008

El fin de la frivolidad veraniega


Con el 15 de Septiembre, vuelven los uniformes y los colegios, vuelven los atascos de quienes han tenido la suerte de apurar sus vacaciones, vuelve la rutina cotidiana a la ciudad de los madrugones y el café bebido y retomamos las costumbres que muchos dejaron el ventitantos de junio…

Como nosotros no íbamos a ser menos, al caer en el calendario el día de hoy, nos hemos desprendido, más bien rasurado, de eso que cierto amigo denominó frivolidad veraniega, capaz de llenarte una muñeca de pulseras, andar durante estos meses, cuando las circunstancias lo requieren, en zapatillas de esparto y camisas por fuera o guardar cuando llegó Junio el reloj en la mesilla de noche...

Así que ya sabéis, hago público que esta mañana puse fin a mi frivolidad veraniega, esa que de haberme colocado una tiara en la cabeza, podía haber terminado formando parte de cierto sanedrín de un paso de nuestra Semana Santa…

domingo, 14 de septiembre de 2008

Un cuento Bofetero


Erase una vez un Martes Santo, un día radiante, en que la Plaza de San Lorenzo estaba llena de alegría, la cola del besamanos del Gran Poder, era inmensa y el paso de palio de la Virgen del Dulce Nombre, parecía esperar impaciente las horas para echarse a la calle, aquello era una felicidad increible, los hermanos comentaban lo vivido en los días anteriores, algunos se saludaban después de un año de no verse, en los corrillos que se formaban en la plaza se vivía la inmensa felicidad de una mañana de Martes Santo...
De pronto, el cielo azul se cubrió de nubes y el viento trajo las primeras gotas de fría lluvia de primavera, con ellas se fueron las caras de felicidad de quienes aguardaban en la Plaza y algunos, esos hermanos de todos los días, para quienes su trabajo era la superación para merjorar cada año el patrimonio y las formas de sus Cofradía, rompían a llorar... si amigos todos lloraban, y con la lluvia nuestra alegría se tornaba en angustia y en tristeza, así andabamos cuando las primeras noticias del resto de las Hermandades empezaban a ser bastante pesimistas, ya el Cerro se volvía sobre sus pasos, Los Javieres y San Benito decidían no salir, San Esteban pedía prorroga, Los Estudiantes se quedaban en el Rectorado y así una a una el resto de las Hermandades del día...
Se acercaba el momento de vestirnos de nazareno y nuestra felicidad anual, se tornaba en desgana, la tristeza golpeba el cristal del parabrisas y la ilusión la perdíamos al ver llorar incesante al cielo de Abril, llegamos a San Lorenzo y las caras eran un autentico poema...
Entonces salió nuestro Hermano Mayor y tomó la palabra para tranquilizarnos y decirnos que había un rayo de sol dando sobre la veleta de la parrilla de San Lorenzo, aquello fue un rayo de esperanza al que agarrarnos que se transformaría en jubilo inenarrrable cuando se abrieron las las puertas de San Lorenzo y salió la Cruz de Guía, si bien nunca podremos olvidar aquellas palabras del Mayor que momentos antes pedía tranquilidad, y tras asegurar que no iba a llover, hizo la ya aquella histórica muletilla de: "pero si llueve el agua sólo moja..."
La luna de Parasceve parecía brillar con más fuerza, y tras salir junto a Jesús ante Anás tomamos la calle y allí aguardamos ese momento en que palio abandonó la plaza a los sones de Virgen de las Aguas... así salió el Martes Santo de 2003, quizás uno de los días más felices de nuestras vidas, y colorín colorado, este cuento hecho realidad se ha acabado...
Esperamos que como a nosotros entonces, este final os haya gustado...

Coda final: Durante tres días y un epílogo hemos escrito este triduo a nuestra Hermandad con motivo de sus cultos a la Virgen del Dulce Nombre, van dedicados todos ellos a los hermanos que nos precedieron, a los que hacen la Hermandad del día a día, pese a las diferencias y a los que vendrán.

Nazarenitos Bofeteros


(A mi hermano,
nazareno del Dulce Nombre)

Hoy como ayer, pero también como mañana, ellos volveran a ese tramo del que tú y yo un día formamos parte, en sus caras está la alegría de saberse de la Bofetá, algunos de ellos, ya lo sabes, se pelearan con sus madres, al igual que tú y yo hicimos, porque no quieren que le pongan los imperdibles al capirote, (por que así nunca irá un nazareno de Sevilla), unos no llegaran casi a la Gavidia y otros se enfadaran con sus padres porque los sacaran de la cofradía al llegar a las sillas y a regañadientes veran pasar esa Cofradía de altos nazarenos negros a la que llaman Santa Cruz.

A algunos no le encenderán el cirio para que no se quemen y otros buscaran las vueltas a sus padres, al diputado y a quien menos te imagines para empinar su cirio al del nazarenito de atrás para encenderlo, e iran, como tú o como yo entonces, poniendo perdido de cera a media cofradía, otros iran con sus varitas, esas varas heredadas que un día salieron de un arca de la Orden Tercera en San Antonio y que ya usaran aquellos primeros nazarenos de la Bofetá...

Y no te podrás olvidar de los caramelos, de las estampitas y hasta del bocata de jamón de la abuela...

Ahí teneis al futuro de nuestra Hermandad, nazarenitos y navetas, algunos aún ni andan, de ellos es nuestro futuro, ellos son los herederos de ese patrimonio material e inmaterial que un día nos legaron, y del que sólo podemos esperar estar a la altura para saberlo transmitir.

De ellos será un día ese sitio qúe hoy nos toca cada Martes Santo, ellos son hoy esos niños que un día fuimos en aquel primer tramo, y algún día, esperemos que muy lejano, cuando ya no estemos en el San Lorenzo de aquí abajo, nosotros saldremos con ellos, pues ellos seran los portadores de aquello que un día les legamos, amaran a su Hermandady enseñaran a sus hijos aquellos que un día nos enseñaron y que no es otra cosa que lo importante que era el sentirse y ser de la Bofetá.

(Nota: Este mensaje debería de haberse subido ayer día 13 pero Blogger no nos dejaba)

viernes, 12 de septiembre de 2008

La mudá


Aún estaba fresca en las calles la cera que regaron los nazarenos y los neumáticos de los 850, los 127, el Simca 1000 y los R4, chirriaban igual que chirrián ahora los de los coches de hoy.
Era el sábado de la semana más triste de la ciudad, y tocaba hacer la mudá del paso y allí estaban todos, al igual que en aquellos tiempos en que la gente de la Hermandad se iba del banco para La Torrecilla en Triana y acompañaban a la mole del paso desde San Antonio.
Ya se había acabado la mudá y alguien dijo"-ponerse, que vamos a echar una foto..." y quedó para siempre el recuerdo de aquel día en que para siempre me quedé con el costal puesto...
Ahí están reflejados muchos de los que fueron la Hermandad de mi más tierna infancia, desde Enrique a Jesús, pasando por Manolo, Juan Antonio, Nicolás, Antonio Urbano, Nacho, Paco Carreño, Juan Reina... y ese aguaó de arte, con su cantaro y sus jarrillos que era el Canario, y por su puesto, mi tío y mi padre, y junto a mi, mi hermano, el otro costalerito bofetero...
La vida pasa y muchos ya no están con nosotros, pero siempre nos quedará el recuerdo de aquel día de la mudá que quedó inmortalizada para siempre, como para siempre quedará en nuestra memoria aquel comentario tan cariñoso de Nicolás cuando nos acercabamos a sus casa de la calle Alcoy y siempre nos decía, "-Niño, dile a tus amigos que tú estás en esa foto..."

Ante ti


¿Cómo fue aquella primera vez que estuve ante Ti? ¿Qué sintieron mis padres cuando me alzaron ante tu imagen, en la más bella ofrenda que unos padres ofrecen a Dios? Estas son sólo dos preguntas, que como tantas otras podría hacerme ante tu hechizo moreno…
Sólo se, que yo soy tuyo desde aquel día, pero que desde aquel mismo día formaste a su vez parte de mi, como la sangre que me corre por las venas, sangre roja sobre el azul de pureza, que como cruz trinitaria ya luciera en mi esclavina de naveta de las sobras de aquel terciopelo azul sobre el que se pasó tu manto.
Soy tan tuyo, que aún recuerdo aquellas lágrimas de emoción cuando cumplí aquel sueño de convertirme en tus pies para que derramaras con tu palio, toda esa gracia sevillana, del barrio de San Lorenzo, que tan bien atesoras, o aquellas otras lágrimas más amargas cuando no comprendía tus designios.
Pero eres mucho más, melodía de violín de Luis Lerate, que repite el Ave María, con sus sones, para recordarnos siempre que tu Dulce Nombre nos espera en San Lorenzo, y es que somos de esa generación que no concebiríamos ya verte en otro lugar que no fuera siempre en tu Parroquia o en tu Plaza.
Eres tan de mi casa, que lo primero que entró en ella, fuiste Tú, para que tus ojos velaran el hogar que iniciábamos, eres tan mía y de mi gente, que sólo hay que ver los nombres de las mujeres de la familia, para darse cuenta de cuan importante eres para nosotros. Has estado siempre tan ligada a mi que aún recuerdo aquellos cuentos que me contaban de un Martes Santo en la que la lluvia parecía querer desbaratar el día más bonito del año, pero que siempre, para tornar las lágrimas en la sonrisa, acababan como aquel Martes Santo de 2003, (quien me iba a decir a mi, que ese cuento un día se haría realidad), fuimos tan tuyos desde siempre que ya en el Colegio nuestros nazarenos, en clase de trabajos manuales eran de cola de papel blanco, frente a aquellos tan vistosos de capas de colores hechas de papel charol.
Hoy 12 de Septiembre, día de tu festividad, mi modesto Soberao se llena con tu Dulce Nombre y como cada día, vuelve a mi cabeza la melodía de esa leyenda que a manera de divisa llevamos grabada en nuestra alma:
“Dulce Nombre de María, se la salvación mía”

jueves, 11 de septiembre de 2008

Curro


La tarde septembrina va cayendo lentamente tras el humo de los tejares de la Vega de Triana, las vísperas de la vuelta a los colegios se respira en este año diferente y es que en unos días todo será distinto, pues ya no volverás a ir con tus hermanos a ese Colegio al final de la calle San Vicente, pues ya eres mayor y vas a entrar en el mismo colegio trianero en el que un día estudiaron tu padre y tus tíos, ese Colegio al que pronto te acompañará también tu hermano y del que nunca olvidas aquella cita de D. Bosco que has hecho emblema propio de “Ser buen cristiano y honrado ciudadano”.
Esta tarde de Septiembre, no es como las anteriores, pues es el primer día de Triduo de la Virgen del Dulce Nombre, y mientras los mayores atienden al culto, os han dejado salir a la plaza para jugar con algunos de los que de momento son aún tus compañeros de las Mercedarias.
Ahí estáis de nuevo corriendo alrededor de las palmeras de la plaza, Pablo, Juan Carlos, Currito, Enrique y tú, en la felicidad febril de vuestra corta edad, bajo la siempre atenta mirada de las madres que se sientan en los bancos de piedra de la plaza más bonita del universo.
De pronto la sed os llama, y como no tenéis edad para entrar en el Sardinero a pedirle a Juan un vaso de agua, hay que buscar a alguien para que os solucione el entuerto, y es en ese momento, que tras de las cortinas rojas de la Parroquia, salen los sonidos del órgano con esos sones de una marcha de Lerate, es la comunión y Curro, eterno capillé de tu Hermandad, esta sentado dentro del casinillo, la capilla encendida, las telas azules y granas, los candeleros de promesa del Mayor Dolor, la Cruz de guía en el altar central de la Capilla supliendo la ausencia de tu Virgen Dulce…
Entras con el respeto que siempre te enseñaron, y que aún hoy, pasados los años conservas, y tras una genuflexión rápida ante la Capilla Sacramental, buscas a Curro y le pides que te de agua, contigo vienen tus hermanos de la mano, y ahí de la pileta toma Curro unos vasos, que enjuaga primorosamente y os da de beber… Que bien sabe el agua dentro del casinillo, entre aromas de incienso derramado, cabotes de cera y cuadros con fotografías sepias que muestran la Cofradía por la calle Santa Ana...

Hoy, primer día de triduo en San Lorenzo a nuestra Virgen del Dulce Nombre, al entrar en San Lorenzo, creeremos sentir de nuevo, como siempre, la presencia de Curro y recordaras aquellos buñuelos que tanta fama tenían en las fiestas de los Santa Coloma, que un día probaste recién salidos de sus manos, recordaras sus gracias y volveras a ver su sombra reflejada en los azulejos de la Capilla, mientras una devota le ponía al Cristo del Mayor Dolor unas velas en aquellos cereros de promesa...
Hoy, en nuestra memoria, arde una votiva de ánimas a los pies del Mayor Dolor.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Sabor de infancia


Hoy he cruzado tus puertas, buscando reencontrar aquel dulce sabor de mi niñez, ya nada es lo mismo, desde aquel día en que ¡oh, casualidad?, las llamas devoraron tu obrador y perdimos irreparablemente para siempre aquellos olores, aquella foto de la titular de esa casa de nazarenos de las Siete Palabras, aquellas maderas de tu vestíbulo y el recuerdo imperecedero de aquellos días en que esperábamos a que se acercara papá de su oficina en la cercana calle Rivero.
He vuelto a entrar, como tantas veces y no he podido dejar de mirarte, he visto en tus moderno velador como una niña se tomaba un batido y no he podido resistirme, tanto que he cruzado tus puertas y me he sentado en una de las mesas que dan a la calle Cerrajería, quizás donde Ochoa sigue siendo más Ochoa en la planta baja y sin pensármelo le he pedido al camarero un batido de caramelo, sabor de infancia, que he recuperado durante ese tiempo, tan corto, como el suspiro de saborear todo la esencia helada que ascendía por la cañita.
Hoy por unos minutos he vuelto a ser ese niño de ayer que hoy disfrutaba de su batido de caramelo, el mismo batido del Ochoa de ayer, que en el Ochoa de hoy, era el mismo batido de caramelo de siempre…

lunes, 8 de septiembre de 2008

El toro de fuego

La otra noche, en Carrión, volvimos a vivir la suelta de un toro de fuego, cuantos recuerdos de aquellas veces que en Umbrete o en Villalba corrimos delante de esos artilugios donde se unía toda la pasión por la pólvora de los pueblos del Aljarafe.
Cohetazos iban y venían al contemplar la traca de bengalas y petardos de esos toros que a algunos gustan esperar casi a portagayola y correrlos cual peculiar encierro de otras latitudes.
Ante el toro de fuego iba toda una chavalería sorteando sus cornadas de cohetes y bengalas que podrían quemar las camisas pero no las ilusiones de la chavalería, aún recuerdo aquella noche que en Umbrete algunos se encomendaban a San Bartolomé al más puro estilo de San Fermín, y cuando llegaba ese momento final en que el toro de fuego suelta el rabo, con las últimas descargas, el goce era indescriptible.
Momentos inolvidables que no se olvidan, el del olor de la pólvora y el del sonido inconfundible del estallido de las ratillas…

La Virgen de Septiembre


El ocho de Septiembre, festividad de la Natividad de Nuestra Señora, es raro el lugar donde no se celebra la fiesta de la Patrona, día de pueblos vestidos de gala y balcones engalanados, día de gente arreglada y procesiones de patronas bendiciendo a sus gentes, días de calles alfombradas y de aromas de nardos entre nubes de incienso.
Así hoy encontramos devociones tan ancladas en sus gentes como Setefilla en Lora, Gracia en Carmona, Consolación en Utrera, Estrella en Coria, Loreto en Espartinas, Granada en la Puebla, Guaditoca en Guadalcanal, Aguas Santas en Villaverde… Y no podemos olvidar de la Cinta en Huelva o de Regla en Chipiona…
Devociones antiguas, de azulejo en las casas, de la foto en las cabeceras de los enfermos, de medallitas al cuello de los niños, ante quien un día se cristianaron, ante la que un día se dijeron un -Sí, quiero..., devociones que lo acompañaron hasta cuando los despidieron y la pusieron de cabecera en la fría lápida de aquel camposanto rodeado de olivares y cipreses que cortaban el viento.
El ocho de Septiembre, vas y contemplas las devociones de tantos pueblos, vuelven con ramos de flores para la Virgen, vuelven porque quieren volver a revivir aquello que un día, desde no saben cuando, por primera vez vivieron, de trajecitos nuevos y primeras pinturillas, como si de un domingo de ramos, como si de un día del Corpus, día grande para tanta gente que vuelven a donde un día salieron, en aquella esquina, junto a aquella casa, donde un día por primera vez la luz vieron, gentes vestidas de azul, madres que se llaman como sus nietas, abuelas que se llaman como sus hijas, nombre que dicen de donde eres y de donde provienes, aromas y sabor de pueblo viejo que reverdece cada ocho de septiembre al paso de una devoción que no cambia por mucho que cambien los tiempos.

jueves, 4 de septiembre de 2008

El mejor equipo de la historia


El otro día, en unas declaraciones del máximo accionista del Real Betis Balompié, con motivo del anuncio del fichaje de Sergio García, comentó que el equipo confeccionado para la presente temporada era “el mejor equipo de la historia”, eso como todos comprendemos está por ver, pero a día de hoy me parece aventurado hacer estas declaraciones, tras los tres años de fatiguitas que hemos pasado, desde que tocáramos la gloria con los dedos en 2005 con la consecución de la Copa del Rey y la clasificación para la liga de Campeones.
Creo que hacer este comentario no deja de ser un brindis al sol que además sirve para tensar la cuerda contra el entrenador Paco Chaparro, el cual desde el primer día ha luchado contra viento y marea, para hacer una plantilla interesante.
Pero si nos remontamos a la historia del Real Betis Balompié, deberíamos de ser justos y momentos de euforia aparte, hacer un recorrido por las grandes plantillas que ha tenido durante su historia esta ya centenaria entidad, debemos así reconocer como en las plantillas que jugaron las tres finales de la Copa del Rey hay jugadores que ya han pasado, de motu propio, a la historia del Olimpo de Heliópolis con letras de Oro, y así recordar aquellas alineaciones que generaciones de aficionados han aprendido de memoria como los de los héroes del 77 con Esnaola, Bizcocho, Sabaté, Biosca, Cobo, López, Alabanda, Cardeñosa, García Soriano, Megido y Benítez, a los que hay que unir los nombres de Rogelio y Gordillo, la alineación de las lágrimas de 1997 con Jaro, Jaime, Vidakovic, Ríos, Merino Finidi, Alexis, Nadj, Jarni, Cañas y Alfonso o la de la final de 2005, con Doblas, Melli, Juanito, Rivas, Luis Fernández; Arzu, Varela, Assuncao, Joaquín, Edu, Dani y Oliveira…
Pero si hay una alineación que por historia, merece ser reconocida como la mejor de la historia centenaria del Real Betis Balompié, está claro que es sólo una, la que campeó aquella Liga de 1935 que tantos sevillanos se saben de memoria de escuchársela recitar a tantos aficionados al Balompié con independencia de filialidad, y que formaron Urquiaga, Areso, Aedo, Peral, Gómez, Larrinoa, Saro, Adolfo, Unamuno, Lecue, Timimi y Caballero.

Aventurarse a hablar y a llamar a una plantilla en ciernes, como la actual sin conocer lo que ocurrirá en el campo, como la mejor de la historia es sin duda una temeridad,sobre todo conociendo como sufrimos con nuestro equipo cada domingo, al que han llegado jugadores con la vitola de figuras del fútbol y que no han rendido como se esperaba de ellos.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Las ferias de Septiembre


Con Septiembre, siempre llegan las ferias de nuestros pueblos, fiestas patronales por la Virgen de Septiembre en sus advocaciones clásicas de Loreto en el Aljarafe con Espartinas a la cabeza y de Consolación de Utrera, las ferias de Écija o Marchena, las ferias agrícolas del verdeo en Arahal o la magnífica de Morón, la feria de Camas o la feria de Coria con su sabor a albures en adobo…
Y en todas ellas, nosotros para disfrutarlas, aún recuerdo aquel año en que mi padre amenazó con montarnos un puesto de turrón, porque no nos dejabamos ni una sin recorrer, era curioso como de feria en feria coincidías con los mismos camareros en las distintas casetas, con aquellos que, cual nómadas, hacen su vida de feria en feria al calor de las luces y los farolillos, con sus calecitas y cacharritos, con sus caballitos ponis y su canguro, con sus turrones y sus garrapiñadas, el coco y las manzanas acarameladas y el gofre… que arte era que ya terminabas saludándolos semana tras semana y no había ni que decirle lo que tomabas porque te veían de lejos y ya te tenían el copazo puesto.
Pero de auténtico arte era, cuando hacíamos la turné por la feria, y como siempre parábamos en los mismos puestos de turrón, comprábamos el kit de John Wayne y nos dedicábamos a la caza de alguna pieza del lugar, con las debidas precauciones con los lugareños,y es que algunos ya llevábamos más ferias y tiros dados que algunas de las escopetas ‘arreparás’ de los feriantes…
Hoy he visto en el soberao la vieja placa y las esposas de una noche dedicada a Corrupción en Miami en cierta feria de Septiembre de la que prefiero no acordarme en su caseta del Casino, y me ha llegado el aroma de los turroneros y los algodones dulces, el recuerdo de aquellas copas de al son discotequero del ritmo de la noche en la caseta de tal Hermandad para que restauraran a la Virgen antes de que se les cayera a trozos y como los montaitos los tomábamos en la caseta de la otra Hermandad para que no se quejaran los del otro bando…
Ya ha llegado el verdeo a los olivares y la uva espera que llegue el momento de ser recogida antes de ser pisada en el lagar, llegan las ferias de Septiembres, con sus toros de fuego y sus mil historias distintas, para disfrutarlas como ayer, para disfrutarlas como siempre.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Volver

Y ahí estabas tú, en mi dulce letargo, volviste a romper el momento en que soñaba que estaba con los pies desnudos a la orilla del mar, al alegre son de tu trompeta, maldito despertador de cada mañana, al que por suerte la última vez que escuché tus sones no fue enlatado en el N70 entre sábanas calientes de un despertar agosteño, y si en vivo, en aquella plaza de toros rodeada de olivares...
Esta mañana has sonado para recordarme que tocaba volver a la rutina diaria, rutina de despacho, que me espera Eduardo Dato arriba, casi en la Gran Plaza...
Pero bajo la ducha recordé aquellos otros amaneceres de este mismo día, vísperas de exámenes en la vieja Fábrica, cruzar al Rectorado bajo la puerta del ángel de la Fama, rutinas de bibliotecas y cafeterías, el son del antiguo reloj en aquel viejo patio, el Ducados apoyado en la fuente, el pasillo de Elaborados, la tertulia hablando del Betis, los chismes playeros en Guadalprado o en el Cristina, la cerveza en la Moneda, la libertad de nuestros veinte años... y por supuesto el ratito a solas con nuestro Catedrático en su despacho.

Hoy he vuelto a la Ciudad, pero también me reencontrado con tantas cosas... entre otras, que curioso, también contigo, viejo ángel trompetero que anuncias la Fama que nunca se alcanza, ahí estás para anunciarme, que tendré un reencuentro con Él, a la luz del atardecer, cuando los rayos de este ya sol de Septiembre, busquen cobijo tras el cerro de Santa Brígida y el cielo se vista de mágicos tonos malvas y dorados, cuando el parque traiga los aromas de sus sombras verdes, en ese momento, se que echaré de menos aquel aroma de picadura de tabaco que la nueva fábrica nos regalaba, (¡ay Altadis, guardián y carcelero de nuestras Cigarreras!) para que no olvidásemos nunca el suelo que pisábamos, todo eso y mucho más, nos espera, pero nada será comparable con el reencuentro secreto que nos aguarda, nuestro viejo y fiel Catedrático, que siempre espera, con su lección eterna, en su despacho de la calle San Fernando.

miércoles, 27 de agosto de 2008

El rito y el mito


Cada finales de agosto, se repite la misma historia, el mismo rito, suenan pausadas, solemnes, las notas de aquel pasodoble, que tienen un aire de Amarguras, de Soledad dame la mano, cuadrillas desmonteradas, toreros de palo de rosa y oro, minuto de silencio, en que se pueden hasta escuchar el quejido del canto de las cigarras que habitan en los olivares cercanos, y seguidamente el rito de la toriada en el coso de Linares.
Sesenta y un años ya de aquella tarde, de aquella corrida del hierro de Miura que iba para Murcia, toda una vida desde que aquel toro de nombre Islero provocara la tragedia que conmocionaría a España entera y al orbe taurino como no se conocía, desde la muerte de José en Talavera, y que convertirían a su matador en mito de la fiesta.
Cuando en estos días los medios, vuelvan a interesarse por otras cuestiones más humanas alejadas de la tauromaquia que rodearon al Monstruo de Córdoba, y el morbo, protagonista real de nuestro tiempo, preferirá ahondar en historias que circulan alrededor del torero, que si Antoñita (Lupe Sino), que si las causas reales del óbito, que si la película que no se estrena, que si Adrien Brody y Penelope, que porqué en el Museo Taurino de Córdoba esta la piel y no la cabeza de Islero o barbaridades mayores como la que dijeron en cierto programa hablando de descabellos y presos políticos, va desde aquí nuestro homenaje al torero que ha sido columna capital de la tauromaquia que ha llegado a nuestros días...
Y así hoy, me he encaramado a mi Soberao y he buscado en esa vieja caja de zapatos con fotografías taurinas esa foto del diestro cordobés en la Maestranza.
Ahí está el torero en un pase por alto, como dijera Clarito, 'seriedad apellidada senequista' en la mirada y en el gesto y al fondo los arcos de nuestra Plaza. Creemos adivinar en esta fotografía, la forma de ser de ese rincón del sur, al pie de la Sierra Morena, las formas heredadas que en otras artes y ciencias llevaron Séneca, Maimonides, Averroes o Góngora... ahí está, Manuel Rodríguez de Córdoba, Manolete en los carteles, cual albo lírio que ni se inmuta, clavadas las zapatillas en el álbero maestrante, cuando el toro pasa. Como un junco de los que crecen junto al Padre Betis en sus orillas cordobesas, al que cimbrea la corriente pero que a pesar de ella, permanece estático y esbelto... Ahí están el temple de sus muñecas, inigualables, pero igualmente, el hombre con la emoción serena, apolínea, vertical. Ahí, en su figura recta e impavida, lleva latente toda la majestad cordobesa, de este Califa del toreo.
Cada finales de agosto, se repite la misma historia, vestidos rosa y oro, cuadrillas desmonteradas, entre tanto rito resurge el mito y nosotros escuchamos en el viejo disco de Tejera los sones del pasodoble más solemne, mientras recordamos aquellos versos del romance de Gerardo Diego dedicados al torero:
Y te vas, recto
como el río a la mar.

A la mar de la muerte,

tus alamares van.

martes, 26 de agosto de 2008

Despedida


Hoy he recorrido tus calles, me levanté temprano, y tras aspirar suavemente el conjunto de tus aromas me deje llevar, crucé por la Calzada hacia la Plaza del Cabildo y tomé por Capillita, volví a rezar aquella jaculatoria pueril que aprendí de sus labios y de su mano, tantas mañanas de domingo en que nos acercabamos a escuchar misa ante la Virgen del Carmen.
Tras esa oración tomé por Bolsa, "Borza" como siempre recordaré en la voz graciosa de aquella sanluqueña, y ante el azulejo de la Caridad, el mismo recuerdo de siempre, aquel aroma de los nardos que parecían habían venido por el río con nuestra llegada y que los había enviado nuestra patrona para que se exornase el pasito de la patrona sanluqueña y dejaran su esencia sobre las alfombras de sal, con las que jugaríamos cuando el paso ya hubiera pasado.
Llegado a la Plaza del Cabildo, aún no habían llegado ni el viejo del Museo del Mar con sus caracolas, ni el que vende los juguetes para los chiquillos, pero me reencontré con el viejo ateneo y como mi cuerpo me pedía un café, crucé por Amargura hacia el mercado para tras tomar mi inseparable sólo, dirigir mis pasos hacia el mercado, no sin antes disfrutar de los animados puestos exteriores con su venta de aceitunas, de esparragos, de pasteles, de almejas, de coquinas... y tras cruzar las puertas revivír el espectáculo único del pregonar de los comerciantes de sus productos, desde el cazón "pata negra" a las papas de Sanlúcar.
Tras esto, subí por la cuesta de Belén dejando a un lado las Cobachas y busqué el Barrio alto, y entre los balcones busqué los recuerdos que perdí en Sanlúcar, recuerdos de mi niñez, de mi adolescencia, de mi juventud y los que aún nos quedaran por vivir...
Todo aquello que cuando con el sol ya alto, me esperaba en aquella bodega, con el sabor de aquella manzanilla en rama en la que paladear y deleitarse, para aún mejor dejarse arrastrar por los recuerdos...
Cuando esta tarde me aleje de ti, recordaré aquellas veces en que desemboqué en tus calles procedente de ese nuevo vapor que eran Los Amarillos cuando llegaban al Pradillo, aquellas carreras de mi niñez alrededor de la fuente de la Plaza del Cabildo, de las apuestas en la Playa, de los helados de la Ibense, de los dulce de Casa Pozo y las tortas de la Merced, de las casetas rayadas en la playa, de los palcos, de las papas aliñás de Barbiana, de tus puestas de sol y de tus mágicas madrugadas...
Esas cosas que siempre recuerdo cuando nos llega la mareita de Sanlúcar al pasear por la orilla de Sevilla, que siempre es la orilla del río que desemboca en Barrameda.

domingo, 24 de agosto de 2008

Utrera sin toros un año más


Resulta cuanto menos curioso, que un año más, la denominada cuna del toro bravo, lugar de origen de las castas Vistahermosa, Vázquez y Cabrera en la segunda mitad del siglo XVIII, se quede un año más sin festejos taurinos al celebrarse sus fiestas de Consolación en el mes de Septiembre.
Tristemente, hace unos años perdimos para siempre el centenario coso del Arrecife, sumido en una ruina que lo hacia desmoronarse ante la falta de mantenimiento de sus propietarios y la vista gorda de la autoridad competente, para que finalmente en sus terrenos se acabaran edificando viviendas, triste fin de una plaza con tanta historia.
Tras varios años de casi inactividad taurina, con apenas algún festejo en plaza portátil, y con la esperanza puesta en que tras el gran éxito que supuso la celebración el pasado mes de Octubre del ciclo Toros por Consolación, en la que con motivo del año jubilar, se volvieron a dar fiestas de toros en la mismísima plaza del Altozano y del festival que se celebró en Diciembre para los damnificados de las inundaciones, esperabamos que ya por fin este Septiembre, pudieramos disfrutrar de la nueva plaza de toros de Utrera. Parece ser que no ha podido ser y es que como casi siempre que hay políticos por medio la fiesta de los toros es la gran perjudicada, a veces más de uno tendría que fijarse en las excelencias que la fiesta puede traer a Utrera, como lo han hecho en otros sitios.
Desde aquí nos hacemos eco del comunicado de TauroUtrera, Asociación de profesionales y aficionados taurinos de Utrera, dándoles nuestro total apoyo, y como ya hicio en su día volvemos a apoyar que la nueva plaza se denomine “PLAZA CUNA DEL TORO BRAVO”.
Más información: TauroUtrera

sábado, 23 de agosto de 2008

Desde la otra banda


Hay veces en esta vida en la que hay que cruzar a la otra banda, pensar que no siempre llevarás la razón y meditar el porqué de tal o cual cosa...
A veces hay que tomar la barca y cruzarte a la otra banda para ver las cosas desde otra perspectiva, y es que a veces no es lo mismo ver la vida desde dentro que verla desde la distancia.
Hoy tomo mi barca en Bajo de Guía y me cruzo al otro lado, para disfrutar y saber apreciar las cosas que la vida me ha dado, y como le leí a Caballero Bonald hace tiempo, desde esta orilla del Coto, entre gaviotas y albatros, disfrutar del presente, el cual está enfrente, en Sanlúcar, pues en esta banda, en Doñana, está lo que fuimos, nuestro pasado.

viernes, 22 de agosto de 2008

Volver a aquella playa


Recuerdo un mar,
azul añil...

He llegado ante tu inmensidad añil, sin dudarlo he metido los pies en las aguas, me he embriagado del aroma de la brea y la salitre y me he sentado sobre la arena de la playa, para contemplar como al igual que la vida viene y cuando se va te deja mil vivencias y recuerdos, el mar deja el sargazo sobre la arena en su ir y venir de las olas.
Me gusta disfrutar de como el mar y el cielo, se funden en la raya del horizonte, de como las gaviotas me desafian para que vuelva a remontar mi cometa para volver a sacar el niño que llevo dentro.
Y he vuelto a sentir el sol abrasador, el aroma del pinar y la arena de las dunas, me he reencontrado con ese lugar secreto que yo sólo conozco, en esa playa de nuestro sur atlántico, donde no hay murmullos de chiringuitos ni marias bajo las sombrillas... sólo el mar, tú y yo, como aquella primera vez...

jueves, 21 de agosto de 2008

Lejos de ti


He partido hoy con las primeras luces del alba, pero antes me despedí de ti, como sólo tú y yo sabemos, disfrutando de un pausado paseo en que como tantas otras veces tú de mi brazo lucías cual preciado tesoro del que me sentía poseedor y disfruté llevándote por rincones llenos de hechizo y cuajados de historias de ayer, de hoy y de mañana.
Disfruté de tu mano, por callejuelas dormidas, aires de juderias antiguas, llenas de leyendas de enamoradas y barreduelas, que guardan secretos escritos en tu memoria con la sangre de los duelos de madrugada. El rumor de las fuentes, al aroma de los jazmines y de la dama de noche nos acompañaba en aquel paseo entre arrayanes, macetas de albahacas y jacarandas. Busqué tu mano y la besé entre las piedras sagradas, me recitastes al oido el dulce poema de tus campanas y tomando por el Alfolí, cruzamos por el Póstigo y nos perdimos en ese Arenal que la Pura y Limpia guarda.
Llevaban sed nuestras pisadas y las saciamos, buscando el río por esa calle de la Mar que la mareita nos marcaba y nos acercamos al Padre Betis, no sin antes contemplar esas secretas rosas de Mañara, que cuida un jardinero que se llama Adriano, entre Sol y Sombra, calimocha y almagra.
Y frente a Triana, bajo un cielo de estrellas, te tome por el talle y te invité a cruzar el puente y allí justo cuando la luna partía la corriente en dos, te besé al contemplar tu belleza reflejada en el espejo del río y en ese momento, como hechizado desperté y contemplé que era el aire de tus brazos el que me rodeaba...
Hoy lejos de tu vera, sólo espero volver a pasear junto a ti, Ciudad de la Gracia, porque como decía aquella canción "cuando regrese a Sevilla, volveré junto a mi amor..."

martes, 19 de agosto de 2008

Noche de luna junto al mar


Estas noches de luna llena de agosto, me traen los recuerdos de los veranos perdidos, de noches de barbacoas junto al mar, el viejo equipo de música que traía el primer lector de cd con aquel disco de Siempre Así y el grito de guerra de aquel verano: -¡Viva el adobo!
Recuerdos de aquellas noches en vela junto al mar, con aquella fogata y el son de aquella guitarra, para animar, para cantar, para vivir...
La vida pasa, pero estas noches de agosto de luna llena me traen los recuerdos de ver amanecer junto al mar con los sonidos antiguos de aquellos cantes por Huelva.
Desgraciadamente, tras el verano viene el otoño con sus vientos y con sus lluvias y se borraron las huellas que quedaron en la arena, pero aquellos momentos que vivimos permanecen siempre muy dentro del alma... como siempre quedarán los ecos de aquellos fandangos junto a la orilla del mar a la luz de la luna.

Así que pasen cuatro años…

Porque la vida vuela, y cuatro años no son nada… y son también toda una vida…
No se donde andaré en ese momento, pero si Tú quieres, estaré acompañándote entre el olor de la pólvora de las escopetas, entre el polvo y el gentío.
Por que si Tú quieres, estaré disfrutando de esos lazos que te cuelgan por la espalda de color verde esmeralda, de tu carita de nacar y de los tirabuzones que te asoman bajo el sombrero. Por que si Tú quieres, Pastora de nuestras vidas, te acompañaré de madrugada por el camino, tú oculta por tu capote y yo cubierto de polvo, esperando que llegue el momento de descubrir tu rostro al alba, entre salvas de escopetas al llegar pueblo...
Rocío, si tú quieres, dentro de cuatro años estaré junto a ti, para acompañarte del Rocío a Almonte…

lunes, 18 de agosto de 2008

Del bullicio a la soledad

A la mañana siguiente, la cera seca sigue manchando los adoquines de Alemanes y el sol ilumina los cristales de los solitarios balcones, sigues el reguero por Matacanónigos hasta llegar a la Puerta de los Palos donde un dulce aroma de nardos te invitará a entrar, para reencontrártelos en la soledad de la Capilla Real, en su paso de tumbilla la mirada de la Virgen te retrotrae a los momentos vividos la mañana anterior.
Y piensas, en quienes vinieron de los pueblos del Aljarafe o de la Campiña, caminando toda la noche para pedir las tres gracias con el primer rayo de sol.
Recuerdas a quienes formaron parte de la procesión, los de la Asociación, el Consejo, en los de la cera roja de la Sacramental, los canónigos, el clero, los capitulares con sus chaqués…
Recuerdas a quienes hacían cola ante los peroles de aceite de los calentitos del Postigo, en los ritos que heredases de tus mayores y que intentas seguir cumpliendo, tras el desayuno en el mismo sitio de toda la vida, el encaminarse a Santa Rosalía y de allí a San Lorenzo a rezar una Salve ante nuestra Virgen Dulce.Recordaras la tarde de toros en la Maestranza, nostalgia de lo no vivido, de aquella alternativa purísima y oro de aquel por quien nos pusieron el nombre, y de cómo la fecha más taurina del calendario se queda en tu plaza como en un cartel sin pena ni gloria…
Apenas veinticuatro horas antes las vallas y el bullicio te impedían acercarte al paso, y ahora, en la soledad de la Capilla Real, casi puedes tocar las varas de nardos...
Todo y nada… en tan sólo unas horas, del bullicio a la soledad más absoluta en la Capilla Real.

Per Me Reges Regnant

miércoles, 13 de agosto de 2008

En la vuelta de Pepe Luis


El pasado sábado, como ya anunciamos hace algunas fechas, estuvimos en Contantina en la reaparición de Pepe Luis Vázquez, tras cinco años sin vestirse de luces.
Podríamos hablar de las cuatro orejas que cortó Eduardo Gallo, o de las tres que cortó Cayetano, pero si algo buscabamos en Constantina era reencontrarnos con la naturalidad de ese torero que de grana y oro volvía a los ruedos, con el que tanto disfrutamos en su segundo, y que nos cautivó desde la primera vez que lo vimos torear, hace tantos años ya de aquello...
Desgraciadamente, la bicentenaria plaza de Constantina, dedicada al Camisero, no tiene la importancia de otras plazas en estas fechas y la información fue apenas de parte de Efe en el Carrusel Taurino, si bien es de justicia que alabemos la entrevista que Luis Nieto le hizo al hijo del Sócrates de San Bernardo y que apareció publicada el pasado domingo en el Diario de Sevilla.
Fue curioso encontrarnos antes de entrar en la plaza con numerosos aficionados de Sevilla y aunque la corrida de toros estaba mediatizada por la presencia de Cayetano en el cartel con su corte de admiradoras, no es menos cierto que había hasta gente esperando la llegada a la plaza de Pepe Luis.
Tras su brindis en el primero, que como explicó en la entrevista antes mencionada, lo brindó al público al haber "muchos partidarios míos de esta zona. He visto seguidores de Cazalla de la Sierra, de Lora del Río y, por supuesto, de Sevilla. Ha venido mucha gente y en conjunto lo he pasado bien. Por eso, como había tantas caras conocidas, tantos amigos, he preferido dedicar la primera faena a todos"
Pero en el segundo si estuvo muy bien, con un toro que lo dejo estar agusto y desparramar esa naturalidad innata que este torero atesora, y que desgraciadamente ya es "rara avis" entre quienes se visten de luces.
Es cierto que fueron apenas treinta muletazos, pero con un sabor de tauromaquia clásica que nos hicieron tener esperanzas de poder verlo pronto, ¿será en Espartinas...? ojalá, por qué esa euforia controlada que el propio torero admitía tener a la finalización de la corrida, la había contagiado a quienes estuvimos en la plaza .
Si la opción de Espartinas en Septiembre se mantiene, allí estaremos torero para volver a verte de luces, en ese reencuentro con tu vida y con tu sueño.

Foto: Constantina al dia


Enlaces de interés:
"Ahora tengo la mirada puesta en la próxima temporada"

La naturalidad vuelve a vestirse de luces

martes, 12 de agosto de 2008

Hagan sus apuestas...


Acercaros a la playa, cuando el sol aún esté alto, acercaos desde Bajo de Guía a las Piletas y observad los puestecillos de apuestas de los niños, acercaos y preguntad por las pueriles apuestas, esas que marcaran qué caballo pasará primero por la raya marcada con el talón en la arena de la playa, fijaos al atardecer en el bullicio que tendrán los niños, igual que el que tú tenías en aquellos cándidos veraneos de tu niñez.
Hoy, al igual que tú aquellos días, habrá apuestas de golosinas y de algunas monedas de euro, que algunos, como tú entonces, se gastarán en chucherías en la plaza del Cabildo o en aquel paquete de indios y vaqueros en la Calzada.

Tempus fugit

Novena en la distancia



A la misma hora que cualquiera de estas mañanas anteriores, con las primeras luces del día, encaminé mis pasos por la memoria y tomé por la calle de la Mar, Alemanes y Matacanónigos, para, tras mirar hacia al cielo reencontrarme con la mirada de bronce de la Santa Juana, crucé seguidamente, sin prisas pero sin pausa, por la Puerta de los Palos, para como cada mañana volver a hincarme de rodillas ante la imagen de la excelsa Reina de los Reyes.
La única diferencia entre esta mañana y las anteriores, es que no he coincidido con ese señor mayor de la camisa de hilo, ni con esa señora del vestido de cretona con su abanico y ese perfume, que desprende un aroma de nardos y jazmines de tiempos pasados.
Hoy estoy en la distancia, lejos fisicamente de la Ciudad, pero no por ellos lejos de ella, pues como tantos otros sevillanos, nuestra sevillanía es parte de nosotros. En esta mañana, la mirada de la Virgen de los Reyes es la que aparece en la antigua fotografía de blanco y negro que aparece en el devocionario de pastas azul celeste donde se encuentra su novena.
Hoy, día séptimo, abro las páginas de fino papel, que diría que es de arroz, y allí están las mismas oraciones de siempre, y para terminar la oración hecha himno que nos recuerda aquello de "A tus plantas se postra Sevilla..."
Hoy desde la distancia, buscaré ese secreto azulejo sevillano que te recuerda para postrarme igual que estos días anteriores a tus plantas, ante tu paso de tumbilla echo altar, desde el que Reinas la Ciudad de nuestra vida.

PER ME REGES REGNANT

domingo, 10 de agosto de 2008

San Lorenzo


Hay pocos lugares en esta bendita ciudad, llamada Sevilla, que guarde los secretos encantos que la Plaza de San Lorenzo atesora, mi vida ha transcurrido en esa plaza desde aquel lejano día en que mis padres me acercaron a ella por primera vez, portándome en sus brazos para acercarme y presentarme a las que habrían de ser las devociones que guiaran mi vida.
San Lorenzo esconde los secretos mejor guardados de mi infancia, entre Alcoy, Eslava y la Plaza se fraguaron mis primeros juegos infantiles, en su collación, que tanto sabe de Bécquer, de Laffón o de Montesinos, inicié el aprendizaje de mis primeras letras, en su kiosco inicié la primera colección que tuve en mi vida, nunca hubo mejores piruletas que aquellas que vendían aquellas señoras "tan simpáticas" y mis recuerdos primeros siempre estarán relacionados con aquel lugar en que la vida pasa bajo la mirada de piedra del santo de Huesca, que fue martirizado en una parrilla.
San Lorenzo, todo el año, es el lugar de peregrinación de tantos sevillanos que los viernes se postran ante su Señor, es la plaza del alegre bullicio del Martes Santo por la mañana que vigila desde su retablo el arzobispo mendigo al que desde hace unos años también acompaña el retablo cerámico de la Virgen Dulce, a la que no concebimos en otro lugar que no sea en esa capilla, es la luz de la mañana de mayo en que la Majestad bajo palio sale al encuentro de sus vecinos o la luz vespertina con la que vuelve a entrar en su casa su Pastora, es la saeta desde un balcón al paso de la Virgen de la Palma o la saeta antigua que desde uno de sus bancos de piedra nos recuerda aquello de que la Soledad de Sevilla es la paloma blanca, hija de Joaquín y Ana, que encierra la Semana Santa.
Pero San Lorenzo son también sus gentes y sus cosas, sus tabernas con los nombres de sus taberneros, Braulio, Ovidio, Clemente, Servando, Nicolás, Sixto... el lugar desde el que me gusta ver como pasa placidamente la vida sentado en uno de sus bancos de piedra, entre hojas de plataneros que cubren el suelo, a la sombra de la torre que guarda en sus campanas leyendas de emparedadas y el milagro de quien sabe romper las paredes de nuestra alma y enmudecer y hacer llorar a esta ciudad con su Gran Poder.

viernes, 8 de agosto de 2008

La entrada de Abel Antón


Han pasado ya casi nueve años, de aquel mágico día de 1.999, el Estadio de la Cartuja tenía el mejor ambiente que imaginarse pudiera tras las jornadas que llenaron Sevilla de atletas, cuando de repente por la puerta por la que apenas un par de horas antes habían salido los corredores de la maratón, pareció la silueta solitaria de un corredor, ese corredor era Abel Antón.

Se me hace muy dificil explicar con palabras, los sentimientos que afloraron en aquel estadio, cuando aquel hombre, casi a punto de cumplir 37 años, cruzó en soledad aquel tunel que daba acceso al estadio donde estalló la locura de quienes estabamos allí, que casi lo llevabamos en volandas con nuestros gritos de apoyo y júblio.

Está muy claro que el maratón es la prueba reina del atletismo pero nunca pudimos imaginar de la grandeza de este deporte hasta que no vivimos ese momento mágico que se quedó grabado para siempre en nuestra memoria.

Hoy empiezan los Juegos Olimpicos de Pekín, sólo espero poder vivir alguno de los momentos de la gloria del deporte por televisión, si bien ninguno llegara a ser como aquel día en que viví la entrada al estadio de Abel Antón.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Frente a frente


Por milagro de la Plaza Real de El Puerto de Santa María, se verán frente a frente, en la puerta de cuadrillas, los dos conceptos de tauromaquias más importantes de nuestro tiempo, el valor y la entrega sin miramientos frente a la gracia y la inspiración. José Tomás frente a Morante de la Puebla.

A ambos, no le hace falta un tercero que los acompañe, pues con ellos mismos se bastan y lo que es más importante, hasta se complementan.

Son dos marginales del toro, porque ellos no se miden por estadísticas ni liderazgos en el escalafón, porque ambos hacen buena la sentencia del Divino Calvo de que “La verdad del toreo es tener un misterio que decir... y decirlo” ya que cada uno de ellos, en su estilo, hace de su toreo su verdad, y porque hoy día no hay dos toreros que sean capaces de llevar más partidarios a las plazas.

Sin dudarlo es el cartel del nuevo siglo, que nos emula a aquellos de José y Juan en la Edad de Oro del toreo y lo que nos sorprende es que no haya habido de momento más propuestas para repetir este mano a mano que no entiende de crisis ni de bolsillos.

Frente a frente, en el Puerto, el toreo frente al toreo, con la única esperanza de que se pueda vivir, porque como dijo José Tomás, “vivir sin torear no es vivir” y ambos toreros saben lo que es irse, por distintos motivos, y volver con la misma o más expectación aún si cabe...

De los elegidos del Puerto será la suerte de ver, frente a frente a las dos máximas figuras de la tauromaquia que vivimos.

PER ME REGES REGNANT


Hay días, en que parece que todo va al revés y de pronto un chispazo, una luz te alegra la jornada, quizás porque en esta vida no es bueno ahogarse en un vaso de agua. Así andaba yo una mañana por Córdoba cuando de pronto, tras una cancela me la encontré allí, quizás porque un sevillano tenía que verla día a tras día aunque realmente distara de su ciudad 140 Km.
Estas cosas inesperadas hacen que a veces te consueles y de que manera, desde entonces cada vez que voy a la ciudad de la mezquita no dudo nunca en pasar por esa calle donde yo se que tras una cancela está un trozo íntimo de la ciudad en la distancia, esa ciudad que quiero creer que ese sevillano cada mañana recupera, a pesar de la distancia al salir de su casa y ver a aquella por la que los reyes reinan.

martes, 5 de agosto de 2008

El Infante entre infantes


Como cada cinco de Agosto, hemos cumplido el rito de acercarnos a saludarte tal y como nos enseñaron hace tantos años, ya sabes que aunque hemos crecido, siempre en este día nos dan ganas de volver a sacar ese niño que siempre llevaremos dentro, bajo las bóvedas góticas de tu casa, para corretear entre las columnas y pisar el suelo de mármol salpicado de mágicos colores que la luz traspasa por las vidrieras, mientras nuestras madres atienden la mesa de la Asociación.
En aquellos días de agosto de nuestra niñez, recuerdo como de vez en cuando, nos acercabamos para decirte que te vinieras a jugar con nosotros, que la Catedral escondía mil vericuetos donde resguardarnos para jugar, mientras los mayores no nos echaran el ojo.
Tú, hoy ya se que no podías, tenías que cumplir, con las cosas de tu Padre a la vera de tu Madre, pero cada vez que nos acercabamos, siempre la misma sonrisilla, como diciéndonos:
"-dejad que me baje de aquí, que os vais a enterar de como se juega en mi casa..."
Por eso nunca olvidaré aquel cinco de agosto, en que de tanto como nos acercamos a pedírtelo, te vinistes a jugar con nosotros, el Infante entre infantes, y participamos de tus juegos, eso si, mientras aquella nurse del cielo vestida de hermana de la Cruz nos invitaba a recitar la jaculatoria:
"Jesusito de mi vida,
eres Niño como yo..."
Hoy como cada cinco de agosto, volvemos a tener una cita, esa por la que Tú y yo sabemos, por la que sigues sonriéndome cuando me ves llegar tras cumplimentar a Tu Madre, y nos recuerdas como jugamos aquel día...

lunes, 4 de agosto de 2008

El ombligo de Sevilla

Se encontraban varios sevillanos bajo una sombrilla playera discutiendo sobre las devociones de la Cudad, unos discutían que si el Señor de la Salud de los Gitanos, otros que si las Esperanzas, otros que si el Señor de Pasión, otros que si la Virgen del Rocío, otros que el Señor...

En esa discusión andaban, cuando un sevillano cabal, vecino de sombrilla, que leía su periódico sentado en su silla, los miró y les dijo:
-Niño, todo lo que habeís dicho está muy bien, pero el ombligo de todas las devociones de la ciudad es por la que Reinan los Reyes, la que sale cada 15 de Agosto por la Puerta de los Palos.

El hombre expuso su teoría, la cual es tan simple como que la primera devoción cristiana que tuvieron los sevillanos, tras más de quinientos años de religión musulmana, fue la que nos legó el Rey Santo.
Hoy esa devoción antigua, la primera, por la que llegaron las demás devociones a esta ciudad que en su escudo tiene el lema de MARIANA, ofrece sus manos para ser besadas, acercaros y besarlas, pues en esas manos están puestas las devociones que legaron de abuelas a madres, de madres a hijas, de hijas a nietas, como ese cordón umbilical que a todos nos unió con el seno materno, hoy sus manos, que se ofrecen para ser besadas, serán las mismas manos que un día fueron besadas por tantos sevillanos que legaron sin saberlo la más grande devoción de la ciudad, la primera, pues no hubo antes otra, que esta:
Per Me Reges Regnant.