sábado, 8 de agosto de 2009

Sangre de artista

La faena de Morante en el Puerto, estaba siendo sencillamente sublime, cargada de barroquismo, de pureza y gracia ante un buen toro, sobrero de Mari Carmen Camacho, que había ido de menos a más y basada en la mano derecha, podía denominarse un retablo de hermosura, en la que hasta la música del pasodoble, la Concha flamenca, acompañaba, porque no se puede torear más despacio y con tanto empaque, tanto que en la Plaza de toros del Puerto, distinta por tantas cosas, "Quién no vió toros en El Puerto...", crujían los olés rotundos, y hasta nos levantaba de nuestras almohadillas, mientras ante nuestros ojos se dibujaban los trazos soñados que iban conformando la faena, de la que ya sólo esperábamos quizás una tanda por la mano izquierda previa al remate con la espada.
Pero todo se fue al garete, porque en un descuido, el toro le pisó la muleta al cigarrero y éste resbaló, lo que hizo que el toro hiciera por Morante corneandólo en el muslo, si bien en un primero momento temimos que también le hubiera hecho daño en el pecho por como lo prendió, y como el torero se quedó hecho un ovillo inerte, mientras las ayudas se llevaban al toro.
La sangre de artista de Morante besó el albero portuense, pero quienes presenciamos in situ, la cogida, nos quedamos en un primer momento conmocionados al ver como se llevaban desmadejado, a este torero que nos ha devuelto la ilusión.
Por ello, tras pasaportar al burel el director de lídia, Julio Aparicio, la plaza entera solicitó los trofeos para quien había trazado esta armonía de la belleza que fue la faena y la había rubricado con la firma de su sangre.
Lástima, que a veces en los palcos presidenciales no haya sensibilidades o éstas las aparquen por sentidos burocráticos o se dejen llevar por absurdos consejos, pues la obra merecía más que la oreja que paseó la cuadrilla a la que se obligó a dar dos vueltas al ruedo.
El percance de Morante viene en un momento que estaba siendo dulce para la carrera del matador, en un mes de agosto en el que iba a torear en numerosas tardes y con compromisos importantes como las dos tardes que está anunciado en Bilbao.
Esperemos, para el bien de la fiesta, que el torero se recupere pronto del percance en todos los sentidos y que pronto volvamos a verlo vestido de luces haciendo ese toreo que sólo los elegidos, como él, pueden ofrecer.
Ánimo torero.

Otrosí: La tarde de Manzanares en el Puerto merece por si sóla unas letras dedicadas para él.

Fotografía: Eva Morales, Toros en el Puerto

martes, 4 de agosto de 2009

Las manos de Sevilla


En esas manos de Madre, acudirá Sevilla en estos días, manos en las que poner la vida de quienes ya vienen, manos en las que poner tantas y tantas ilusiones de nuestras vidas y donde encontrar consuelo para tantos sinsabores en nuestro quehacer cotidiano.
Son las manos de la Reina de los Reyes, gastadas por los besos de las generaciones que pasaron, las que besaran las que habrán de venir, y esas que traeran quienes ya sentimos entre nosotros con el milagro de la vida, porque en sus manos, las manos de Sevilla, se sotiene la fe de esta ciudad.
Ella es el ombligo de Sevilla, como ya dijimos hace justo un año, por donde se unirán las generaciones de sevillanos, pues en esas manos están puestas las devociones que se legaron de abuelas a madres, de madres a hijas, de hijas a nietas, como ese cordón umbilical que a todos nos unió con el seno materno, hoy sus manos, que se ofrecen para ser besadas, serán las mismas manos que un día fueron besadas por tantos sevillanos que legaron sin saberlo la más grande devoción de la ciudad, la primera, pues no hubo antes otra, que esta, Aquella por la que Reinan los Reyes.

(Fotografía: Antonio Sánchez)

domingo, 2 de agosto de 2009

Jubileo en la Ronda


Está la Ronda desierta en estas horas del estío, en que la calor aprieta, y la luz poco recuerda a ese momento mágico del Jueves Santo cuando ésta penetra por las bambalinas del diseño inigualable de Juan Miguel Sánchez.
La tarde, en este primer domingo agosteño en Sevilla, es tranquila bajo el sol alto que cae a plomo y que no espera áún ni mucho menos dejar su último destello sobre la olvidada cúpula de la cercana Santa Catalina.
Pero en medio de tanta calor, hay un remanso de paz en la pequeña Capilla de Los Ángeles, donde se celebra el Jubileo de la Porciúncula, se respira el frescor de las rosas que parece aliviarnos del fuego exterior, mientras que Dios está presente, expuesto humildemente entre ceras, que la Hermandad de los Negros de Sevilla, parece no querer desprenderse de la humildad que siempre les caracterizó.
La campana anuncia las horas, la Reina de los Ángeles, aguarda en su altar para ser mediadora de la Gracia, y la Iglesia es un goteo incesante de fieles que buscan ganar el Jubileo Franciscano que cada 2 de agosto recuerda la gloria inmortal de la restauración por el Santo de Asís de la capilla de la Reina de los Ángeles.

Perera en Huelva


Siguiendo a Morante llegamos a Huelva y allí nos encontramos con las cuatro orejas que cortó Miguel Ángel Perera, en nuestra opinión excesivas, si bien lógicas dado el ambiente de la Plaza, que vienen a demostrar la actitud del torero de La Puebla de Prior que supo meter en la canasta al buen lote que le tocó en suerte, lo mejor del encierro de Pereda-La Dehesilla.
No debemos de dejar de reseñar que los toros, de presentación muy justa y con algún que otro pitón que desprendía aroma de "after-shave", fueron faltos de casta y emoción.
Morante, vestido de rosa y oro y con el chalequillo abierto que dejaba ver la amplia pañoleta negra, no tuvo su tarde, si bien no es menos cierto que le tocó a que dudarlo el peor lote, y apenas podemos destacar detalles como el inicio de faena en su primero, con el que pasó las de Caín para matarlo, con unos preciosos ayudados por alto.
En su segundo, un toro con guasa y malas ideas que tiró varios derrotes se inhibió de la lídia lo que molestó y mucho al personal, lo que hizo que escuchara una fuerte bronca, que en nuestra opinión fue excesiva, tras haber aplaudido al toro en el arrastre. Ver para creer.
Por su parte Enrique Ponce, al que en esta plaza se le quiere casi como si fuera un torero propio, cortó una oreja en su segundo, tras una feísima estocada por la que el Presidente, creemos no debió de haber sacado el pañuelo.
Pero si algo de verdad fue destacable sin duda fue la faena de Perera a su primero, un toro de La Dehesilla con nobleza y clase, que puede pasar a la historia de estos 25 años de la Plaza de toros de la Merced, como comentaban por los tendidos de la plaza y fuera de ésta, en los corrillos de aficionados.
Con el capote, tras el recibo a pies juntos, y apenas picarlo en el caballo, le recetó un quite muy variado en que combinó chicuelinas, tafalleras, gaoneras rematándolo con una larga cambiada.
Con la muleta, en una faena basada basicamente por la mano derecha, bajó la mano llevandolo muy despacio. Tras una tanda por bernardinas lo mató de un estoconazo fulminante, dando una vuelta al ruedo entre aclamaciones.
Vinimos a ver a Morante y nos fuimos con el regusto de ver torerar a Miguel Ángel Perera, lo que siempre es agradable, lástima que este año no lo hayamos visto torear en Sevilla.

viernes, 31 de julio de 2009

Atardecer en el Conquero


Han pasado los años, pero en estos días colombinos nos han recordado aquellos tiempos en que veraneábamos en El Portil y en los que compartimos playa y mil historias con un buen grupo de amigos en su mayoría choqueros.
Junto a ellos aprendimos a valorar una ciudad, Huelva, por la que cada vez que nos acercamos nos gusta pasear aunque sólo sea para embriagarnos de la nostalgia de aquellos años.
De aquellos paseos por las calles Concepción, Rascón, Bocas, Puerto o Tres de Agosto, por la Plazas de las Monjas o por la Gran Vía, siempre guardaremos gratos recuerdos, y que decir de aquella Biblioteca de la Merced en la que aparecimos un día sin conocer a nadie y de la que nos fuimos con un gran grupo de amigos con los que compartimos tantos desayunos en los bares de los alrededores de lo que hoy es el Rectorado y tantas cervezas en el Ocho, en el Desván o en el Berlín para acabar la noche en el Tagomago. Las noches en la Feria del Rompido o Mazagón, las madrugadas hermosas de Chiringuito y arena en Punta Umbría, los baños en la Flecha y las barbacoas bajo la luna llena, que acababan con una guitarra y cantes por Huelva.
Con ellos aprendí, que soy Atlántico, es decir mis gustos playeros prefieren las playas de este rincón del Sur, con su arena rubia y su ambiente familiar y por supuesto con el agua a una temperatura que no sea la del caldo del puchero de otros mares más orientales.
Pero si algo recuerdo siempre de Huelva, son sus atardeceres, sobre todos en la playa en tardes de marea baja y paseos inacabables, aunque nunca podré olvidar aquel desde el Conquero que se me grabó en el alma, quizás desde aquel día guardamos un cariño especial hacia esta tierra y hacía la Virgen de la Cinta, en que disfrutamos como nunca de un atardecer al contemplar la ría con las mágicas tonalidades que el cielo de Huelva puede brindar ante nuestros ojos, y es que Huelva encierra mucho más que lo que muchos se creen...
Y quien no se lo crea, que vaya a Huelva, suba un atardecer al Conquero y disfruter de un atardecer frente a la Ría.

viernes, 24 de julio de 2009

Tres avisos son sólo un borrón


La Maestranza en estas noches de julio, bien parece que se convirtiera en cualquier plaza de otro lugar de la Piel de Toro y es que al ambiente familiar que siempre acompañó a estas nocturnas sin caballo, en las que se vieron debutar a quienes pasados los años serían autenticas figuras del toreo, desde hace algunos años se ha acompañado con un ambiente casi de verbena, donde hay quienes se acercan a la plaza, más para hacer un botellón que para ver como unos chavales se juegan la vida y el prestigio de poder seguir aspirando a ser torero o por el contrario esas ilusiones se quedarán para siempre en la foto vestido de luces antes de iniciar el paseillo con los arcos maestrantes a su espalda.
Anoche, coincidiendo con la Velá trianera, se celebró la final, con una novillada de Macandro, impresentable por mansa y peligrosa, que dió al traste con las intenciones de tres novilleritos que empiezan a abrirse camino en este duro mundo de la tauromaquia.
Si algo podemos destacar de esta final fueron las buenas formas que demostró David Galán, de la Escuela de Jerez, que ya en su primera comparecencia cortó una oreja que le posibilitó entrar en esta final, ante un novillo, su primero, manso de libro y con malas ideas, con el que demostró tener inteligencia para someterlo y aprovechar las embestidas que posibilitaron ver lo mejor de toda la nocturna, lástima que los errores propios con la espada, la nula ayuda de su cuadrilla a la hora de auxiliarlo unido al mal asesoramiento desde el callejón le hicieran no sólo sufrir varias volteretas sino también ver como el novillo le era devuelto a los corrales, tras escuchar los tres avisos.
David Galán en su segundo daría una vuelta al ruedo tras enfrentarse con otro regalito manso y con más que peligro...
El triunfador de la noche y del ciclo, empero, fue Ángel Jiménez, quien tras cortar una oreja , pedida con insitencia por los numeros astigitanos que poblaban los tendidos, y concedida por un Presidente al que en nuestra opinión le viene grande el palco, se llevaría también el traje de luces, que regala La Maestranza al novillero triunfador.
El tercero de la terna, el palentino de Villada, Diego Fernández, poco pudo hacer ante los mansos e insufribles noviletes que le tocaron en suerte.
Es por ello que deseamos mejor suerte para los tres novilleros que tuvieron que enfrentarse a una corrida para quitar la afición a cualquiera y esperamos que David Galán olvide pronto el palo de los tres avisos y que sea sólo un borrón en su carrera y nos siga regalando esas buenas formas que atesora y que ya le hemos podido contemplar en sus actuaciones en la Maestranza. Y es que a poco que se entone con la espada aquí puede haber madera de torero caro.

jueves, 23 de julio de 2009

La vida en una cucaña


Corre en esta tarde la vida de tantos trianeros por ese palo lleno de sebo turquesa, que no queremos ni podemos olvidar tantas y tantas historias, esas que cayeron al río y no volvieron, esas que triunfaron en los días señalaitos llevándose el premio de una bandera, pero cayendo siempre a las aguas...
La cucaña es el reflejo de tantos y tantos, que se pasan la vida encaramados en el palo lleno de sebo, sorteando adversidades, pero triunfando al fin y al cabo, que a todos nos toca alguna vez caer a las aguas para por nosotros mismos volver a emerger de ellas.
La vida, con sus cosas, corre en estas tardes de julio en el palo de la cucaña junto a la primera zapata del puente en la Velá de Santa Ana.

miércoles, 22 de julio de 2009

Un paseo por la Velá


Triana reluce en la gracia de las vendedora de las avellanas verdes, en las macetas de pilistras de los patios de las casas y en aquellas otras de albahaca que espantan mosquitos y dan belleza verde a las ventanas.
Hemos cruzado por Callao, San Jorge y el Altozano, para admirar el alumbrado que en estas noches de los días señalaitos iluminan el cielo de nuestro barrio, mañána nos acercaremos a la cucaña, pero antes, he vuelto, como entonces, te acuerdas, a tomarte por el talle y a cruzar por el puente con sus farolillos y sus banderitas gitanas para asomarnos al espejo del río y ver la luna reflejada y con la mareita que sube de Barrameda robarte ese beso que entre suspiros me negabas en otras calles solitarias.
De pronto, una voz nos ofrece jazmines, jazmines en moña, y tu belleza morena se realza con esa joya caduca que en horas estará marchita, nos adentramos por Betis, olor a sardinas y a cervezas heladas, la Velá de nuestro barrio nos aguarda, para vivirla como ayer, disfrutarla como hoy y soñarla como siempre.

lunes, 20 de julio de 2009

Sanluquear


No hay mejor manera de desconectar del mundo que llegar a tus calles, desprendernos de esa monotonía que nos extresa y revivir aquello que ya nos sabemos de memoria, eso que alguien acertadamente llamó Sanluquear.
La vida se nos muestra como siempre fue, llegar temprano y buscar en la Plaza unas buenas papas y cazón de pata negra, para que cuando hayamos vuelto a la rutina podamos sentir ese sabor que tú sólo nos regalas...
La vida en este paseo mañanero, se convierte en rito, ese que que nos obliga a visitar a esa Virgen con tanta devoción en este lugar y después cruzar por Regina para depositar en San Jorge esa oración que tanto me recuerda esas mañanas de mi barrio al pasar por su retablo de San Jacinto.
Tras esto, un café rápido en la calle Ancha y tras cruzar la Plaza del Cabildo, en la Capillita acordarnos de aquellas mañanas de domingo de misas de la mano de quienes nos enseñaron a querer a este lugar tanto que hasta lo hayamos idealizado, después un paseo por la playa, cuando apenas hayan llegado quienes impedirán que podamos hacerlo horas más tarde, y tras cruzar la Calzada, buscar Trasbolsa y reencontrarnos con esa caña de Viruta que nos espera siempre en ese lugar casi secreto, al que fuimos de la mano de quien mejor te conocía.
Y así iniciar unos días de asueto, sanluqueando por tus calles, buscando allí donde probar una copa de manzanilla en rama, unos langostinos, unas puntillitas o esos pimientos rellenos a los que siempre uno está dispuesto a ponerle un monumento.
Y es que he vuelto a ti para sanluquear contigo, no me pregunteis mucho más y dejar que Sanlúcar os lleve, desde Bajo Guía a La Jara, desde las Piletas al Barrio Alto, desde El Pino hasta ese lugar escondido y secreto en la carretera de Chipiona donde se cría el mejor oro de nuestra tierra.
Sanluquear de la mano, de quien un día llegó a nosotros, procedente de ti, (lo que es la vida, verdad) y que pronto enseñaremos a quien ya viene, para que igual que a nosotros un día, nos enseñaron, aprendan la emoción inmensa que produce el disfrutar de un atardecer en la playa.

domingo, 19 de julio de 2009

Sin pena ni gloria


Poco podemos contar de lo que vimos en la tarde del pasado sábado en Sanlúcar y eso a pesar de las nueve orejas y un rabo que vimos pasear por el centenario coso del Pino. Desgraciadamente los novillos-toros, no podemos llamarlos toros a pesar del guarismo que mostraban, del Marqués de Domecq y de Ana Mª Bohórquez, fueron chicos y desiguales en su presentación ( de pitones mejor no hablar...).
Padilla, anduvo por allí, mostrando dominio ante los toritos, quizás los más manejables del encierro, y aunque su toreo realmente no nos dijo absolutamente nada, hay que comentar a su favor que los mató fenomenalmente bien, lo que propició que cortara las cuatro orejas de sus dos oponentes.
Morante tuvo quizás el peor lote de la tarde, totalmente a contraestilo, destacando en su primero un trincherazo, pero sobre todo las ganas que le puso en su segundo, cuando todos ya pensábamos que se iba a ir a por la espada, sobre todo después de literalmente no poder haberlo podido torear con el capote, pero este torero, no se puede dudar que es distinto y nos regaló al final de su faena con unos pases por alto de bella factura.
El Cid venía de triunfar en San Fernando tras la cogida de Pamplona, es cierto que esta temporada no anda tan fino como en anteriores, y estamos seguros de que en otros tiempos le habría sacado más jugo al sexto, el único toro que se dejó torear en la muleta y al que incomprensiblemente le dieron una vuelta al ruedo, que no vimos pedir a nadie.
Lo mejor de la tarde sin duda, la importante entrada que registraba la plaza de toros, lo que hoy día no es poco con la que está cayendo, lástima que la tarde pasara, a pesar del gran número de trofeos, sin pena ni gloria.

jueves, 16 de julio de 2009

Carmen de San Lorenzo


En este día de la Virgen del Carmen, no queremos ni podemos olvidarnos de esa imagen, en otros tiempos llena de grandeza desde su altar principal de la Casa Grande del Carmen y hoy toda sencillez y dulzura en su recogido altar de San Lorenzo.
Belleza cautiva de otros tiempos, que hoy parece pasar desapercibida junto a la capilla que durante siglos supo de los rezos al Que Todo lo Puede y a quien, ya casi toda una vida, a la Dulzura llena de gracia sevillana que es mediadora de nuestras vidas.
Va desde aquí hoy nuestra oración para esa imagen de alabastro que sostiene gracil al Divino Infante que a su vez sostiene un pajarillo que bien pudiera haber entrado por esa puerta que da paso a la Plaza más bonita del Universo.
Y es que la Virgen del Carmen de San Lorenzo, retiene en su mirada baja, la luz que en otros tiempos retuviera de la casa Grande y que hoy irradia hacía quienes ante Ella musitan una oración en este día.

Morante


Confieso que llevo días impactado por la faena de Morante en Pamplona, por como anduvo aquella tarde con sus dos toros, con detalles cuajados de torería y es que el de La Puebla del Río tiene la vitola de ser distinto, sacando suertes de otros tiempos, demostrando que el toreo es eterno, está entroncado con aquel que trajeron las figuras del ayer.
Ya sea toreando a la verónica, en un quite por chicuelinas, o ese por Tafalleras que nos emocionó en el toro de la merienda, por esos cambios de manos cargados de naturalidad o ese molinete abelmontado lleno de plasticidad.
Nos trae este Morante por la calle de la Ilusión, esa que nos hará cometer locuras este verano para irlo a ver torerar allá donde sepamos que su nombre se anuncie en los carteles, Sanlúcar, Huelva, El Puerto, Antequera... y es que a nuestra afición bien le hacía falta despertar por el empuje de este torero al que un día creímos totalmente perdido para la fiesta y que hoy es la firme realidad de lo que siempre esperamos desde aquellos ya lejanos tiempos en que lo vimos torear de novillero sin caballos.

lunes, 13 de julio de 2009

Chupinazo


Aquella mañana, había examen de Economía en la añorada Facultad de Derecho de la Fábrica de Tabacos, y nos consta que la noche algunos la había pasado casi en blanco, preparando el que sería el último de los exámenes antes de tomar el verano por banda y marcharse para las playas atlánticas de Cádiz y de Huelva donde algunos, nos consta que andaban escapados desde que decidieron dejar la asignatura para Septiembre.
La mañana en la facultad anunciaba verano, pero una sorpresa aguardaba para dos individuos, que tal y como terminaran el examen tipo test, saldrían pitando, cual cohete sanferminero, para el vehículo de alquiler que aquella misma mañana los trasladaría junto con otros dos compañeros hasta Pamplona...
Hasta aquí todo perfecto, acaba el examen, sonrisas, despedidas, abrazos, el habitual vamos a tomarnos una cerveza al Cristina y tal de todo fin de examen y estos dos compañeros que se despiden, porque se marchan para la vieja Iruña...
Pasada dos horas, andaban estos compañeros algo mosqueados, porque los otros dos compañeros de viaje no aparecían y es que las criaturitas en tanto esperaban que los otros acabaran el examen no se les había ocurrido nada mejor que dar el chupinazo en la Plaza Nueva y tomarse la primera cerveza en El Salvador...
Cuentan que a la tarde del día siguiente, los vieron confundidos entre el gentio que llenaban la solanera del coso pamplonica, que tiene aires de Monumental de San Bernardo.

sábado, 11 de julio de 2009

Nocturna en San Onofre


La belleza de la Plaza Nueva en esta madrugada del mes de julio, resalta en si misma, sin el bullicio que en tres horas la llenará de rutinas diarias, no hay a esta hora ni los sonidos de tranvías ni el de las motos que se aparcan en la vecina calle Barcelona, ni tan siquiera el del camión de Lipasam, que pasó regando hace ya algunas horas.
A esas horas, como en estas, apenas son las 4 de la mañana, el remanso de paz de San Onofre se ofrece para quienes recorren a diario la Plaza Nueva y cruzan el umbral de la pequeña capilla, a esta hora apenas un par de personas, pero siempre hay adoradores, ante la Real presencia permanente de Jesús Sacramentado, quien en esta joya del barroco enclavada en el corazón de la ciudad está de manifiesto las 24 horas del día, los 365 días del año.
Durante el turno de adoración, recordamos tantas cosas, tanto que agradecer cada día al amanecer bajo este cielo en el que un día nacimos y bajo el que también nacerán quienes nos continuaran en esta vida, la suerte de vivir donde queremos, de tener lo que elegimos, de amar y ser amados... Todo eso y mucho más lo ofreces ante el Señor en esta nocturna de San Onofre, en esta noche en que sientes que lo más profundo de tu interior es escuchado, allí donde habita el silencio pero para nada el olvido.
Cuando acaba el turno vuelves a casa, con el tiempo de dar una cabezada y volver a sumergirte después en la rutina diaria, pero algo en tu interior dice que esa hora de adoración ha servido para tanto que sólo te queda esperar que llegue el día en que te vuelve a tocar el turno en San Onofre.

sábado, 4 de julio de 2009

Iba de heliotropo y oro


Aquel domingo caluroso de julio se anunciaban toros en la Maestranza, era la Corrida de la Prensa y en ella se anunciaban con toros de Tassara la gracia sevillana de Chicuelo, a la postre el triunfador de la tarde, Rafael Vega de los Reyes, Gitanillo de Triana y la alternativa de aquel novillero cordobés, que había levantado tanta expectación en sus comparecencias desde aquella tarde de su debut en el Arenal, y que se anunciaba en los carteles como Manuel Rodríguez Manolete.
Quienes ocupaban aquella tarde de julio los tendidos de la Maestranza, con tantos brazaletes negros en los tendidos, desconocían que aquel toricantano que vestía de heliotropo y oro, y que tenía en sus formas taurinas esa seriedad que ya algunos llamaban senequista, vendría a ser la columna vertebral en la que se sustentaría el toreo del siglo XX, y parte del XXI,al que aguardaba años más tarde, la gloria de la verdad de la fiesta.
En su toreo, el temple de sus muñecas y la emotiva figura rectilinea, que cual junco del guadalquivir lo cimbrea la corriente, pero se mantiene estático y esbelto, con la majestad que sólo tuvo ese califa del toreo.
Se han cumplido 70 años de la alternativa del "Monstruo" en la Maestranza de manos de Chicuelo, lo cual no es casual, pues el de la Alameda había asimilado los conceptos de José y Juan y había aportado el toreo ligado, base del toreo actual a la que Manolete uniría sus formas hieráticas que ha sido, y es, santo y seña de la fiesta.
Días más tarde, un novillero de San Bernardo, llamado Pepe Luis cortará los máximos trofeos en esta misma plaza, pero eso será ya otra historia, si bien ambos, serán la base de los carteles de los años siguientes.

jueves, 2 de julio de 2009

Verano

Ayer volví a tus calles, infancia trianera que no se olvida, volví a cruzar tus soportales y me crucé con chiquillos en bicicletas, igual que entonces, otros jugaban a la pelota en la plazuela , como siempre fue, como hicimos entonces y como también hacen ahora, que hoy también jugarán con la wii, igual que nosotros lo compaginábamos con el Comodore 64 o el Spectrum.
El colegio ha acabado, y hoy muchos de esos niños que juegan en aquel parque son los hijos de aquellos hermanos mayores que ya no jugaban con nosotros. Las calles recuperan la vida que rompe la monotonía escolar, los niños vuelven a las bicicletas y a las pelotas, se comen pipas en los bancos y sin saberlo disfrutarán de momentos que cuando pasen los años disfrutaran desde la nostalgia.
Hoy he vuelto a revivir aquella infancia trianera, que en nuestra niñez tenía el color tiznado del humo de los tejares y el aroma de la cocción en sus hornos, que se colaba por las calles de aquel Núcleo Residencial.

sábado, 27 de junio de 2009

La sal de la O



Como está escrito en el calendario de nuestra memoria, en estas noches de junio hemos vuelto a la Tómbola, esa tómbola que desparrama gracia y trianería, que no hay nada más trianeramente auténtico que esa tómbola de la O de la Archicofradía más trianera del barrio a la que nunca le hace falta alardear de ello, ayer en aquel patio con limonero y hoy junto a la orilla de río.
Noche de cervezas y actuaciones, de la misa previa con el coro de Triana recordando el cirio blanco encendío que hace unas semanas iluminaba en las noches camperas la mirada de la Virgen Chiquita del Simpecado, de recordar con los amigos los momentos vividos y los que tendrán que venir, de organizar nuestro verano taurino planteando ir a ver a tal o cual torero al Puerto o a las Colombinas y entre cerveza y cerveza, papeleta de la tómbola que siempre toca, con esa gracia habitual, sal Chalupa y aceitunas, aceitunas y sal y cuando te toca otra cosa, va y pides que si te lo puede cambiar por la sal...
Arte, puro arte, el de la tómbola trianera de la Hermandad de la O, en la que siempre toca y se disfruta rodeado de amigos Rabanitos, trianeros de verdad, nada de importación, junto a la orilla del río en el paseo de la O.
PD: Este año, afortunadamente, nos volvió a tocar un kilo de sal.

domingo, 21 de junio de 2009

Triana con su Esperanza


Hace un cuarto de siglo de aquella efemérides de la coronación de la Esperanza y lo recordamos como si fuera ayer, cuando Triana la despedía en el Altozano aquella tarde nublada de Junio en el que de su mano cruzamos el puente junto a su paso o aquella vuelta de la Señora de la Arrogancia Coronada en aquella eterna madrugada de Triana con su Esperanza.
Veinticinco años después, la calle de Zaragoza, bien parecía una más del Arrabal, Puerta, Collación y Guarda, que de la collación de la Magdalena, sus balcones engalanados aguardaban a la Esperanza, que volvía tras recordar esa efemérides de su Coronación Canónica.
Desde un balcón, aguardábamos a nuestra Esperanza, y Ella, como una novia que sabía de la espera de su enamorado, retrasaba su llegada, quizás para llegar más guapa, quizás para mostrarse más bella en su arrogancia de niña guapa trianera.
Veinticinco años de espera, para volver a cruzar el puente de tu mano, venticinco años de espera desde aquella madrugada para volver a sentirnos tan de nuestro barrio como la Boca del León o el palo de la Cucaña...
Veinticinco años, toda una vida, cuando conversábamos con ese que hoy tan bien te conoce y te susurra al oído cuanto te quiere mientras te pone tan guapa, para que parezca que por ti nunca han pasado los tiempos y eres la misma rosa temprana que en San Jacinto se guardaba.
Como una riada de amor, llegó a nuestro balcón la Esperanza, llovieron pétalos del cielo y con los ojos cuajados de lágrimas abrazados a quienes tanto queremos te pedimos Spes Nostra, que así que pasen veinticinco años, nos reencontremos contigo y como entonces, hace cinco lustros y como esta madrugada, volvamos al barrio cruzando de tu mano el puente, cuando la brisa del río vuelva a darte en la cara y lleves delante a Sevilla entera, aunque no podamos verte de frente y como en el romancillo de Florencio, nos duela no verte la cara, per que más da, si el tiempo pasa, veinticinco que ya entonces, si Tú quieres, serán cincuenta, y en el río como hoy, y como ayer volveran a reflejarse la luces que dicen que Tú eres de Triana su Esperanza.

Al compás de tu latido


No has llegado aún, pero tu presencia ya se intuye entre nosotros, no hay conversación en estos días en que no estés presente ni momento en que no estés en nuestro pensamiento.
Hoy nos afanamos en buscarte el cochecito, que prometemos firmemente no sacar el Domingo de Ramos, en saber de ese vestuario lleno de lazos, que andan confeccionándote esos que tanto ya te quieren y que sueñan con verte crecer.
Sólo hemos escuchado tu latido y desde entonces toda nuestra vida gira alrededor de su compás, porque cuando este verano que hoy comienza llegue a su fin, posiblemente ya estarás con nosotros, llenando de dicha nuestras vidas.

miércoles, 10 de junio de 2009

Noche de mentiras efímeras


Ha llegado el día que precederá a la en otros tiempos noche de los escaparates y los altares, esos que cada día se ven menos, porque a un centro despoblado y sin vida al que se impide llegar al consumidor es complicado que exista ese comercio tradicional que engalana sus escaparates y las fachadas de sus establecimientos.
Pero a esar de ello, esta noche volveremos a cumpliar ese rito aprendido y heredado de tomar una cerveza helada en la Alicantina y su correspondiente tapa de ensaladilla.
Volveremos a esperar a la Hiniesta camino del Ayuntamiento y dejaremos pasar el tiempo, para cuando las calles estén con la calma recuperada en las horas ya de la madrugada, visitar esos monumentos efimeros que se levantan para que el Señor pase y reecontrarnos con esa ciudad perdida, que auardaba la hora para ver pasar la procesión, hoy insufrible del Corpus Christi.
Ya el aroma de la juncia y el romero nos aguardan, en esta noche que dejará paso al día que reluce más que el sol en la ciudad de las mentiras efímeras, con las que ella misma se engaña al llegar este día, cuando a esas mismas horas, ayer, las calles permanecían oscuras y solas.

viernes, 5 de junio de 2009

Adiós, tesoro marimeño


Atrás quedaron ya los cohetes, que anunciaban tu llegada por La Pañoleta, atrás quedó la Marcha Real a los sones de la gaita de Celedonio, que es marcha granadera que avisa que la Virgen Chiquitita nos va a pasar revista por Castilla y San Jorge.
Atrás quedó la primera de las últimas Salves en el Cachorro y los Vivas en La O al compás de las campanas, atrás quedaron ya los balcones engalanados y las petaladas, atrás se quedaron las miradas atrás con lágrimas en los ojos desde el Altozano a los momentos vividos durante siete días, y atrás quedó la Salve en la Estrella previo al adiós de sus carretas...
Ya el prioste, con la emoción contenida dio los últimos vivas al descender con cariño, delicadeza y esmero al Milagroso Simpecado desde la carreta de plata y las últimas sevillanas parecen resistirse a despedir a la Virgen en el umbral de su Capilla.
El Simpecado vuelve a Casa, ya suenan las guitarras y las voces trianeras cantan y nuestro alma llora por que "Te saludamos Blanca Paloma, te saludamos Madre de Dios...", y ya sólo quedan los recuerdos que durante todo un año nos acompañará y que pasan por nuestra cabeza mientras cantamos la Salve,"...si algún día tu senda dejamos, llévanos al redil con tus manos..." y sonarán los vivas de rigor, mientras nos acercamos a besar el Simpecado y suenan las voces trianeras que que cantan aquello de "Adiós Blanca Paloma, Adiós Tesoro Marismeño..."
Pero sabemos que el Adiós no será hasta el año que viene, porque ya esta mañana pasaremos por su casa para rezar el Ángelus al son de un Dios te Salve maría, Sol y Rocío y cada noche su medalla velará nuestros sueños a la espera de un nuevo Pentecostés...

Fotografía: J. Corchero

miércoles, 3 de junio de 2009

El Betis, el último romanticismo


Porque eres mucho más que alguien que vive en la calle Jabugo, porque eres mucho más que once tios vestidos de verdiblanco, porque eres mucho más que un descenso a segunda, porque eres mucho más que todo eso...
Porque eres mucho más que eso que nos hace ir a verte cada domingo al final de la Palmera, porque eres mucho más que aquellas lágrimas derramadas una noche calurosa de Junio en Madrid junto al Manzanares, porque eres mucho más que una bandera en el Gol Sur o el sentimiento que une generaciones que pasan de padres a hijos...
Ahora es cuando nos tendrás, como nos tienes siempre, porque serás cuando más nos necesites, apilados como balas de cañón, para animarte como te animaron otros ayer, mucho más que un Manque pierda o el Mucho Betis, porque eres mucho más que todo eso, siempre Betis, nuestro Betis, siempre.
Porque eres mucho más que un equipo de fútbol, simplemente porque tú siempre eres y serás mucho más que las cinco letras que nos ponen la carne de gallina cuando te vemos en cualquier lugar alejado de la ciudad, quizás porque tú eres el romanticismo hecho balompié...
Por todo eso y mucho más, aquí estaremos siempre para seguirte, porque tú simplemente eres eso que no se puede comprar con el dinero de un usurero, eso que no será nunca capaz de igualar los títulos de otros, y es que tú eres mucho más que todo eso, tú eres nuestro Betis y a veces no hay palabras para describir lo que se siente al ser tan tuyo como las trece barras, o el mostachón con las dos B de tu escudo.
Por eso estaremos el lunes en la Plaza Nueva, para demostrar que el Betis es mucho más que ciertas cosas, el Betis que nos legaron, el Betis que legaremos, que el año que viene jugará en la División de honor, porque ya es un honor para la liga Adelante o como se llame, tener al Betis entre sus equipos.

martes, 2 de junio de 2009

Un año en los carteles


Como pasa el tiempo, un año ya desde que nos sentamos delante de la pantalla del ordenador y decidimos dar rienda suelta a todo eso que un día callábamos.
Como pasa el tiempo desde aquel día, en que este aprendiz de novillero de tantas cosas, se presentó con la muletita muy planchada en el centro del ruedo de unas cuartillas en blanco con el firme propósito de publicarlas y citar con ellas al toro de la vida.
Es por eso que de espalda a la barrera, a la antigua usanza, brindo a todos aquellos que esperan mis letras cada día, a quienes disculpáis mis torpezas y hasta mis `espantás´, pues como dijera Rafael el Gallo, las broncas se las lleva el viento y las `cornás´ se las lleva uno, y es que a veces duele saber que puedes lastimar a personas que aprecias y quieres, por decir lo que consideramos nuestra verdad.
Así que no lo digo más, gracias a todos aquellos que me seguís, que no hay cosa mejor en esta vida que el sentirse correspondido y cada vez que leo un comentario o se que hay quienes entráis y comentáis que nos seguís, nos hacéis sentir, como si saliéramos por la Puerta del Príncipe.

Y llegaste


Llevaba tanto tiempo esperando ese momento, que cuando te vi acercarte entre la niebla y el rocío mañanero, sólo pude romper en sollozos...
Los trianeros aguardábamos junto al Simpecado y Tú, venías a lo lejos, vestida de sol, apartando las brumas, entre las tibias luces del alba que ya iluminaban los cielos ...
Cuanto soñaba volver a verte por Triana, cuanto tiempo había esperado tu llegada desde aquella ya lejana última vez, en que te vi volar, Paloma, por el Real.
Fue por ello que agarrábamos con fuerza ese cordón verde de nuestra medalla que es el nexo que nos une a ti en esas oscuras madrugadas, que cuanto sabe ese cordón de nuestras cosas, para que tu Rocío, nos empapara con tu luz.
Volvíamos a escuchar el sonido del campanil que te llamaba, rezábamos la Salve que Pablo, ese joven pastor que Tú pusiste un día en el camino de los trianeros, nos dictaba y el Simpecado aguardaba para traer a Triana la gracia de tu Rocío…
Tanto tiempo esperando que llegaras que cuando llegaste la emoción nos pudo y ya sólo sueño con volver a verte llegar, entre dos luces a Triana y enseñarle a quien viene, sangre de nuestra sangre, a quererte como un día aprendimos a quererte.

Fotografía: http://www.sienteconlamirada.com/

domingo, 31 de mayo de 2009

Aquí estamos otra vez...


Cuando Triana llegó directamente del camino, llenita del polvo que también, cubría literalmente la plata de la carreta, se debordaron tantas cosas, se cumplieron tantos sueños, se derramaron tantas lágrimas, tantas sonrisas, tantos abrazos, que todo lo llenó ese canto que engloba a esta Hermandad, que es tanto en esta romería, donde hay tantos...
Tanto que hasta los almonteños también cantaban con nosotros aquello de:
"...para decirte que te queremos, otra vez..."

miércoles, 27 de mayo de 2009

Triana se despide de Triana


Esta es la mañana más bella y alegre; a la par que triste; del barrio en el que un día vimos la luz primera.
Es esta mañana, en la que volveras a ver aquello que se lleva produciendo toda la vida, desde las las niñas de uniforme a las señoras, que antes también fueron niña de uniforme, que se acercan a despedir a la Virgen del Rocío antes de pasar por el puesto de frutas de Mora, como un día harán las niñas de uniformes de hoy.
Hoy verás las carpetas bajo el brazo y las gestiones inventadas para esta mañana pegarse la escapada y ver salir la carreta y volver a sentir la explosión y el júbilo del paso de la hermandad por el Altozano.
Sones del tamboril de Celedonio, los mismo que ayer fueron de Carmelo, chaquetillas blancas en las monturas y cabezas descubiertas, Triana igual que ayer, igual que siempre, que hay cosas que nunca cambian aunque cambien los tiempos y los hombres.
Sevillanas de ayer y de siempre, desde las de "Caracole descarzo va pa er Rossío..." a las de Paco Astolfi de "Una bandera y una bandera..." y aquella que es Santo y Seña, porque esta Hermandad de Gloria, Nació en la Cava, mientras pasa la carreta entre balcones colgados y calles perfumadas de romero.
Triana siempre, en San Jorge y en Castilla, la de las Salves y los cirios en la O, mientras la gente se arremolina detrás del Simpecado y hasta el Angelus en el Cachorro, nos recuerda a esa Triana profunda de los viejos corrales de la Cava en que se hablaba de Opá Cachorro y Omá Rocío.
Manos agarradas a la vara de la carreta para cumplir la promesa, por lo que sólo sabe Ella y que se cumplirá cuando la carreta llegue a la Pañoleta, y entre lágrimas y abrazos, Triana se despida de Triana...
Esa Triana que subirá la Cuesta, para llegar a ese arrabal trianero que se llama Castilleja y en donde Triana es más Triana que nunca, que al fin y al cabo Triana siempre fue una prolongación del Aljarafe, se despedirá de esa otra Triana que con lágrimas en los ojos volverá a cruzar hacia el Patrocinio con el único consuelo de una matita de romero de la carreta entre las manos.
Esa misma Triana que una semana más tarde volverá, cuando el sol de un jueves de primavera ya busque el Cerro de Santa Brígida y con las primeras luces del anochecer vuelva al barrio que la espera...
Pero la Triana que se queda esperando irá al camino, prendida, cual exvoto en formas de corazones, de la Virgen Chiquitita, que Ella, aunque deje el Barrio por unos días no se olvida, de quienes se quedan soñando con su vuelta.
Estas son las cosas de Triana, casi doscientos años de Rocío llenando de alegrías los caminos, , tan distinta, tan suya, tan eterna. Triana, igual que ayer, igual que siempre...

martes, 26 de mayo de 2009

Un cirio en la viga


La noche ya ha caido y alrededor del Simpecado hay un incesante goteo de gente que se acerca, oraciones en voz baja, una guitarra que suena y una voz que desgrana una oración sentida por sevillana, que hace bueno aquello de que "Triana le reza a la Virgen por sevillanas..."
El Simpecado tiene las luces encendídas y en la viga de madera, las llamas de los cirios, que traen aromas de esa Triana que se queda, esa Triana devota que la despidió en Castilla, esa Triana de la Pañoleta que la despidió con flores y velas, esa Triana de Castilleja que la despide con el corazón repartido entre el rojo de la Plaza y el azul de la calle Real y el verde trianero que los auna, en su día de fiesta grande cuando pasan las carretas.
Esos cirios, ofrenda de las advocaciones marianas trianeras para que a su hermana Rocío le brille más la mirada, y que ya hoy entregan todas las del barrio, pero que como en tantas cosas del arrabal, fuera pionera la hermandad de la O y que este año tendrán un recuerdo para quienes viven gracias a la vida donada.
De pronto suena una guitarra y una voz le canta a la Virgen Chiquetita, tras de la carreta alguien con lágrimas en los ojos se agarra a la plata que labrara Armenta y en las jarritas de la trasera, semiocultas entre las flores que exornan la carreta, las medallas de quienes la aguardan cuando pasada una semana vuelva a lucir por Triana el Simpecado de la Señora y la Reina.

domingo, 24 de mayo de 2009

Volver


Cada 24 en el calendario es una fecha especial en nuestra vida marcada siempre por lo que aprendimos, pero cuandondo llega mayo, es volver al colegio, a las raices de donde venimos, al viejo patio, a oir la sirena de Básica, a los Buenos Días de cada mañana, a esas palabras que escuchábamos en fila y que por más que pase la vida se quedaron grabadas para siempre en nuestro día a día.
Es volver al día de nuestra Primera Comunión, volver a aquel campo de fútbol, al ambigú de Juan, la librería de D. Ubaldo o las novenas en el patio.
Como cada 24 de mayo, volveremos a revivir los momentos vividos, volveremos a reencontrarnos con quienes compartimos quizás aquellos años más importantes de nuestra vida, pues todo lo que vino después siempre vino marcada por aquella divisa de D. Bosco que sus hijos casi sin darnos cuenta nos grabaron: Ser honrados ciudadanos y buenos cristianos.
Pero hoy 24, tendremos un reeencuentro con esa Madre que siempre nos espera, esa que llegó a Triana y se sentó, para decirnos con ese gesto que era tan de nosotros como nosotros mismos, esa Madre que hoy saldrá a nuestro encuentro, echando de menos quizás aquellas otras veces en que cuando las cosas se torcían eramos nosotros los que ibamos a su encuentro, cruzando la puerta siempre abierta de su Casa. Por que pasará la vida y nuestros problemas serán tan distintos pero Ella y su Auxilio siempre permanecen, para recordarnos que en las horas de la luchas siempre será nuestro consuelo.
Hoy volveremos a Triana, para reencontrarnos con Ella, pero también con nosotros mismos, porque Ella siempre nos aguarda para ser nuestra Auxiliadora.

Cruz de mayo



Te acuerdas de aquel paso que hicimos, apenas levantabamos dos palmos del suelo, tú con el tambor, mi hermano de capataz y yo de costalero...
Te acuerdas de aquel incensario en aquella Pepsi-Lata, y de aquella cruz de guía con dos palos, como cambia la vida...
Quien pudiera recuperar aquellos años que ya no volveran, esos que revivimos al ver de nuevo acercarse el pasito, con ese monte hecho de flores de papel, con toda su gracia en sus andares y sus niñas con la limosnera que te piden "una limosnita para la cruz de mayo"...
Recuerdos de nuestras Cruces de Mayo, esas que se fueron para siempre aquel año en que por primera vez acompañamos a nuestro padre a sacar la papeleta de sitio del Gran Poder.
La vida cambia y lo que ayer era impensable hoy lo vemos como lo más normal, por eso valoramos aún más el pasito que nos cruzamos esta tarde, frente a la perdida de mesura que nos encontramos en estos días, policia municipal cortando el tráfico y banda de música incluida, con costaleros que gastan en "aftershave" más de lo que gastamos nosotros hoy día...
A veces muchos deberían de pensar a que juegan a ciertas edades.

viernes, 22 de mayo de 2009

Morante es el arte


El Arte viene buscando arte, para cantar, para herir, para sentir, para tallar, para pintar, para soñar...
Verónicas de cante grande, de cantes por tonás y soleares al son de vieja fragua, verónicas que buscan artistas, que con sus manos interpreten la plasticidad de quien con los pies asentados en la arena, llevaba embelesado a un torito en el capote con la gracia de sus muñecas, como hizo, el Arte, Morante, sobre un lienzo llamado Alboroto.
Verónicas que buscan poetas de arte mayor, para que le canten romances de valentía, a este nuevo rey de la torería, que trae hoy el aroma eterno del toreo de ayer y del toreo de siempre.
Pinceles que plasmen sobre el lienzo moreno la gracia de su galleo por chicuelinas, que pureza, que parece de la Alameda, que embeleso, que son , que torería.
Ahora por delantales, pies juntos, sabor de San Bernardo y la gracia de la media, no forzada... Y la plaza en pie que machada, cuando la muleta aún espera en la barrera, planchada.
Y ya inicia la faena, el burel viene al cite, vaya como va, que serenidad, como burla la embestida, será verdad o será mentira, que sinfonía…
Morante es el arte y por eso no le hacen falta medallas que nos hagan creer lo que no se cree, que nuestro dogma de fe, se hizo hoy realidad sobre la arena venteña, como ayer lo hiciera sobre el albero de la Maestranza y mañana quien sabe donde será…
Ahora ya son legión quienes creen en él, igual que desde que despuntaba de novillero ya creíamos sin ver, pero que más da si el arte no sabe de antigüedad...
¿Será por que Morante es el Arte, o quizás, por que el arte se llama Morante?

lunes, 18 de mayo de 2009

Por la calle Rocío


Había ya dejado la calle Pureza el Milagroso Simpecado, llevado por sus hermanos y se disponía a cruzar por esa calleja con el nombre de Rocío.

En las espaldas -Regina Roris, Ora Pro Nobis- se clavan las miradas de quienes penitentes gloriosos la siguen prendando de exvotos en forma de oraciones y con aire de fiesta grande la comitiva se va introduciendo por esa calle que hoy es de adoquines y hasta ayer fue la última calle de Triana que tuviera cantos rodados.

La luz de este domingo de Pascua florida parece hacerse distinta hasta cuando llega a esta calle, donde al Milagroso Simpecado lo espera esa Triana pura, que adorna sus casas, llenando sus balcones y ventanas de mantones y aguarda el paso de la Virgen del Rocío sentados a las puertas junto a sus fachadas recién encaladas.

El Simpecado por la calle Rocío es una estampa sacada de otras épocas, aunque ay, ya no haya colgaduras y en sus balcones los geranios y las gitanillas se hayan trocado en los jaramagos que anuncian la muerte por abandono.

Todos se fueron marchando, pero aún quedaba esa casa de trianeros, que aguardaban a la Virgen con su colcha roja y el cuadro de la paloma, sus geranios en las ventanas y su gente a la puerta, que parecían ser el único reducto de esa Triana de siempre, que se resitía a que el tiempo le quitara las formas heredadas.

Pero este año, ay alma mía, en ese balcón no había vida, ni colcha roja con el cuadro de la Paloma de Maireles, que la casa aguardaba, cerrada como nunca, las persianas echadas y sólo las macetasde geranios daban vida a sus balcones.

Sabemos por que creemos, que en la calle Rocío de la gloria estará llena de macetas con geranios y los balcones del cielo estarán repletos de mantones y colchas de encaje.

Pero necesitamos recuperar esa Triana, que no entiende de fachadas de colores ni de faroles de forja, esa Triana de siempre, que cuida sus macetas de geranios y que al paso de la Virgen del Rocío cuelga sus balcones.

Ya la calle Rocío no es lo que era, pero al paso del Simpecado, aunque ya no haya ni geranios ni colgaduras, siempre quedará en nuestro sueño el recuerdo de otros tiempos, no tan lejanos, donde la vida era una fiesta.

sábado, 16 de mayo de 2009

Lágrimas por José

Por los terrenos que pisaba Juan Belmonte, dicen que el Guerra había sentenciado, "Daos prisa para verlo torear porque, si no, no lo veréis" y hasta Valle Inclán le dijo un día que sólo le faltaba morir en la Plaza, a lo que el genial torero sólo pudo responder con su media lengua, "se hará lo que se pueda D. Ramón, se hará lo que se pueda".
Frente al toreo revolucionario de Belmonte, estaba la perfección académica y técnica de José , de quien por los conocimientos de las reses, los terrenos y las suertes, llegaron a decir que bien parecía que lo hubiese parido una vaca, por eso, la conmoción de la noticia de que en Talavera, un insignificante toro de la Viuda de Ortega de nombre Bailador, había truncado la vida del rey de los toreros, cambió la lógica y hasta el rumbo de la historia de la tauromaquia, tanto que en la partida personal que de cara a los públicos, mantenían ambos toreros, el Pasmo de Triana, llegaría a afirmar muchos años después, que fue José, quien realmente le ganó la partida de la gloria.
Han pasado casi noventa años de la desgracia de Talavera, pero a pesar de ello el mito de José sigue vivo, tanto como la grandeza de la fiesta; esa que tan bien se refleja en la fotografía de Ignacio Sanchez Mejías velando a su cuñado; y es que la fiesta no murió a pesar de lo que dijera Corrochano impactado por el suceso y la perdida de uno de los pilares en los que se sustenta el toreo moderno.
Y es que cuentan que la conmoción, fue tan grande, que ese año por Joselito hasta estrenó lágrimas de verdad la Virgen de la Esperanza.

viernes, 15 de mayo de 2009

Madre, tengo dos amores...


La Novena de este año a la Virgen del Rocío en Triana está siendo muy especial, distinta porque ha vuelto, tras algunos años, la carreta al altar para que sirva de baldaquino al Milagroso Simpecado pero también distinta, por cuanto trasla reja de la Capilla Sacramental de Santa Ana nos aguarda la Esperanza.
La otra noche había quien recordaba que esto no ocurría desde los tiempos de San Jacinto y que en este año tan especial para Triana y su Esperanza esta circunstancia aún resaltaba mucho más.
Anoche el coro de las hermanas, cantó aquella sevillana que tanto le gusta a algunos amigos míos que tiene la doble militancia trianera en las devociones compartidas entre Evangelista y Pureza.
Esa que habla de dos amores que le quitan el sentido a tantos trianeros, sin por ello olvidar también que hay quienes comparten su devoción por la Reina de las Marismas con las otras grandes devociones del barrio, pero en estos días tan especiales no quiseríamos dejar de recordarlos.
Este año el Simpecado no entrará en la Capilla de los Marineros y no sabemos si escucharemos aquello de "canta Triana una Salve a la primera Mujer..." pero si sabemos que en estas noches muchos se detienen antes de irse para sus casas, rezándole una Salve a la Señora de la Arrogancia y dándole las buenas noches al Simpecado de Triana.
Cuando pasen unos días, la Esperanza despedirá a la Virgen del Rocío desde su paso de palio, y tantos trianeros entonces perderán los sentidos entre sus dos amores compartidos, la Morena de Triana y la Pastora almonteña.

miércoles, 13 de mayo de 2009

La pértiga de la paloma


Un año más, casi sin esperarlo volvimos a reencontrarnos, pasa la vida, pasan las novenas, y aunque ya no haya suspiros a nuestras espaldas, sabemos que Triana siempre permanece fiel a los pies de su Simpecado en estos días de cultos en Santa Ana.
La carreta de los infantes reluce esplendorosa, quizás porque sabe con pena que estos días son suyos, porque su labor de plata vieja, ya sólo reluce en la Real Parroquia en que vuelve a servir como baldaquino para la Virgen Chiquitita y a enmarcar a Señora Santa Ana.
Un escalofrío nos recorre al avanzar por el pasillo, pasan los años, pero hay cosas que no cambian, el ropón verde, sin más escudo que nuestra medalla, como siempre fue, que no hay mejor Triana que la que no cambia, sin desgracidamente los guantes verdes que José María, "el Peinaíto" como lo llamaba cariñosamente "Chama" compró un día en la Guantería Pino, y las nubes de incienso que nos recuerdan aquellas otras novenas y aquellos otros cultos que tanto unían a quienes uníamos bajo un mismo latido, a San Lorenzo y Triana.
Hoy, como ayer, un año más, casi sin esperarlo, volvimos arrodillarnos ante sus plantas y en cada golpe de pértiga iba el recuerdo, (José María, Marce, Salva, Enrique, Chusquito, Pedro, José Carlos...) de quienes durante tantos años vestimos aquellas dalmáticas, en la Basílica o en Santa Ana.

martes, 12 de mayo de 2009

Novenas de San Jacinto


En estos días de novena, cuando la pértiga de la paloma ha resonado en lo más hondo de nuestro corazón, tras golpear sobre el mármol de Santa Ana, nos han llegado los recuerdos de aquellas tertulias interminables en las que alguien nos contaba, de aquellas novenas de San Jacinto.
Aquellas novenas de las que apenas tenemos recuerdos, como sólo recordamos aquellas entradas esporádicas en San Jacinto de la mano de nuestro abuelo los domingos por la mañana, en aquella iglesia tan grande sin cofradías de la que, vaya usted a saber porque, siempre nos llamaba la atención el altar donde recibía culto, aquel Simpecado de la Reina de las Marismas, con aquellos exvotos que prendían del dosel.
Hemos conocido por fotografías, aquellos altares de novena, altares de otros tiempos, en aquel presbiterio de San Jacinto que permitía montar no sólo la carreta, sobre el altar de plata de la Amargura, sino todo lo que se le pudiera ocurrir a aquel prioste de priostes...
Por eso, cuando tras escuchar la Padre Quevedo, he pensado como serían aquellas novenas de San Jacinto y he recordado aquella sevillana del coro:
Yo sueño con San Jacinto, un Jueves por la mañana...

jueves, 7 de mayo de 2009

Declaración de amor


Dicen que no hay mejores ni mayores amores, que aquellos que además de sinceros te son correspondidos, dicen que no hay amores que más te marquen que aquellos amores primeros, que por mucho que pasen en la vida serán para siempre, ese que te elige y tú eliges sin entender ni el como ni el porque y que siempre está ahí como referente de tu existencia. Algo así es lo que nos ocurre, con nuestra Hermandad del Rocío de Triana.
Nunca olvidaremos aquellas novenas en Santa Ana con el incensario o la pértiga de la paloma, que cada año por Pascua florida nos esperaba, con ese altar con reminiscencia de San Jacinto y Paco Astolfi, con la carreta de los infantes y la solemnidad de las cosas bien hechas. Tanta Triana aprendimos en aquellas novenas, de abanicos y suspiros trianeros, de señoras en los primeros bancos, de toses de asfixia por el humo del incensario, de medias sonrisas y guiños de ojos al vernos vestidos con el ropón verde, que hoy, cuando todo eso ha pasado, nuestra fidelidad volverá a ser correspondida cuando el Simpecado, recorra la Cava y nos reencontremos con la Virgen Chiquitita por sus calles o en cualquiera de estos nueve días sentado en una silla de la Real Parroquia trianera.
Y volveremos a ser aquel adolescente, casi imberbe que esperaba en la sacristía de Santa Ana, al que un día transmitieron tantas cosas y que hoy sólo sueña con que llegue el día de legarlas a quienes ya viene soñando con un Pentecostés de marismas.
Hoy como cada año, el Simpecado volverá de Evangelista a Santa Ana entre una alfombra de romero y balcones engalanados y volveremos a disfrutar como la primera vez que nos invitaron a cogerlo y recordaremos aquellas palabras de un viejo trianero de los de San Jacinto:

"-Niño coge alto el Simpecado, para que lo vean bien las señoras de los balcones…"

Triana, siempre Triana, Rocío siempre y el Simpecado alto, hoy se colgaran los balcones y las calles con romero, como aquella sevillana de siempre, hoy por Triana cruzará ese cachito de cielo en el que se enmarca la Madre de Dios y yo, enamorado, iré junto a Ella, soñando con quienes ya seguro sueñan con Ella, de tanto como le pedimos, para que no se salgan de su senda y les quede el legado de ese amor que su padre hoy proclama a los cuatro vientos.
Hay amores que marcan y dejan huella y seguramente nuestra vida no sería la misma si no estuviera en Ella nuestra Virgen Chiquitita.
Hoy, con la luz del anochecer llegará a Santa Ana, el Milagroso Simpecado de la Virgen del Rocío, sonaran altos los cohetes, sonaran los sones que Celedonio aprendió de su padre Carmelo, sonarán las sevillanas de siempre, esas que dicen que una Hermandad de gloria nació en la Cava, pero nosotros paralizados por la emoción sólo atinaremos, como tantos otros días al pasar por su puerta a murmurar para nuestros adentros, aquel Ave María por sevillanas que dice:

"Dios te Salve María Sol y Rocío..."

martes, 5 de mayo de 2009

Mayorales


Esos tiempos que se fueron,
de los campos de Sevilla…


Cuanto saber atesoran esos viejos mayorales, algunos aún te cuentan como se trasladaban las ganaderías por veredas y cañadas reales con el único arma de una garrocha de madera de majagua, y las patas que por alas tenían aquellos caballos marismeños, de ahí aquellos versos de Fernando Villalón,
“si no se me parte el palo
aquel torito berrendo
no me mata el caballo”

Ay, de esos viejos mayorales, como D. Luis Saavedra, mítico mayoral de la casa Guardiola, capaz de acariciar a sus toros desde los lomos de su caballo o aquel mayoral de Murube que reconocía las reatas por como eran las pestañas de sus toros.
Ay, de aquellos viejos mayorales, y ay de estos nuevos que también saben, porque muchos han heredado en la sangre el como conocer de los comportamientos de los animales.
Cuanto me ha gustado ver siempre a los mayorales, sombrero en mano, dando una vuelta al ruedo, que no hay mejor premio para el trabajo bien hecho que ese detalle de los toreros de sacar a los mayorales, que son quienes conocen de verdad a sus toros y las reacciones de estos.

lunes, 4 de mayo de 2009

Emilio Muñoz


Como no vamos a recordarte torero, aquella tarde de abril, del noventa y cuatro, en que Triana te llevaba a hombros por el puente igual que un día llevó a Juan, y que nosotros junto al gentío sentimos lo que decía aquella letra de Albahaca:
"Un torero,
por el puente va un torero,
caminito de Triana,
por montera lleva el cielo"
porque para quienes vivimos aquella tarde en la Maestranza, nunca podremos olvidar aquellos naturales; el torero entre las dos rayas, dandole el pecho, las punteras de las dos zapatillas mirando al toro, el compas semi abierto, la muleta por delante... llamándo al toro: -vente bonito, vente... y el remate de aquellos supremos molinetes abelmontados.
Y aquel vestido verde oliva, al le que le relucía todo el oro en el atardecer del Altozano, aquel barrio entero esperándote junto a la Puerta del Principe para llevarte en volandas hacia el arrabal, con ese compás que sólo nuestro barrio, sabe llevar a un paso de palio o a un torero de Triana...
O aquel día de la faena de Jarabito, que conjunción, que belleza entre el torero y el toro, en una sinfonía de lo que es torear al natural. Han pasado los años pero sigo soñándola y es que fue inolvidable para quienes tuvimos la suerte de vivirlo en ese templo sagrado de la tauromaquia, que a pesar de algunos, diez años después, sigue siendo la Maestranza.
Por que sabemos que lo ha pasado mal, no quiero dejar pasar mi Soberao para dedicar unas letras, en estos días de pinceladas taurinas, para este torero barroco, por quien siempre tuvimos predilección, desde aquel día que despertó en nosotros aquella ilusión infantil, una tarde de verano, cuando lo vimos salir; vestido de azul y oro; del Hotel Guadalquivir, y que terminaríamos soñando con la gloria y componiendo la figura con una toalla, sobre la arena de la playa, imitando a ese torero que era de Triana como nosotros y que nos contó mi padre que había estudiado en nuestro colegio, por todo eso y mucho más, queremos mandarle desde aquí un recuerdo afectuoso y desearle una pronta mejoría.
Gracias torero por tantas cosas y suerte maestro, con estos toros con los que toca lidiar en la vida.

El Fundi y Miura


Sí, ya sabemos, que la oreja la cortó Padilla, con el que disfrutamos viéndolo torear despacio a un toro que no se acordaba de Zahariche, un toro al que bregó estupendamente Vicente Yesteras, y que quien sabe si por ahí pudo andar la cuestión, de que luego rompiera como rompió. Padilla estuvo muy templado y demostró su verdad, con este toro que le permitió cortar la última oreja de la feria y la anécdota del gallo en la vuelta al ruedo del Ciclón de Jerez.

Pero si de ayer tenemos un recuerdo imborrable fue de cómo El Fundi, sometió al Miura que de verdad se acordaba de los campos de Lora, ese Miura en Miura, que cierto es que lo poco que se dejó, fue acordándose siempre de lo que se dejaba atrás, y es que si a este Miura lo hubiéramos visto en otras manos, seguramente estaríamos hablando de otra cosa.

Por eso, cuando el Fundi hizo aquel desplante, tan torero y garboso, le demostró al de la A con asas quien de verdad había le había ganado la pelea a quien.

Lástima, que la espada, que otros años, le hizo al torero madrileño pasear trofeos por el albero maestrante, ayer no quisiera entrar, porque de haber entrado también en su primero, al que toreo maravillosamente bien, posiblemente hoy hablaríamos de las orejas que se habrían cortado en la corrida de Miura.

Nuestro reconocimiento para los tres toreros, Fundi, Padilla y Valverde, este último poco pudo hacer con el sobrero de San Miguel, que parecía en su comportamiento uno más de los de divisa centenaria, quienes demuestran año tras año, la vergüenza torera de anunciarse con esta ganadería, de la que huyen las figuritas de tres al cuarto.


Fotografía: Arjona/www.plazadetorosdelamaestranza.com

domingo, 3 de mayo de 2009

Líbreme Dios del toro manso...


Decía el viejo refranero español aquello de "líbreme Dios del toro manso, que del bravo ya me libro yo" y así ayer, ante quizás uno de los lotes más nobles y bravos de la feria, Javier Conde no sabemos si no quiso o no pudo, o ambas cosas, que también pudiera ser.
El encierro del Pilar, no dejó indiferente, y cuando la feria ya estaba cuesta abajo, resacosos de lo que nos hemos cargado en estos días, una inyección de bravura de estos toros salmantinos, han sido un autentico oasis, ante una terna, en la que sólo el Cordobés ha medio entendido y en que el peor lote le ha correspondido a Esplá, al que nos hemos quedado con las ganas de verlo hacer un poquito más.
Pero quizás el mejor lote, sin duda alguna, le ha correspondido al malagueño, el tercero fue un toro de bandera, de esos que descubren a los toreros para bien o para mal, y es que no hay como que salga un toro de verdad para poner a algunos "artistas" en su sitio.

Fotografía: Matito/ Sevilla Taurina