miércoles, 1 de octubre de 2008

Noche de ronda antigua



“Alguna vez, a la madrugada, me despertaba el rasguear quejoso de una guitarra. Eran unos mozos que cruzaban la calleja, caminando impulsados quizá por el afán noctámbulo, lo templado de la noche o la inquietud bulliciosa de su juventud”.

(OCNOS, Luis Cernuda)


Ya se había vestido el firmamento de azul, y bajo la luz de la farola de aquella calleja, se habían parado aquellos jóvenes, que como negras sombras fantasmales dejaban sobre las cales impregnado el aire de otros tiempos, de pronto tres golpes secos de pandereta y de aquellas sombras volaron cual desordenado aleteo las coloridas cintas que llevaban prendidas de sus capas, llenando las callejuelas dormidas de los sonidos de los instrumentos tradicionales de las Españas, trinaban graves los laúdes y dulces las bandurrias, bordoneaban y rasgueaban las guitarras al alegre sonido del típico pasacalles español, mientras caminaban presurosos buscando despertar balcones...

De pronto ya se paran, se afinan los instrumentos, y una voz que rompe el viento, busca romper el duermevela de quien sin saberlo aguarda dormida, de pronto una luz tenue que se enciende tras los visillos, y tras los cristales se adivina una sombra femenina… el objetivo se ha cumplido y con más impetu, vuelve a sonar la serenata.

Noche de ronda antigua, a la vieja usanza, de capa y traje escolar, y en las manos instrumentos que traen los viejos sonidos de la estudiantina, voces que buscan revivir aquello que otros ya vivieron, y la noche que guarda el secreto de lo que vivió en un pasado, igual que Cernuda desde su exilio escocés nunca olvidaba el sonar antiguo de los jovenes que en las noches de octubre cruzaban las calles del viejo Ocnos.

3 comentarios:

El Caliz de la Canina dijo...

Esta foto,me ha hecho recordar el dia de la Inmaculada, en el que todos los tuneros enamoran a su Virgen.

En este caso a la mujer deseada.

Bonito recuerdo ... como te rondaré morena .....

Un abrazo canino.

La Canina seguirá cavilando .....

Dama dijo...

No puedo con la tuna, me va usted a perdonar, y voy a hacer una descortesía, porque tanto su texto como el sevillano más sentimental que lo protagoniza, lo hacen bellísimo, pero la tuna me pone de los nervios.
Hago mios los versos de Benito Moreno:
"Y llega la tuna, siempre inoportuna"

Un beso con olor a clavelitos...

el aguaó dijo...

No estoy muy familiarizado con la tuna, debo reconocértelo amigo Pepe Luis, pero sí estoy muy familiarizado con la magnífica obra que citas. Ocnos, de don Luis, es posiblemente su mejor obra. Exquisita.

Un abrazo.