miércoles, 10 de septiembre de 2008

Sabor de infancia


Hoy he cruzado tus puertas, buscando reencontrar aquel dulce sabor de mi niñez, ya nada es lo mismo, desde aquel día en que ¡oh, casualidad?, las llamas devoraron tu obrador y perdimos irreparablemente para siempre aquellos olores, aquella foto de la titular de esa casa de nazarenos de las Siete Palabras, aquellas maderas de tu vestíbulo y el recuerdo imperecedero de aquellos días en que esperábamos a que se acercara papá de su oficina en la cercana calle Rivero.
He vuelto a entrar, como tantas veces y no he podido dejar de mirarte, he visto en tus moderno velador como una niña se tomaba un batido y no he podido resistirme, tanto que he cruzado tus puertas y me he sentado en una de las mesas que dan a la calle Cerrajería, quizás donde Ochoa sigue siendo más Ochoa en la planta baja y sin pensármelo le he pedido al camarero un batido de caramelo, sabor de infancia, que he recuperado durante ese tiempo, tan corto, como el suspiro de saborear todo la esencia helada que ascendía por la cañita.
Hoy por unos minutos he vuelto a ser ese niño de ayer que hoy disfrutaba de su batido de caramelo, el mismo batido del Ochoa de ayer, que en el Ochoa de hoy, era el mismo batido de caramelo de siempre…

5 comentarios:

El Caliz de la Canina dijo...

Que bonito es encontrarse otra vez con la niñez .....

Que recuerdos Pepe Luis .....

Un abrazo canino.

La Canina seguirá cavilando ......

el aguaó dijo...

Quizás, querido Pepe Luis, a todos se nos fue algo con ese incendio. Aunque hay que pensar que la esencia de Ochoa permanece.

Preciosa entrada amigo.

Un fuerte abrazo.

NATURAL DE SEVILLA dijo...

Sabor de mi primer amor, que como la tierna infancia, nunca se olvida. Seguro que en la misma mesa donde saboreas con tu dulce prosa, ese batido memorable, quien te escribe, esperó todas las tardes lánguidas de otoño a su novia con olor a vainilla y caramelo de aquel Ochoa, donde saboreé los sanguis mixtos más exquisitos de mi vida, mirándola a los ojos.

Canónigo Alberico dijo...

batido de caramelo ummmmmmmmmmm
tarta de chocolate ummmmmmmm
ochoa ummmmmmmm

Dama dijo...

Los sabores de la infancia... Me acuerdo de esas merendolas infantiles en la Virgen de los Reyes, o esos picatostes de la Plaza del Duque, ¡que recuerdos!