viernes, 12 de septiembre de 2008

La mudá


Aún estaba fresca en las calles la cera que regaron los nazarenos y los neumáticos de los 850, los 127, el Simca 1000 y los R4, chirriaban igual que chirrián ahora los de los coches de hoy.
Era el sábado de la semana más triste de la ciudad, y tocaba hacer la mudá del paso y allí estaban todos, al igual que en aquellos tiempos en que la gente de la Hermandad se iba del banco para La Torrecilla en Triana y acompañaban a la mole del paso desde San Antonio.
Ya se había acabado la mudá y alguien dijo"-ponerse, que vamos a echar una foto..." y quedó para siempre el recuerdo de aquel día en que para siempre me quedé con el costal puesto...
Ahí están reflejados muchos de los que fueron la Hermandad de mi más tierna infancia, desde Enrique a Jesús, pasando por Manolo, Juan Antonio, Nicolás, Antonio Urbano, Nacho, Paco Carreño, Juan Reina... y ese aguaó de arte, con su cantaro y sus jarrillos que era el Canario, y por su puesto, mi tío y mi padre, y junto a mi, mi hermano, el otro costalerito bofetero...
La vida pasa y muchos ya no están con nosotros, pero siempre nos quedará el recuerdo de aquel día de la mudá que quedó inmortalizada para siempre, como para siempre quedará en nuestra memoria aquel comentario tan cariñoso de Nicolás cuando nos acercabamos a sus casa de la calle Alcoy y siempre nos decía, "-Niño, dile a tus amigos que tú estás en esa foto..."

5 comentarios:

ciriovirgen dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
El Humilladero dijo...

Cada vez que veo ésta foto no puedo más que acordarme de Molina,ya que la vecindad y amistad nos unió a través de Molinita y hoy de sus hijos.
,¡ qué wenos momas trae la Bofetá!,

Lorenzo Blanco dijo...

La foto colgaba de las paredes del viejo bar de Nicolás, y el dia echó la persiana para siempre se la llevó debajo del brazo. Fue lo único que se llevó de allí.

Desde entonces, la tiene el bueno de Nicolás en su casa de Villalba del Alcor.

Saludos

Glauca dijo...

Recuerdos... que sería de nosostros sin ellos.

Me voy a quedar un ratito por el Soberao... leyendo.

101 Abrazos.

Lorenzo Blanco dijo...

De la historia de esa foto, conocimos ayer otros detalles dignos de recordarse. La máquina era de Manolo Somé. El fotógrafo: Miguel Carmona.

Saludos