lunes, 30 de marzo de 2009

Las verdades de Enrique Henares


Decía Rafael El Gallo que "la verdad del torero es tener un misterio que decir, y decirlo", y ayer en El Maestranza, Enrique Henares Ortega, emparentado con los Gallo y asiduo de la Grada 4 de la Maestranza, dijo las verdades del cuento que muchos piensan y que cuando les llega la oportunidad, se quedan en el ripio fácil, se las piensan y no las dicen.
Hoy las páginas de algunos periódicos hablan de mitin político, de letanía de agravios, de que el pregonero se metió en charcos que ni le van ni le venían y tantas otras cosas, y es que a veces es muy duro en estos tiempos politicamente incorrectos escuchar lo que el pregonero defendió y denunció desde su atril, que no está tan alejado de lo que tantos otros podemos pensar. Afortunadamente el pregón no tienen porque darlo siempre periodistas , que a veces para dar un discurso sincero no hace falta ser profesional de la información y si saber cantar a la vida con sus realidades, porque aquí hoy algunos mirarán la rima asonante y la métrica imperfecta, pero olvidaran esas valentía del pregonero para decir esas verdades que esos mismos no son capaces de decir y denunciar en sus columnas desde las que pontifican desde más de uno y más de dos medios de comunicación.
Hoy pregonero, después de lo que vivimos ayer en el Maestranza, le felicito por su valentía, por como dijo Belmonte hacer bueno el dicho de se torea como se es, por tan magnífica exposición cargando la suerte y exponiendo las femorales para que se las partan los pitones de los cobardes de siempre, que es lo dificil de esto, pues lo fácil para otros, era a lo que se nos han mal acostumbrado esos neocofrades que desconocen que el pregón de Rodríguez Buzón, canón supremo de algunos, también tuvo una parte profunda en defensa de las cofradías y de sus gentes, a los que denominó quijotes a los divino.
A veces, decir las cosas como son duelen y posiblemente por eso, hoy algunos de los que escriben de Cofradías se han descubierto y asi como se dice vulgarmente, se les ha visto el plumero.
Y es que a veces, bien parece que hablan desde otros prismas tan alejados de ls cofradías y deberían antes de mirar la paja del ojo ajeno del pregón, mirar la viga de su propio día a día, porque las cofradías no pueden ir de espalda de la institución a la que pertenecen.

Hoy, estos mismo, que después justifican que haya tramos de agnósticos en nuestra cofradías, le harán el comentario de texto al pregón entre jijiji y jajaja, tragando quina, pero como bien decía Rafael el Gallo, las broncas se las lleva el viento... y lo que dijo y ha dejado escrito el pregonero quedará para la historia, mas que les pese a muchos.
Si tenemos que ponerle alguna pega al pregón, sólo le achacaríamos el exceso de tiempo, pero eso no quitó que la exposición en determinados momentos fuera magnífica y que algunos se les atragantaran los aplausos del respetable, aunque la ex alcadesa de Castilleja y actual Subdelegada de la Junta lo aplaudiera absolutamente todo, ¿será porque posiblemente no se había visto en otra igual?
Hay cosas que podrán gustar más o menos, pero la realidad es que ayer Enrique Henares tenía verdades que decir, y las dijo, a lo que sólo podemos jalearlo como se merece:

¡Ole los costaleros valientes!

10 comentarios:

Zapateiro dijo...

Yo creo que el pregón de la Semana Santa de Sevilla debe cantarle a Sevilla y a su Semana Santa y Enrique dejó ayer fuera a mucha, pero que mucha, gente. Opinar no es poseer la verdad y él ayer opinó, habló de toros, de tabernas y de intimidades familiares y de trabajaderas; es decir hizo su pregón, no el pregón para Sevilla.

Canónigo Alberico dijo...

mu largo no?Pepe lui

NATURAL DE SEVILLA dijo...

No, pepelu...no...que la pasión a los toros, no te quite el conocimiento. Yo quiero escuchar un pregón de la Semana Santa de Sevilla, más malo o más bueno...pero no un posicionamiento infinito. ¿Será que soy un cobarde ...?. Saludos.

El Pasmo de Triana dijo...

Se le está dando demasiada cera a un hombre que, al fin y al cabo, piensa lo que piensan una gran parte de los cofrades. La muy Leal, Invicta, Heróica, Mariana y Buscachivosespiatorios ciudad de Ocnos nunca cambiará.
Es un pensamiento de uno que, personalmente, el pregón le ha parecido un tostón.

Fdo: Juan Belmonte, matador de toros.

El Humilladero dijo...

Fue "su Pregón" y para eso lo designaron, para exponer lo que piensa y siente, lo que vive y conoce por fuera y dentro.Para contarnos lo que ya sabemos o enchufarnos a la prosa pastelera o los versos edulcorados ya hay varios de ellos publicados. A mi me gustó por la valentía, la impronta de un sello particular, y por algo que su texto deja escapar por cada poro de su piel: El arte. En todas sus extensiones incluida la del arte al sevillano modo para contar las cosas

Moe de Triana dijo...

El pregón empezó de categoría, pero luego la cosa se fue torciendo una mijita, ya que a mi entender, un pregón, ha de ser un pregón, un texto que nos evoque recuerdos y vivencias, y no champiñones ni críticas a las hermandades que tanto están haciendo en ciertos barrios sevillanos, y por favor que nadie me diga que se exaltaron valores cristianos, porque yo no escuché nada, sobre la misericordia, la caridad ni el saber perdonar a nuestros semejantes por los errores que pudieran cometer...

Cuanto me gustaría oír en un pregón una poesia a la cartela del Cachorro o a las manos del Buen Fín, a una lágrima de la Trianera o al pañuelo de la Macarena, pero claro, eso esta ya pasado de moda.

pemolito dijo...

Más autopregón resulto el de Esquivias, cuyos ancestros parece que inventaron el Gran Poder y lo de más allá. Yo defiendo los pregones que pregonan, pero ¿hasta cuando nos vamos a avergonzar de decir la verdades del barquero?, ¿hasta cuando va a seducir siempre la postura tibia y relativa?. La caridad, el perdón, las obras de misericordia y otras virtudes teologales no se deben enjuiciar ad hoc, siempre trabajan en grupo.

Ahora que todos te castigan, encuentro motivos sobrados para felicitarte ¡ENHORABUENA PREGONERO!

Zapateiro dijo...

Las verdades del barquero tambien son el amor al prójimo, el perdón, la comprensión, la humildad, la ayuda a los más necesitados ¿sigo? ¿Por qué os llenáis tanto la boca con el aborto, la eutanasia y el amor entre personas del mismo sexo y os olvidáis de no prejuzgar a las personas, de tender una mano a quienes lo están aclamando sin palabras, de amar por encima de todas las cosas, de respetar para ser respetados, de ser humildes y un largo etcétera?
¿Por qué nadie se atreve a dar un pregón desde un prisma más cristiano y menos católico? Eso sí que sería valiente, no repetir lo que se dice desde el Vaticano.

pemolito dijo...

¡¡¡¡UPPPSSSS!!!! Se me olvidó que estabamos comentando el pregón de la Semana Santa evangélica / protestante. Si es que...en que estaría yo pensando...¡Estos católicos tan intransigentes y tan poco ecuménicos ellos!, si es que no se adaptan a la nueva moda, que es el relativismo moral y el todo vale, si quieres abortar....passsaaanadaaaa...pastillita y al limbo...luego a salir detrás del Cristo de marras con el disfraz que me han dicho que con eso vale para ser féliz...LA FELICIDAD A LA MEDIDA DE UNO ¿NO?
perfecto...seguiré siendo un bicho raro católico, con mis defectos y mis hipocresias fariseas. Yo también soy libre.

Zinquirilla dijo...

Opinaré primero sobre el pregón en sí y luego sobre lo que es la Semana Santa:

Me pareció un preón excesivamente largo e irregular en lo literario. Fue de menos a más, pero a ratos, emotivo y muy familiar, muy hecho a la medida de Enrique, muy buena persona (pero buen conocedor de tabernas).

En cuanto a la Semana Santa, es una fiesta religiosa católica. Si no se cree en Cristo y su Iglesia (inseparable el pator del rebaño y viceversa) podrás participar en ella pero no puedes coger la Semana Santa y adaptarla a tus ideas. O te cnviertes y crees o sólo será un sentimiento vacuo y un disfraz.

Porque si no eres musulmám, a qué vas a la Meca, no?

Un saludo.