miércoles, 21 de enero de 2009

Que más dá...


Y que más da la túnica, si Él puede con todo, nos puede cada Epifanía, cuando en su Quinario lo adoramos, nos puede en Cuaresma, cuando de "moraito vestío" y con el cíngulo amarillo se nos muestra en su humildad, nos puede cuando en la nohe mágica de la víspera lo vemos de nuevo bajar hasta el suelo de Sevilla y cuando al día siguiente volvamos a ser incapaces de aguantarle la mirada mientras le besamos las manos, esas manos en las que está el Poder y el Imperio de nuestras vidas, su imagen al llegar cada Madrugada a su Basílica nos puede cuando hincados de rodillas le rezamos las preces y al levantarnos nos recuerda aquella misma imagen que verían nuestros abuelos cuando llegaban a San Lorenzo y lo encontraban en la magnitud de su paso vestidos con el mismo hábito con el que un día salieron a su encuentro, y con el que D.m. saldremos nosotros, nos puede su Gran Poder presidiendo la Basílica desde su paso en esa estampa de hace unos años acá que parece que lleva pasando la vida entera de su Gran Poder Resucitado, nos puede una mañana de mayo a primera hora para darnos los buenos días, o una tarde de agosto en la que nunca faltan sus devotos, nos puede siempre y nos podrá,
Este es el Gran Misterio de su Poder, que más da que vaya con túnica lisa o bordada, con la persa o la de los cardos, con la de Cañete o con la de Petete, con la de la guardilla o con aquella que le regaló aquel que sabemos y que callamos, y que le sienta como un vestío de torear en tarde de Maestranza, que más da si lleva las potencias de las JHS o las mejicanas, las de las rosas o las de los escudos, si al fin y al cabo lo que importa es Él... que tanto sabe de cabeceras de enfermos, de carteras de hombres que se apartaron de la fe un día, de mesas de despachos o de carpetas de estudiantes, Él que era el Señor de nuestros bisabuelos, del que nuestros abuelos fueron sus nazarenos, del que mi padre llegó a ser su costalero y ante al que algún día, esperemos que pronto, presentaremos a nuestros hijos.

¿Qué más da la túnica si con sólo su Poderosa presencia nos basta?

1 comentario:

El Humilladero dijo...

Pues si... ¿qué más da y El lo puede Todo con su sola presencia?