viernes, 26 de noviembre de 2010

Reencuentro


Tienen estos días de noviembre una luz agria que nos conmueve, por ello cuando llevado por la rutina diaria, las prisas cotidianas y las querencias propias de cada jornada, sin yo quererlo me reencontré Contigo, volvímos por escasos minutos a los veinte años, aquellos días de ilusiones en los que poníamos las pasiones en todo aquello que hacíamos, sin importante para nada el que dirán ni el porque de tantas cosas…
Me reencontré Contigo y volvieron los recuerdos de aquellos amores, las añoranzas de aquellos días de biblioteca en Manuales, el aroma del café de aquella cafetería del pasillo de Elaborados, la niebla de aquellas mañanas en el foso, humedad del Tagarete y tu Eterna espera, siempre esperando…
Días de ilusiones pasajeras, que el tiempo enfrió como si les cayeran el agua torrencial de un día lluvioso de otoño, días de amistades verdaderas que quedaron para siempre, amistades sinceras que están cuando tiene que estar…y de aquellas que ay, es mejor no acordarse...
Todo ello lo revivimos en un instante, el instante único e irrepetible de sentir Tú llamada, de cruzar la Lonja y reencontrarte allí, donde muy bien yo se que Tú siempre estas esperándome.

1 comentario:

Dama dijo...

Qué hermosura de reencuentros bajo la luz agria de noviembre. Qué hermosura de reencuentros siempre.

Maravilloso, cómplice ...